12 de febrero de 2009

[Cómic] Reseña de "Justicia"

Desde que concluí su lectura tenía muchas ganas de escribir una reseña de "Justicia", la maxiserie de 12 números que viene a contarnos una moderna historia de superhéroes DC pero al estilo de los tiempos de antes. O quizá sea una historia de las de antes pero al estilo moderno de ahora. La verdad es que no acabo de tenerlo claro.


Imagina que llega el fin del mundo. Imagina que las ciudades de la Tierra son arrasadas por columnas de fuego. Imagina que las aguas oceánicas se tornan venenosas. Imagina que las obras del hombre se desmoronan. Y ahora imagina también que los héroes de la Tierra son incapaces de hacer nada. Ni Superman, ni Wonder Woman, ni Green Lantern, ni Flash... ninguno puede hacer nada y la Tierra es destruida por completo. Imagina a Superman, único superviviente de la catástrofe, observando impotente cómo su mundo adoptivo se destruye igual que se destruyó su mundo natal de Krypton. En realidad no es necesario que lo imagines. Lo estás viendo. Estás siendo testigo del fin del mundo.

Pero por suerte no es real. Te despiertas y te das cuenta de que sólo es un sueño. ¿Un sueño premonitorio quizá? Algo tendrás que hacer para evitar que se cumpla esa ominosa premonición. ¿Pero qué hacer si sólo eres un hombre o una mujer normal? Ah, pero es que resulta que no eres un hombre o una mujer normal. Eres Manta Negra, o Cheetah, o el Acertijo, o el Juguetero, o el Capitán Frío. Resulta que eres un supervillano. Y eres la última esperanza de la Tierra. Ésta es la premisa que da inicio a "Justicia".

Detrás de esa maxiserie tenemos al extraordinario artista gráfico Alex Ross, un hombre cuyos cómics no son cómics, sino cuadros merecedores de estar expuestos en un museo. Sin embargo, en esa ocasión no está acompañado de un brillante guionista como Kurt Busiek o Mark Waid, como sucedía en sus otras grandes obras: "Marvels" y "Kingdom Come". Y eso se nota. A pesar de que cuenta con el apoyo del guionista y colaborador habitual en sus obras Jim Krueger, "Justicia" no llega al nivel de las anteriores obras de Alex Ross. Lo cual tampoco debería extrañar, pues se trata de obras consideradas "de culto" en sus respectivas editoriales.

Sin embargo, aunque Justicia no tenga una profundidad o una riqueza argumental del nivel de las antes mencionadas sí que está por encima en un aspecto: el aspecto gráfico. En esta ocasión Ross no es el único encargado de la parte gráfica, sino que pinta (recordemos que este hombre no dibuja, sino que pinta cuadros) directamente sobre los originales a lápiz de Doug Braithwaite, un dibujante de corte clásico cuyo estilo es perfecto para esta serie. El resultado no podía ser más espectacular. Gráficamente "Justicia" es magnífica, como podéis comprobar por las imágenes que acompañan a esta entrada.


"Marvels" exploraba la visión de los héroes que tenía un simple hombre de la calle, un fotógrafo a través del que contemplábamos eventos tan trascendentales para la Marvel como la primera llegada de Galactus o la muerte de Gwen Stacy, el primer gran amor de Peter Parker/Spiderman. "Kingdom Come" exploraba el significado de la figura del héroe y su papel como símbolo inspirador para la humanidad, entrando en el debate de cuál es la verdadera esencia del héroe y de qué postura debe adoptar ante los simples humanos. Ambas coinciden en un aspecto: los villanos tienen un papel secundario. Son historias que se centran en los héroes, no en sus contrapartidas malévolas. "Justicia" es algo distinta, pues en ella los villanos tienen un papel muy importante.

El punto de partida del argumento de "Justicia", como ya hemos comentado, nos plantea que los villanos son la última esperanza de la Tierra, lo cual nos deja con algunos momentos memorables: el Capitán Frío creando un iceberg en mitad del desierto para proporcionar agua a los beduinos, el Espantapájaros usando sus conocimientos de bioquímica para curar a pacientes psicóticos, el Juguetero proporcionando miembros ortopédicos a niños inválidos o Hiedra Venenosa haciendo crecer plantas y árboles frutales en mitad de una favela para alimentar a sus pobres habitantes. El primer paso de los villanos para salvar el mundo es ocuparse de los verdaderos males de la humanidad: la enfermedad, el hambre, la pobreza... Aquellos males contra los que no vemos luchar a los héroes. A los héroes los vemos apagando incendios y salvando aviones, pero nunca alimentando a los pobres o curando a los enfermos. No es de extrañar que los villanos pasen rápidamente de ser odiados a ser considerados "salvadores".

Y mientras todo esto sucede, los héroes son cazados y vencidos de una manera rápida y brutal. De hecho hacía tiempo que no contemplaba una derrota tan aplastante de la Liga de la Justicia. Aquaman, el Detective Marciano, Superman... todos son derrotados.


Hasta aquí todo perfecto. Ahora empiezan los "peros". El comienzo de la serie es fantástico, pero hacia la mitad su desarrollo se convierte en algo típico. Detrás de todo lo sucedido está la típica asociación de villanos, en este caso Lex Luthor y Brainiac, dos pesos pesados de la maldad. Los héroes se recuperan rápidamente de su derrota, se reagrupan y llaman a los refuerzos. Después la Liga de la Justicia al completo planta cara a sus enemigos y al final obtiene la victoria. Tenemos el típico final feliz y fin. Esa idea de tanto potencial de los villanos convertidos en salvadores acaba quedándose en nada, pues termina siendo el típico montaje de los típicos villanos con sus típicas motivaciones de siempre. Lo que parece que va a ser una historia profunda y reflexiva como lo fueron "Marvels" o "Kingdom Come" acaba convirtiéndose en una típica aventura más de la Liga de la Justicia.

Un comentario aparte merece el papel del Joker. Es una buena idea que todos los villanos se unan en una sociedad secreta para conspirar, pero que dejen a un lado al Joker por estar rematadamente loco y por ser imposible de controlar. Eso coloca al Joker en una postura interesante, pues no hay nada que le moleste más que el hecho de que no le dejen "jugar". Insisto, es una buena idea. Pero ya se había usado antes (concretamente en la saga "Crisis Infinita") y no sorprende verla de nuevo.

Entonces, ¿se trata una aventura moderna al estilo de antes? ¿O de una aventura de antes al estilo moderno? Eso es lo de menos. Lo importante es que se trata de una aventura típica de la Liga de la Justicia: el bien contra el mal, héroes contra villanos, luz contra oscuridad. Se trata de una aventura de gran nivel y muy entretenida, pero de una aventura típica al fin y al cabo. Y es una pena, porque tenía potencial para llegar al nivel de "Kingdom Come".

¿Merece la pena leer "Justicia"? Pues sí. No es una historia sobresaliente, pero sí una historia notable. Si la lees esperando un nuevo "Kingdom Come" es posible que te decepcione (quizá soy culpable por esperar tanto de "Justicia"; por esperar algo especial en lugar de más de lo mismo, por bueno que sea), pero si la lees esperando una buena historia de superhéroes te gustará mucho. Además, como ya hemos comentado, su apartado gráfico es absolutamente impresionante. Es una verdadera gozada disfrutar del trabajo de Ross en esta serie; una gozada que llega a convertirse en una experiencia orgásmica cuando llegas al último tercio de la serie y contemplas los impresionantes diseños de Ross para dotar a los miembros de la Liga de la Justicia de armaduras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.