29 de septiembre de 2009

[Literatura] Reseña de "Rebelión en la Granja" y "1984", de George Orwell

Para empezar esta nueva tanda de reseñas he decidido hablar de dos auténticos clásicos de la literatura moderna: "Rebelión en la Granja" y "1984", de George Orwell.

El autor:

George Orwell fue el pseudónimo de Eric Blair, nacido en la India en 1903 cuando se encontraba bajo dominio inglés (pues sus padres estaban destinados allí). Antes de dedicarse de lleno al periodismo y a la literatura, había servido en la policía militar de la India y había viajado por Francia e Inglaterra. Ideológicamente comprometido con la izquierda, participó en la Guerra Civil Española, acudiendo a luchar a favor de la República. Fue herido en Barcelona, donde escribió su célebre "Homenaje a Cataluña". Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, estando él en Inglaterra, comenzó a trabajar en la prensa y en la radio y a prepara trabajos de crítica y ensayo de gran contenido político. Sus tendencias políticas socialistas no le impidieron criticar fuertemente al régimen comunista de la Unión Soviética, que no tardó mucho en convertirse en una dictadura bajo el control de Stalin. En 1946 (y tras varios rechazos por parte de los editores) publicó "Rebelión en la Granja", un ataque literario directo, en clave de fábula satírica, contra el régimen soviético. En 1950, poco antes de su fallecimiento, publicó su última novela: "1984", uno de los más célebres relatos distópicos de la historia en el que criticó fuertemente los totalitarismos que tanto odiaba.

Rebelión en la Granja:
"Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros".
Una noche, los animales de la Granja Manor, propiedad del Señor Jones, se reúnen en secreto. Un cerdo conocido como Viejo Mayor, que se encuentra ya cerca del final de su muerte, trasmite a sus camaradas animales sus creencias acerca de la vida. El Viejo Mayor cree firmemente que todos los animales son iguales y que el Señor Jones los tiraniza, obligándoles a trabajar y quedándose él todo el producto de su trabjo, alimentándolos deficientemente y disponiendo de sus vidas cuando lo cree necesario. Estas creencias acaban generando una doctrina entre los animales de la granja: el Animalismo. El Viejo Mayor pronostica que, tarde o temprano, los animales se alzarán contra Jones y reclamarán la granja para ellos. Tiempo después de la muerte del Viejo Mayor, sus predicciones se hacen realidad. El hambre empuja a los animales a rebelarse contra su amo y a expulsarlo de su granja, que pasa a llamarse "Granja Animal".

Entonces, bajo la dirección de los inteligentes cerdos (siendo sus máximos representantes dos de ellos, llamados Snowball y Napoleón), la Granja Animal comienza una nueva edad dorada bajo el cumplimiento de los principios del Animalismo. Sin embargo, pronto surgen problemas en el seno del grupo de los cerdos, enfrentando a Snowball y a Napoleón. Éste último expulsa a Snowball y lo acusa de ser un traidor a las órdenes del Señor Jones. Entonces, convertido en una suerte de gobernante de la Granja Animal, Napoleón comienza a alterar los principios (supuestamente inalterables) del Animalismo para favorecer a la clase de los cerdos por encima de los demás animales. La edad dorada llega a su final, comenzando entonces una época de penurias y de hambre en la que cualquier asomo de traición hacia el Camarada Napoleón es castigado con la muerte.

Bajo este argumento se esconde una ácida crítica hacia el régimen soviético, siendo los personajes fácilmente identidicables con personajes históricos reales de gran importancia para el comunismo: el Viejo Mayor sería Karl Marx, Snowball sería Trotsky y Napoleón sería Stalin. Sin embargo, "Rebelión en la Granja" no es un simple ataque al stalinismo. Como toda fábula, su mensaje es universal y trasciende toda referencia histórica y política. "Rebelión en la Granja" nos habla de la opresión y de la búsqueda de libertad, así como de la naturaleza corruptora del poder. Se trata de una novela breve (se puede leer en una tarde) y sencilla, escrita con un cierto sentido del humor. La moraleja que se desprende de ella es clara y fácilmente asimilable por cualquier lector (incluso un niño podría leer este libro y comprenderlo perfectamente sin tener ni idea de lo que es el comunismo ni de quién fue Stalin).

Fiel a sus creencias políticas (pero siempre con un fuerte espíritu crítico), Orwell transmite una cierta desolación. El idealismo de la utopía comunista (representado por esa edad dorada en la que los animales, libres de la tiranía del Señor Jones, llevan la granja hacia la prosperidad) choca rápidamente con la dura realidad del abuso del poder. La igualdad es un concepto maravilloso, pero prácticamente inalcanzable. Siempre habrá alguien que trate de alzarse por encima de los demás, incluso amparándose sobre esa supuesta igualdad (como sucede en la obra con los cerdos, que comienzan a acumular privilegios sobre los otros animales amparándose en los principios del Animalismo). ¿Existe entonces la posibilidad de alcanzar algún día una verdadera igualdad? La respuesta de Orwell al respecto queda rotundamente expresada al final del libro (que tendréis que leer por vosotros mismos, pues yo no la voy a desvelar).

