10 de julio de 2009

[Videojuegos] Impresiones de la demo de "Tales of Monkey Island Chapter 1: Launch Of The Screaming Narwhal"


Nueve años después de la cuarta y polémica entrega de la saga Monkey Island, una de las sagas más famosas de la historia de los videojuegos, nos llega "Tales of Monkey Island" de la mano de Telltale Games. Se trata de un juego episódico en cinco partes que nos devuelve a los personajes de la saga con el particular estilo de Telltale. La demo de la primera de estas cinco partes, titulada "Launch Of The Screaming Narwhal" ya está disponible desde hace unos días y, a pesar de su brevedad, nos proporciona un buen adelanto de este nuevo Monkey Island.

Con mucho miedo descargué e instalé la demo para comprobar si el regreso de esta saga clásica iba a hacer justicia a los juegos anteriores. Tengo que confesar que, si bien los tres primeros Monkey Island me parecen auténticas obras maestras, el cuarto juego de la saga siempre se me ha atragantado y nunca he llegado a completarlo. Las 3D no le sentaron nada bien (en mi opinión, claro está) a Monkey Island, por lo que temía por la calidad de esta nueva entrega. Sin embargo, esta desconfianza inicial no tardó mucho en desaparecer. Simplemente bastaron los primeros minutos de la demo.

Tras la aparición del logo de LucasArts y el de Telltale Games, una frase conocida ("Deep in the Caribean") volvía a sumergirme en ese mundo de peculiares piratas. Allí estaban el malvado LeChuck, la aguerrida Elaine... y el patoso de Guybrush Threepwood, por supuesto. Con un nuevo diseño, eso es cierto, pero con toda la esencia de siempre.


La demo nos narra una especie de prólogo a la historia que después se irá desarrollando en los diferentes capítulos del juego (qué manía tienen los de Telltale con los juegos episódicos, por cierto). En este prólogo, el malvado pirata zombie LeChuck ha asaltado el barco de Elaine Marley, la cual permanece atada a la espera de que aparezca su fiel marido Guybrush para rescatarla. Mientras, LeChuck pretende utilizar un hechizo para extender su poder por todo el Caribe. El componente principal del hechizo: un mono, por supuesto.


Entonces Guybrush entra en escena. Se había retrasado porque había estado buscando los componentes necesarios para restaurar los poderes sobrenaturales de un mítico alfanje que piensa utilizar para derrotar a LeChuck. Pero, claro, por muchos años que hayan pasado desde su último enfrentamiento contra el malvado pirata, el bueno de Guybrush no ha perdido ni un ápice de su torpeza. Tras preparar la poción de cerveza de raíz, ésta se le cae al suelo. Como él mismo dice, ahora lo único que hay que hacer es reemplazar la irreemplazable poción de cerveza de raíz y derrotar al malo. Sencillamente eso. Qué paciencia debe tener la pobre Elaine.


Nuestra tarea durante los diez o quince minutos de juego que nos ofrece la demo será rehacer de nuevo la poción para que el mítico alfanje pueda ser usado contra LeChuck. Para ello controlaremos a Guybrush mediante una combinación de teclado y ratón o mediante el ratón únicamente. El sistema de juego no es el típico point & click (un sistema que, supongo, no debe ser fácil de integrar con un juego modelado en 3D). Para desplazarnos podemos mantener pulsado el botón izquierdo del ratón y desplazarlo en la dirección deseada o bien recurrir al teclado. Al principio puede ser algo engorroso, pero tras acostumbrarse no supone mayor molestia. Lo que sí causa problemas es el sistema de cámaras, que se encuentran fijas en determinados lugares y en ocasiones la vista que nos ofrecen no es precisamente la más adecuada y nos dificulta el desplazamiento.


