11 de enero de 2009

[Videojuegos] Impresiones de la demo de "El Señor de los Anillos: La Conquista"


Parece ser que alguien pensó que la franquicia de "El Señor de los Anillos" ya estaba empezando a coger polvo y que era buen momento para realizar un nuevo juego sobre ella. De esta forma nació "El Señor de los Anillos: La Conquista", juego desarrollado por Pandemic y distribuido por EA. Nos encontramos con un juego que bebe de los diseños y la estética de la trilogía cinematográfica dirigida por Peter Jackson hace unos años. De hecho cuenta con videos de las películas y con los temas de la extraordinaria banda sonora compuesta por Howard Shore.

La demo nos ofrece una misión de entrenamiento a modo de tutorial, ambientada al final de la Segunda Edad de la Tierra Media, durante la guerra entre la última alianza de los pueblos libres y las fuerzas de Sauron. Los personajes que podemos controlar (pues serán varios a lo largo de la demo) pertenecen al bando de los elfos.

Pandemic son también los desarrolladores de "Star Wars: Battlefront" y eso se nota, pues "El Señor de los Anillos: La Conquista" es un juego muy similar. Tenemos diferentes clases de personajes que podemos alternar dependiendo de lo que necesitemos en cada momento. Cada una de estas clases tiene sus propias características, armas y habilidades. El caballero está armado con una espada y es bueno en el combate a corta distancia contra muchos enemigos. El arquero está armado con un arco y posee los mejores ataques a distancia. El explorador puede camuflarse y pasar desapercibido, de forma que puede acercarse a los enemigos por la espalda y acabar con ellos de un solo golpe. Finalmente el mago tiene el poder de curar, así como el de crear escudos protectores.

Cada uno de ellos tiene además una serie de habilidades especiales: el caballero puede utilizar ataques de fuego, el arquero puede lanchar flechas venenosas o flechas múltiples, el explorador puede lanzar sacos de pólvora y provocar explosiones y el mago puede lanzar rayos a sus enemigos. Por último, también existe la posibilidad de enlazar diferentes movimientos y realizar combos.

Este sistema puede parecer complejo, pero en realidad es bastante simple. Únicamente tendremos que recorrer los escenarios usando nuestras habilidades para acabar con todos los enemigos que hay en ellos. A medida que avancemos tendremos que capturar algunas zonas marcadas por una bandera. Estas zonas son los puestos de mando. Para capturarlos únicamente tendremos que permanecer de pie en el interior del anillo que los delimita e impedir que los enemigos entren. Desde ellos (así como desde unas estatuas repartidas por los escenarios, de las cuales sólo una aparece en la demo) podemos acceder al menú y cambiar el tipo de personaje con el que estamos jugando.


A juzgar por lo visto en la demo, el juego ofrece una mecánica simple que consiste en avanzar a través de unos escenarios muy delimitados capturando los puestos de mando y cambiando de tipo de personaje cuando sea necesario. La mayoría de ocasiones manejamos personajes genéricos, aunque en algunos momentos se nos dará la oportunidad de controlar a algún personaje importante, uno de los héroes o villanos de la Tierra Media (en la demo se nos permite controlar a Isildur). No obstante, si quitamos los diferentes tipos de personajes, los héroes o villanos y la utilización de los puestos de mando, únicamente nos queda matar enemigos mientras avanzamos por un camino previamente delimitado del que no podemos salir. Esto no se diferencia mucho de los juegos de la generación pasada de consolas que adaptaban la trilogía de Jackson.

No hay nada que odie más que encontrarme con un muro invisible que me impida ir a donde yo quiero, pero en este juego parece que se recurre mucho a ellos (aunque los muros están camuflados como barricadas y accidentes del terreno). Además los gráficos son excesivamente simples y los movimientos de los personajes parecen sacados directamente de esos juegos de la generación anterior que mencionaba hace un momento. Se notan bruscos, artificiales, muy ortopédicos. En cambio, y al contrario que dichos juegos, son muchos los personajes que se pueden encontrar simultáneamente en la pantalla, generando la sensación de estar en una batalla multitudinaria. Esto último está bastante conseguido al final de la demo, aunque durante el principio de la misma se usa otro recurso que no soporto: poner a unos cuantos personajes en el fondo para que hagan de "figurantes" y de la sensación de que hay un campo de batalla más allá de nuestra posición. Claro que si te fijas en los movimientos de estos figurantes te darás cuenta de que son siempre los mismos.

Por cierto, la voz en off que te indica lo que tienes que hacer a lo largo de la demo es extraordinariamente pesada. Casi me entraron ganas de jugar sin sonido.


Al llegar al final de la demo nos encontramos con una especie de jefe final: nada más y nada menos que el Señor Oscuro Sauron en persona. En ese momento se nos da la opción de jugar como Isildur (que viene a ser exactamente igual que los caballeros pero con ataques mucho más poderosos). Derrotado Sauron (cosa no demasiado difícil) la demo llega a su fin. En su versión completa el juego ofrece dos campañas, una centrada en los buenos y otra en los malos. Mientras que en una encarnaremos a hombres y elfos en la lucha contra Sauron en la otra encarnaremos a orcos y Uruk-Hai en la lucha contra las fuerzas de la luz. Cada una de las campañas constará con sus propios personajes especiales (entre otros, Gandalf el Blanco estará disponible en la campaña de los buenos, mientras que Boca de Sauron, personaje que únicamente se puede ver en la edición extendida de las películas de Jackson, estará disponible en la de los malos).



Además de poder jugar con personajes conocidos de la Tierra Media, está el aliciente de jugar con diferentes razas (se supone que cada una de ellas tendrá los mismos tipos de personajes: caballero, arquero, explorador y mago... de hecho recuerdo haber visto un mago orco en la demo). Sin embargo, no nos engañemos. A juzgar por la demo nos encontramos con un juego flojo, muy flojo. Algunos dirían que con un juego directamente malo. Falta por ver si el multijugador (tanto online como en la misma consola) ayuda a que el juego gane algunos puntos, que por lo visto hasta ahora los va a necesitar.

En resumen: este juego gustará a los fans incondicionales de las películas de Jackson, así como a aquellos que se sientan atraidos por el mundo creado por Tolkien, pero decepcionará a los jugadores más exigentes.

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