"Rebelión en la Granja" fue una obra que tuvo muchos problemas para ser publicada. Diversos editores la rechazaron por la clara identificación de los dirigentes comunistas con los cerdos (cuando en realidad en el libro esta identificación no pretende ser negativa, pues los cerdos son los animales más inteligentes de la granja) y por sus implicaciones políticas. Sin embargo, Orwell (quien en una ocasión llegó a escribir: "libertad signfica el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír") luchó por su publicación durante años. Hoy la calidad literaria, filosófica y política de esta obra está fuera de toda duda. "Rebelión en la Granja" es un clásico universal.

1984:
"La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza".
Estamos en el futuro (recordemos que este libro se publicó originalmente en 1950). Corre el año 1984, aunque a decir verdad nadie podría decir con seguridad que esa es realmente la fecha. El mundo se encuentra dividido en tres grandes superpotencias en guerra permanente: Oceanía, Eurasia y Estasia (o Asia Oriental). Cada una de estas superpotencias está regida por una ideología totalitaria de tendencia izquierdista: en Ocenía gobierna el "Ingsoc" (degeneración del término "socialismo inglés"), en Eurasia el neobolchevismo y en Estasia una tendencia llamada "desaparición del Yo". Todos estos gobiernos son igualmente represivos sobre sus respectivas sociedades, a las que mantienen es un permanente estado de sumisión basado en la adoración casi fanática hacia un líder indiscutible. En Oceanía ese líder es el "Gran Hermano", la mayor autoridad del Partido Único: el Ingsoc.

Winston Smith vive en Londres, uno de los territorios de Oceanía, y trabaja en el Ministerio de la Verdad, ministerio encargado de falsificar los documentos históricos para que todos coincidan con las afirmaciones del Partido. La alteración de las evidencias históricas es uno de los principios del Partido, pues el Gran Hermano es incapaz de errar en sus predicciones y cualquier documento debe estar de acuerdo con ellas. Esto es especialmente evidente en el caso de las alianzas y enfrentamientos contra las diferentes potencias. En un momento dado, Oceanía puede estar en guerra contra Estasia y aliada con Eurasia, por lo que todos los documentos deben indicar que esta situación ha sido siempre así. Cuando la situación cambie y Oceanía entre en guerra con Eurasia y se alíe con Estasia, los documentos serán nuevamente alterados para que la nueva situación sea la situación que se ha mantenido siempre.

Quizá por las continuas manipulaciones y mentiras que ha realizado como parte de su trabajo, Winston ha desarrollado una gran aversión hacia el Partido. Esto es algo peligroso, pues la sociedad se encuentra bajo la vigilancia constante del Gran Hermano a través de las telepantallas que pueblan calles y casas. La gran mayoría de la gente es incapaz de pensar por sí misma y asume que el Gran Hermano es el único poseedor de la Verdad, por lo que estarían encantados de descubrir cualquier asomo de pensamiento independiente y de traición en sus vecinos para entregarlos al Partido. Los traidores son llevados al siniestro Ministerio del Amor, encargado de torturar y eliminar a los traidores políticos.

A pesar de los riesgos, Winston se convertirá en un "criminal mental" (pues en esa sociedad, el mero hecho de pensar algo contrario al Partido es un crimen en sí mismo) y comenzará a escribir un diario ocultándose de la telepantalla. Pronto descubrirá que no es la única persona de Oceanía que es capaz de pensar más allá de las consignas del Partido. Se enamorará de una joven llamada Julia y mantendrá una ardiente relación con ella (siendo el sexo entre miembros del Partido otro crimen imperdonable). Ambos querrán ingresar en la Hermandad, una supuesta red de disidentes políticos que se dedican a sabotear al Partido desde dentro, aunque saben que tarde o temprano serán descubiertos. Pocos rincones de Oceanía se encuentran libres del ojo vigilante del Gran Hermano y la Policía del Pensamiento acecha continuamente a los traidores para conducirlos hasta el Ministerio del Amor.

"1984" es una novela densa y compleja, pero absolutamente absorbente. Sin duda es uno de los mayores relatos distópicos (entiéndase "distopía" como lo contrario a "utopía") de la literatura, junto a "Un Mundo Feliz" de Aldous Huxley. Su aterradora visión de una sociedad en la que cualquier pensamiento diferente a lo que indica el Partido es un crimen, en la que no existe ningún tipo de libertad de expresión ni de intimidad y en la que ni siquiera la realidad histórica escapa de las manipulaciones del Gran Hermano, causó un tremendo impacto en todo el mundo. "1984" contiene una crítica feroz hacia los gobiernos autoritarios, a los que Orwell odiaba con todas sus fuerzas. De nuevo nos encontramos con una fuerte crítica hacia Stalin, pues el mismísimo Gran Hermano se describe con rasgos similares a los suyos.