Para interactuar con los objetos sencillamente tenemos que hacer click sobre ellos, prescindiendo de las típicas opciones de mirar, coger o hablar. No obstante, lo más destacado es el sistema de inventario, que incluye unos huecos destinados a realizar combinaciones de objetos. Quizá hubiese sido más sencillo e intuitivo el clásico mecanismo de colocar un objeto sobre otro para realizar estas combinaciones. Sin embargo, al optar por esta opción queda destacada la importacia de la combinación de objetos (algo que puede resultar muy útil sobre todo a los que no estén acostumbrados al género de las aventuras gráficas). Para recibir más información sobre los objetos del inventario tenemos la opción de usar una especie de "lupa" sobre ellos para que Guybrush los examine más a fondo.

Queda patente que nos encontramos ante un sistema de juego muy sencillo y asequible. A pesar de que la demo no es más que una especie de "tutorial", sospecho que el resto del juego no destacará especialmente por su dificultad.


A nivel gráfico nos encontramos ante un juego correcto, pero nada más. El modelado de los personajes principales es muy bueno, así como su expresividad facial, pero los entornos son algo sosos. Queda por ver si esto mejora en la versión completa. Eso sí, hay que destacar la labor de optimización realizada por Telltale Games, que permite que el juego pueda ser ejecutado en ordenadores poco potentes (sacrificando, eso sí, algo de calidad gráfica).

Los personajes tienen ese toque propio de juegos anteriores de Telltale. Por describirlo de alguna forma, los personajes parecen estar a medio camino entre el dibujo animado y las figuras de plastilina. Ese aspecto "plastilinoso" quizá no guste demasiado a los seguidores más acérrimos de las primeras entregas de Monkey Island.

En cuanto a diseño artístico, personalmente estoy muy contento con el acabado final de Guybrush, que recupera elementos de entregas anteriores (como la chaqueta azul y la perilla de Monkey Island 2). El diseño de LeChuck es algo más simple, pero cumple perfectamente. No sucede lo mismo con el de Elaine, que está bastante lejos de la apariencia que mostró en otros juegos de la saga.


Las voces del juego están en inglés y no dispone de subtítulos en castellano. Además, si se me permite añadirlo, no se trata de un inglés precisamente sencillo, lo que dificulta mucho la comprensión de determinados chistes. Dejando a un lado el tema de los subtítulos, las voces cumplen maravillosamente su cometido. La de Guybrush es sencillamente soberbia, dotando al personaje de la inocencia que le caracteriza, pero también de un poco de picaresca. Esto, en conjunción con las excelentes expresiones faciales, proporciona una maravillosa caracterización de los personajes.

El sentido del humor que destila es bastante inocente, aunque no le faltan pequeños toques sarcásticos (como ese comentario de Guybrush diciendo que prefiere no usar pólvora desde "aquel incidente con su suegra"). La sonrisa está asegurada, así como alguna que otra carcajada. Sospecho que este juego se basará más en un humor visual, apoyando los comentarios de los personajes con expresiones exageradas para generar una mayor comicidad.


Sobre la sorpresa final de la demo, que supone el verdadero punto de partida del primer episodio de "Tales of Monkey Island", no diré nada, pues merece ser descubierta por uno mismo. Se trata de algo inesperado que coloca a los personajes en una situación interesante y deja al jugador con ganas de saber más (algo que, además, la propia demo sabe explotar con esas preguntas finales acerca de lo que le deparará a continuación al pobre Guybrush).

En conclusión, lejos de resultar decepcionante, este primer contacto con "Tales of Monkey Island" resulta muy prometedor. Evidentemente, no tiene ningún sentido comparar esta nueva entrega con las anteriores (pues son mundos completamente diferentes), pero los chicos de Telltale Games han salido airosos del reto que supone realizar un nuevo Monkey Island tras tantos años. No me cabe ninguna duda de que, sin llegar quizá a ser un juego sobresaliente, "Tales of Monkey Island" va a merecer la pena. Y mucho. Tendremos que seguirle la pista a la espera de una versión con subtítulos en castellano. O, mucho mejor, una versión completamente doblada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.