Hoy en día, cuando la gente piensa en el Gran Hermano, lo asocia rápidamente a un bochornoso programa de televisión que se dedica a vender morbo. Si los descerebrados espectadores de dicho programa conocieran las verdaderas implicaciones de lo que significa el Gran Hermano, sin duda lo verían con otros ojos. El Gran Hermano es la ausencia de libertad, la ausencia de pensamiento independiente, la ausencia de toda verdad (salvo la Verdad del Partido, por supuesto). La Oceanía del Gran Hermano reprime a sus habitantes brutalmente. No sólo mediante las omnipresentes telepantallas que les vigilan constantemente y las torturas a las que se somete a los traidores en el Ministerio del Amor, sino incluso usando el propio lenguaje. El inglés está siendo erradicado por los censores del Partido, que están desarrollando un nuevo idioma: la "neolengua". El número de palabras de dicho idioma está muy reducido, con la finalidad de limitar el propio pensamiento a través del lenguaje. ¿Cómo podrá la gente entender el concepto de "libertad" cuando ni siquiera haya una palabra para designarlo? Éstas son las aterradoras implicaciones presentadas en "1984": el individuo no es más que un mero engranaje del Partido, el Gran Hermano es el único poseedor de la Verdad, el único amor posible es el amor hacia el Gran Hermano.

Evidentemente, llegó el año 1984 y las amenazas que temía Orwell no llegaron a manifestarse. Al menos con la intensidad en la que aparecen en el libro, pero desde luego la temática de "1984" sigue siendo completamente actual. Quizá en la actualidad no tengamos un Gran Hermano como tal, pero no hay ninguna duda de que mecanismos similares actúan de una forma infinitamente más sutil. ¿Acaso la televisión no nos impone una determinada forma de pensar? ¿No nos dice lo que está de moda y lo que no? ¿No nos indica cómo debemos ser y cómo debemos actuar para tener éxito y aprobación social?

Incluso en una sociedad con plenas libertades, el individuo debe esforzarse por desarrollar criterios propios (porque en ocasiones es demasiado fácil dejarse llevar por los criterios de la masa social o por los de algún individuo en particular), debe esforzarse para aprender a pensar por sí mismo y no limitarse a repetir consignas preestablecidas, En "1984", en una sociedad en la que cualquier desviación, por mínima que sea, es castigada con la más atroz de las torturas, esa chispa de pensamiento independiente consigue perdurar y crecer gracias al amor. Sin embargo, el mensaje final del libro está claro (si el final de "Rebelión en la Granja" es bastante desolador, el de "1984" lo es en mucho mayor grado). Hay quien ha querido ver cierto optimismo en "1984", argumentando que incluso en la mayor de las opresiones es capaz de surgir la chispa de la rebelión. Sin embargo, personalmente veo en esta obra un mensaje duro y pesimista, que nos advierte de los peligros del fanatismo, del totalitarismo y de la sumisión de la sociedad.

Únicamente mediante el desarrollo del pensamiento independiente y del espíritu crítico hacia el mundo que nos rodea podremos evitar que exista algún día la sociedad del Gran Hermano. No se puede renunciar a la libertad a favor de la comodidad (ni siquiera a favor de la comodidad intelectual). O, dicho de otra forma, es mejor ser triste y libre que feliz y esclavo. ¿No os parece?

25 de septiembre de 2009

[Series] Castle


No puedo negarlo. Estoy prendado de Nathan Fillion, al que considero uno de los mejores actores televisivos (por no decir el mejor) de la actualidad. Tras su delirante papel de Captain Hammer en "Dr. Horrible´s Sing-Along Blog" y su sobresaliente actuación como Malcolm Reynolds, el capitán de la nave Serenity en "Firefly", sabía que este polifacético actor tenía un gran futuro por delante. Por desgracia, la suerte no le había acompañado hasta ahora. Las series en las que actuaba (como la propia "Firefly") eran canceladas a pesar de su innegable calidad tras su primera temporada. No obstante, parece que al fin le ha llegado el merecido éxito con su última serie: "Castle", una original propuesta que mezcla el género policíaco con la comedia.

La primera temporada de "Castle" ha sido emitida íntegramente en España a través del canal AXN (que se puede ver a través de múltiples plataformas digitales). Esta temporada está formada por diez episodios de alrededor de cuarenta minutos cada uno y es una auténtica gozada. Diversión y orignalidad: esas son las claves de esta serie. "Castle" es una serie sencilla, sin demasiadas pretensiones, que consigue entretener al espectador y hacerle soltar una carcajada de vez en cuando. ¿Qué más se puede pedir?


Nathan Fillion interpreta a Richard Castle, un multimillonario y excéntrico escritor de novelas de misterio que se ha hecho tremendamente famoso gracias al personaje protagonista de sus libros: Derrick Storm. Sin embargo, cansado del personaje y falto de inspiración, Castle dedice matarle en su último libro a pesar de los consejos de sus editores y sus compañeros de profesión. Mientras celebra el lanzamiento de la última obra protagonizada por Derrick Storm, la inspectora de policía Kate Beckett (interpretada por la guapísima Stana Katic, a quien vimos en películas como "The Spirit" o "007 Quantum of Solace") acude en busca de Castle. Al parecer, un siniestro imitador está cometiendo asesinatos de la misma forma en que él los describe en sus libros. Tras colaborar con Beckett en la resolución del caso del imitador, Castle decide quedarse a su lado para "documentarse" y así desarrollar un nuevo personaje para sus libros que se inspirará en ella: Nikki Heat.


Pero "Castle" es una serie policíaca diferente. En primer lugar porque en ella es primordial el sentido del humor (en ocasiones con ciertos toques de humor negro, como a mí me gusta). Richard Castle es un personaje perfectamente caracterizado que derrocha toneladas de ingenio en cada uno de sus comentarios. Es un millonario caprichoso que está "jugando" a ser policía, lo que le valdrá más de un choque con la inspectora Beckett, una policía de la vieja escuela con poca tolerancia a las bromas. Hay un continuo tira y afloja entre ambos personajes que nos garantiza descacharrantes diálogos y situaciones cómicas, pero sin caer en los típicos clichés románticos que tanto abundan en series de este estilo. Hay una evidente tensión sexual entre Castle y Beckett, pero no hay nada de romance (lo cual es de agradecer).


Además, "Castle" cuenta con un plateamiento diferente al de otras series policíacas como "CSI" y derivados. Mientras que las series de este género se basan en la consecución de las pruebas, en "Castle" cada caso se investiga como si fuese la historia de una novela. Tantos años escribiendo sobre crímenes le han otorgado grandes conocimientos sobre el tema a nuestro escritor, que siempre anda tratando de reconstruir la historia que había detrás del crimen. De esta forma, lo que nos encontramos en cada capítulo de "Castle" no es una investigación normal y corriente, sino un curioso repaso por los tópicos clásicos de la novela noir; a saber: el primer sospechoso nunca es el culpable, toda investigación debe contar con un par de giros inesperados, cada asesinato esconde una historia retorcida, etc.

No obstante, en algunas ocasiones esta concepción novelesca se encuentra cara a cara contra la dura realidad. Como dice Beckett en una ocasión: "un policía no decide cómo acaba la historia". Estas situaciones nos muestran el lado más humano de la serie, enriqueciendo a los personajes con unos pequeños toques de dramatismo. A pesar de ello, "Castle" es principalmente una comedia y en esto influye mucho el papel de los personajes secundarios, como la madre y la hija de Richard Castle. Martha, la madre de Castle, es una vieja actriz venida a menos y aficionada a la bebida que perdió todo su dinero y tuvo que recurrir a su hijo. Su nieta Alexis, la hija de Castle, es una joven estudiosa y tremendamente responsable que ofrece el contrapunto perfecto a su infantil y caprichoso padre. Los tres forman una familia bastante peculiar a la que iremos conociendo poco a poco entre investigación e investigación.


Aunque tenemos varios secundarios memorables, los personajes principales siguen siendo Castle y Beckett. El primero es el alma de la serie y la principal fuente de carcajadas y ocurrencias disparatadas. Además de la perfecta interpretación de Nathan Fillion, el doblaje castellano del personaje contribuye mucho a acentuar el toque cómico (el doblador de Castle es el mismo que dobla a Fry en "Futurama"). Respecto a Beckett, además de ser el personaje complementario de Castle, oculta un pasado doloroso que nuestro escritor tratará de descubrir usando todos sus recursos. Al principio para crear a su personaje de Nikki Heat, pero después por motivos mucho más personales, convirtiéndose en el gran misterio de la serie. Aunque es difícil compartir pantalla con ese fenómeno que es Nathan Fillion, Stana Katic está igualmente fantástica y demuestra que se desenvuelve con facilidad en todo tipo de registros, desde la comedia al drama.

Como toda serie que se precie de serlo, "Castle" consigue divertir al espectador y dejarle con ganas de más. No deja de ser una serie ligera, para pasar el rato, pero que se disfruta muchísimo. Por suerte para aquellos que esperamos una segunda temporada, la cadena abc (cadena en donde se emite la serie en USA) ha anunciado recientemente que tendremos una continuación muy pronto. Parece que Castle ha venido para quedarse.

17 de septiembre de 2009

[Anime] Especial Satoshi Kon (Parte 5): Paranoia Agent

Satoshi Kon es sin duda uno de los realizadores más imaginativos del mundo de la animación japonesa, algo que quedó completametamente demostrado con su primera y única serie anime: "Paranoia Agent". El origen de esta serie hay que buscarlo en las ideas sobrantes que Kon fue acumulando tras la realización de sus obras anteriores. Con "Perfect Blue" nos adentró en un denso thriller psicológico, con "Millennium Actress" nos narró una preciosa historia de amor y con "Tokyo Godfathers" nos presentó una comedia satírica repleta de crítica social. Sin embargo, muchas de las propuestas de Kon no tuvieron cabida en sus largometrajes, quedándose en el tintero hasta que decidió recuperarlas en forma de serie. Cuando Kon empezó a trabajar en "Paranoia Agent" tenía muy claro que no quería que fuese un anime como los demás. Tenía que ser algo atrevido e innovador. Alejándose de los típicos clichés del anime tradicional, "Paranoia Agent" supuso una extraña mezcla de géneros que jugaba con el espectador, desafiándole a que se adentrase en una delirante e imposible historia que saltaba de un personaje a otro y en la que nada era lo que parecía.


Argumento:

El argumento de "Paranoia Agent" parte de una premisa muy sencilla, pero no tarda en complicarse progresivamente hasta formar una compleja trama de personajes y situaciones que supone un verdadero reto a la astucia del espectador. Lo que en un capítulo determinado se ofrece como una verdad absoluta acerca de lo que está sucediendo se desmonta rápidamente en el siguiente, haciendo que cada nueva revelación, más que ofrecer respuestas sobre la trama, plantee una nueva serie de preguntas difíciles de responder.


Todo comienza con Tsukiko Sagi, una chica tímida y algo extraña que ha alcanzado el éxito gracias al diseño de la famosa mascota Maromi, un perro de color rosa que se ha convertido en todo un icono en Japón y que está a punto de protagonizar su propia serie de dibujos animados. No obstante, la empresa en la que trabaja espera que pronto realice otro diseño capaz de superar el éxito de Maromi y Tsukiko se siente completamente incapaz de llevar a cabo semejante tarea. Con su trabajo en punto muerto, carente de toda inspiración y agobiada por la presión y las constantes críticas a las que está sometida, Tsukiko obtendrá una inesperada liberación al ser atacada una noche por un misterioso asaltante: un chico con patines dorados que esgrimía un bate de béisbol. Tras ser atacada por quien recibe el apodo de "Chico del Bate", Tsukiko acaba en el hospital, lo que hace que su jefe deje de presionarla con el nuevo diseño.


Los detectives de policía Keiichi Ikari y Mitsuhiro Maniwa se encargarán de investigar el extraño caso de Tsukiko Sagi y pronto comenzarán a sospechar que el "Chico del Bate" no es más que una invención de la joven. Sin embargo, desde ese momento comenzarán a producirse nuevos ataques por parte de un asaltante exáctamente igual al "Chico del Bate" que atacó a Tsukiko. En un primer momento sólo personas cercanas a Tsukiko serán atacadas por el "Chico del Bate", pero éste pronto ampliará su lista de víctimas, provocando una auténtica histeria colectiva en todo Japón. Incapaces de comprender lo que está sucediendo, Ikari y Maniwa tratarán de desentrañar el misterio del "Chico del Bate" a toda costa. ¿Se trata de una persona real o no es más que una extraña paranoia que se ha apoderado de las mentes de los japoneses?


Personajes principales:

La estructura de la serie es bastante peculiar, ya que, aunque hay varios personajes que se pueden considerar protagonistas, cada capítulo está protagonizado por un personaje diferente. De esta forma, nos encontramos con una especie de carrera de relevos en la que cada episodio gira en torno a un personaje distinto (que además estará muy relacionado con el personaje que protagonizó el episodio anterior). Por lo tanto, nos encontramos con una serie coral en la que aparecen muchos personajes. Vamos a dar unas breves pinceladas sobre los más relevantes.

Tsukiko Sagi: De carácter tímido, introvertido y proclive a la depresión, Tsukiko siempre va acompañada de un peluche de Maromi, la famosa mascota que ella misma creó y que tanto éxito ha tenido en Japón. Tsukiko es una chica solitaria que se siente presionada y perseguida por los cotilleos de sus compañeros de trabajo celosos de su éxito. El encargo de realizar una nueva mascota capaz de triunfar como triunfó Maromi bien puede ser el desencadenante del descenso de Tsukiko a la locura. Una señal preocupante sobre su estado mental es que Tsukiko hable con su peluche de Maromi... y que éste le responda. Casualmente, antes de que se cumpla el plazo para entregar su nuevo diseño, un misterioso atacante golpea a Tsukiko con un bate de béisbol y la envía al hospital.

Detective Keiichi Ikari: Uno de los dos policías asignados al caso del "Chico del Bate". Ikari es un policía de la vieja escuela, de carácter sencillo y amante de la simplicidad. Eso hará que en ocasiones se sienta perdido en la investigación, ya que ésta no tarda mucho en dirigirse hacia pistas realmente extrañas que él no puede comprender. Ikari admira enormemente los viejos tiempos del Japón de posguerra en el que se crió, cuando las cosas eran mucho más sencillas y se podía distinguir fácilmente a los criminales. En estos tiempos de crímenes extraños y asaltantes misteriosos Ikari está fuera de lugar, lo que le hace plantearse si debería seguir trabajando en la policía.

Detective Mitsuhiro Maniwa: Este joven policía es la perfecta contrapartida para Ikari. De mentalidad abierta, enérgico e idealista, Maniwa comenzará a ver extrañas conexiones entre las víctimas del "Chico del Bate" y a desarrollar teorías que a todos resultan descabelladas... salvo a él mismo, que está dispuesto a renunciar a su carrera en la polícia para resolver el misterio. Incapaz de abandonar el caso y presa de las extrañas ideas que la investigación ha metido en su cabeza, Maniwa llegará a creer que él es el único capaz de poner fin a todo el asunto que empezó con el asalto a Tsukiko Sagi y que amenaza a toda la sociedad.

Aiko Kawazu: Un pésimo reportero de una revista de la prensa amarilla llamada "Rumor Magazine". Kawazu se encuentra en una delicada situación económica tras haber atropellado accidentalmente a un anciano y verse obligado a pagar su estancia en el hospital. Además, se encuentra amenazado por el hijo del anciano, que pretende demandarle. Precisamente será en el hospital donde acude a visitar al anciano donde conocerá el caso de Tsukiko Sagi y comenzará a investigar por su cuenta para conseguir una gran exclusiva que le otorgue grandes beneficios económicos.

El anciano misterioso: Se trata del anciano que fue atropellado por Kawazu. Aunque en apariencia se encuentra en estado catatónico, de vez en cuando se escapa de su habitación del hospital para garabatear en el suelo complicadas ecuaciones matemáticas cuyo resultado está muy relacionado con las víctimas del "Chico del Bate". Casi se podría decir que el anciano es capaz de predecir qué es lo que va a suceder en el futuro y quién va a ser atacado por el misterioso "Chico del Bate". ¿Qué clase de sobrenatural conocimiento posee el anciano? ¿Es capaz de predecir el futuro? ¿Es realmente una especie de "sabio" o no es más que un loco?

Yuichi Taira: Un joven estudiante que es el primero de su clase y cuenta con una gran popularidad, lo que ha hinchado su ego hasta niveles insospechados. Planea presentarse a las elecciones para elegir al representante de los alumnos del colegio y está completamente seguro de su victoria. Sin embargo, tras ser acusado injustamente de ser el "Chico del Bate", toda su fama y su popularidad se desvanecerán de la noche a la mañana, haciendo que su verdadero carácter salga a la luz. Yuichi culpará a uno de sus compañeros de clase y rival en las elecciones de haber conspirado contra él lanzando el falso rumor de que él es el "Chico del Bate".

Shogo Ushiyama: Compañero de Yuichi que se convertirá en el blanco de la ira del desesperado muchacho. Shogo es un chico simple que viene del campo y que ha tenido grandes problemas en el pasado por su timidez y su aspecto físico. Estos problemas le llevaron a cambiar de colegio varias veces. Por esta razón, desde que llegó a la clase de Yuichi ha tratado de llevarse bien con todo el mundo y ser más extrovertido. En su paranoia, Yuichi creerá que Shogo ha vuelto a todo el mundo contra él para poder avergonzarle ganándole en las elecciones a representante de los alumnos.

Harumi Chono: La joven profesora particular de Yuichi, que también trabaja a tiempo parcial en la universidad. Su apariencia bondadosa esconde un gran secreto: Harumi sufre un Trastorno Disociativo de la Personalidad (un trastorno que Satoshi Kon conoce bien tras la realización de "Perfect Blue", película en la que la personalidad múltiple era un recurso central) que ha dividido su mente en dos identidades diferentes. Por un lado, Harumi es una sencilla y recatada profesora que está a punto de contraer matrimonio. Por otro lado, también es María, una extrovertida y sensual prostituta que sólo piensa en divertirse.

Masami Hirukawa: Un policía de una pequeña comisaría de barrio que se gana la vida gracias a los sobornos que recauda de la mafia a cambio de hacer la vista gorda sobre sus actividades ilegales. Además es un cliente habitual de María, el alter ego de Harumi Chono. Todo el dinero que ha recaudado gracias a los sobornos lo emplea en construir una casa para su mujer y su hija, aunque sus planes se pondrán en peligro cuando un nuevo mafioso llegue a la ciudad sin ninguna intención de negociar con él. Sin embargo, la suerte le brindará a Hirukawa una oportunidad inmejorable: la oportunidad de capturar al "Chico del Bate".

El "Chico del Bate": Uno de los grandes misterios de la serie. ¿Existe realmente el "Chico del Bate" o es una invención de Tsukiko Sagi? Tras ser supuestamente atacada por él, Tsukiko lo describe como un escolar ataviado con una gorra, patines en línea dorados y un bate de béisbol metálico, también dorado y ligeramente doblado. Parece una descripción demasiado detallada como para haber sido inventada. Además, pronto se producen nuevos ataques del "Chico del Bate" que hacen sospechar a la policía que existe realmente. Lo que la policía no espera es que el "Chico del Bate" pase de dejar inconscientes a sus víctimas a acabar directamente con sus vidas, lo cual no tarda mucho en empezar a suceder.

Maromi: Otro de los grandes misterios de la serie, muy relacionado con el del "Chico del Bate". Maromi es la mascota creada por Tsukiko Sagi que ha tenido un éxito tremendo en Japón. Por todas partes puede verse merchandising de Maromi e incluso se está preparando una serie de animación sobre este adorable perrito de color rosa. Tsukiko siempre lleva consigo un peluche de Maromi con el que habla e interactúa. En ocasiones incluso da la impresión de que el peluche intenta proteger a su dueña. ¿Acaso Maromi tiene vida propia? ¿Qué secreto esconde esta mascota que parece haberse apoderado de las mentes de los japoneses?

Nos dejamos otros muchos personajes, como Makoto Kuzuka, el principal sospechoso de ser el "Chico del Bate", o Misae Ikari, la abnegada esposa del Detective Ikari, pero hablar sobre ellos supondría desvelar demasiadas sorpresas sobre la serie.

Aspectos más destacables de "Paranoia Agent":

Para la realización de esta serie, Satoshi Kon contó, como es habitual, con el buen hacer del estudio Madhouse, con el que ya había trabajado antes en sus anteriores proyectos. La banda sonora fue compuesta íntegramente (incluyendo opening y ending) por Susumu Hirasawa, un músico electrónico muy admirado por Kon con el que ya había trabajado con anterioridad (fue el encargado de componer la maravillosa banda sonora de "Millennium Actress"). Los trece capítulos que forman "Paranoia Agent" se estrenaron en Japón en 2004 a través del canal WOWOW. En España fue emitida por Cuatro y posteriormente editada en DVD gracias a Selecta Visión (que lanzó una edición para coleccionistas bastante recomendable).


Dejando los aspectos técnicos a un lado, lo primero que llama la atención de esta serie es su inusual opening, en el que vemos a los diferentes personajes en situaciones imposibles (bajo el agua, volando, en la cima de una montaña, etc.) mientras no dejan de reír. Es necesario comentar que los lugares elegidos para cada uno de los personajes no provienen del azar, sino que tienen mucho que ver con ellos y esconden diversos juegos de palabras que son muy complicados de entender sin tener ciertas nociones de japonés (o sin recurrir a los extras de la edición en DVD). La letra de Susumu Hirasawa resulta igualmente inquietante y rompe varios tabúes de la sociedad japonesa. La imagen del Detective Ikari alzando los brazos mientras un hongo nuclear se alza tras él está perfectamente acompaña por la letra de Hirasawa, que en ese momento expresa una admiración casi fanática hacia la aterradora explosión. Igualmente memorable es la imagen de la anciana vagabunda de pie sobre una de las mesas de un lujoso restaurante mientras la letra habla de los pobres "niños perdidos". El título del tema del opening es, por cierto, "Yume no Shima Shinen Kouen" (algo así como "El Parque de la Obsesión en la Isla de los Sueños").

Igualmente inquietante es el ending, en el que vemos a los diversos personajes de la serie dormidos en una verde colina alrededor de una imagen gigante de Maromi. De nuevo la disposición de los personajes no está realizada al azar, sino que en su conjunto forma un gran símbolo de interrogación en cuyo centro se encuentra Maromi. El tema de este ending es "Shiroi Oka - Maromi no theme" ("Colina Blanca - Tema de Maromi").

También son destacables los avances de los capítulos siguientes que se encuentran al final de cada episodio, titulados "Sueño Premonitorio" y presentados por el misterioso anciano. Estos avances están cargados de juegos de palabras y de extraños simbolismos, al igual que el resto de la serie. "Paranoia Agent" cuenta con muchos detalles aparentemente insustanciales pero que están muy relacionados con la trama. Por ejemplo, las fases de la luna (tradicionalmente relacionadas con los cambios en el estado de ánimo de las personas) tienen mucha relación con los eventos que van sucediendo. De igual forma, cada uno de los personajes está relacionado con un animal (de ahí los juegos de palabras que comentábamos, pues en los nombres de los personajes se esconden los vocablos japoneses para denominar a distintos animales). El paralelismo con el animal con el que se asocia dice mucho sobre cada uno de los personajes.
  • Tsukiko Sagi: "Sagi" significa "garza", un animal que se asocia con los espíritus libres, sin ataduras. Por otro lado, "Tsukiko" significa literalmente "hija de la luna".
  • Keiichi Ikari: Ikari se escribe con el símbolo japonés que hace referencia al verraco, una especie de cerdo que se relaciona tradicionalmente con la terquedad.
  • Mitsuhiro Maniwa: "Ma" significa "caballo", un animal con tendencia a salir al galope con facilidad, al igual que Maniwa corre demasiado a la hora de establecer sus teorías.
  • Aiko Kawazu: El nombre "Aiko" proviene de la palabra con la que se denominaba antiguamente a las ranas, un animal que en la tradición japonesa se relaciona con la codicia.
  • Yuichi Taira: "Tai" significa "besugo", un animal que en los cuentos japoneses posee una bonita apariencia pero que no es de fiar.
  • Shogo Ushiyama: "Ushi" significa "vaca" o "buey", un animal relacionado con la pasividad y la honestidad.
  • Harumi Chono: "Cho" significa "mariposa" y simboliza la transformación de un animal feo (la oruga) en uno bonito (la mariposa). Esto se relacionad con la doble personalidad de Harumi.
  • Masami Hirukawa: Hirukawa se escribe con el símbolo que designa a la sanguijuela, un animal muy apropiado para un policía corrupto que vive cómodamente gracias a los sobornos.


La idea fundamental de la serie parte de la creencia de Satoshi Kon en la necesidad de aferrarnos a una fantasía o paranoia para poder afrontar la vida, que tan dura es en ocasiones. De esta forma, nuestro inconsciente genera una idea ficticia a la que nos aferramos en los momentos difíciles y que actúa como una especie de sistema de autodefensa. Esta idea vagamente psicológica (o psicoanalítica, más bien) se traslada a la serie de una forma magistral, añadiendo la inquietante posibilidad de que aquello que únicamente existe en el interior de nuestra mente adquiera una entidad real y tangible y comience a pasearse por el mundo real.


Un punto de partida así es muy extraño en el mundo del anime. Si bien tenemos series de temática y estilo similares a "Paranoia Agent" (como "Serial Experiments Lain" o "Boogiepop Phantom"), su parecido es más bien superficial y su calidad no es rival para la serie de Kon. Lo más parecido a esta serie hay que buscarlo en occidente, concretamente en la famosa serie de los años 90 del realizador David Lynch: "Twin Peaks". De hecho, el primer capítulo de "Paranoia Agent" contiene un claro homenaje a la famosa escena de la cereza de "Twin Peaks", aunque si bien la escena de la serie de Lynch es un perfecto ejemplo de elegancia y erotismo, la de la serie de Kon es una parodia absurda y algo desagradable. Y éste no es el único homenaje que contiene la serie, pues una de las enfermeras que aparece en las escenas del hospital es un personaje que ya apareció en el anterior trabajo de Kon: "Tokyo Godfathers".

Como ya hemos comentado, la serie tiene una estructura bastante peculiar en forma de carrera de relevos, estando cada capítulo protagonizado por un personaje diferente. A pesar de ello, tanto el principio como el final de la serie son muy similares, llegándose incluso a repetir varias escenas (como la de los pasajeros del metro pendientes de sus teléfonos móviles). Este recurso viene a remarcar la estructura cíclica de la historia, que tras su conclusión deja muchas puertas abiertas para que los hechos narrados se repitan de nuevo. De hecho, tras finalizar el último capítulo asistiremos a un nuevo "Sueño Premonitorio" que nos avanza una posible continuación (algo que, evidentemente, está hecho con toda la intención del mundo y pretende turbar al espectador, ya que no existe continuación alguna de la serie).


El abanico de temas tratado por la serie es sorprendentemente extenso. Con sus característicos toques de humor negro, un Satoshi Kon en estado de gracia lleva hasta el extremo las principales características de sus obras: la confusión entre realidad y ficción y la ácida crítica hacia la sociedad japonesa. De esta forma, a lo largo de "Paranoia Agent" viajaremos a diversos mundos interiores de varios personajes y veremos cómo éstos chocan contra la realidad. También tendremos una ración de crítica social, centrada en temas como el acoso escolar, la frialdad de las relaciones sociales, el chismorreo (con un capítulo protagonizado por unas vecinas chismosas muy similares a las que aparecen en una de las escenas de "Tokyo Godfathers"), la adicción a los videojuegos, la triste moda del suicidio colectivo (personas que se citan a través de internet para quitarse la vida) que estuvo en auge hace unos años en Japón, la obsesión por el mundo del manga y el anime (representada por el esperpéntico personaje del otaku), el difícil trabajo de los pequeños estudios de animación (gracias a un capítulo en el que conocemos los entresijos de uno de estos estudios) y un largo etcétera. Todo esto sin olvidar el eje principal de la historia: los ataques del "Chico del Bate".


Conclusión:

"Paranoia Agent" es la prueba de que el anime "de autor" existe. Más allá de los trillados géneros comerciales en los que nos encontramos con insulsos romances y repetitivos combates, esta serie es una de las propuestas más atrevidas y originales que ha salido de Japón. Evidentemente, no se trata de una serie apta para todos los públicos. Habrá gente que no la entienda y que no sepa disfrutarla, pues requiere un cierto esfuerzo por parte del espectador para poder comprender lo que nos narran los diferentes episodios. Y, por qué no decirlo, también requiere una cierta madurez para poder apreciarla como se merece.

Esta serie es algo absolutamente novedoso e impensable dentro de las corrientes mayoritarias del anime. Es algo completamente atípico que se desmarca de todo lo visto con anterioridad y va más allá de las típicas y tópicas historias tantas veces vistas. Si estás cansado de ninjas, shinigamis y demás parafernalia que tantas y tantas veces ha sido utilizada en el anime y que ya acaba volviéndose tediosa, en "Paranoia Agent" encontrarás un auténtico oasis de originalidad y transgresión, con una historia compleja y sugerente que conducirá a tu imaginación hasta un nuevo nivel. Probablemente "Paranoia Agent" sea la serie anime más extraña de la historia... y probablemente también sea la mejor.

10 de septiembre de 2009

[Cómic] Más cambios editoriales: DC Comics se convierte en DC Entertainment


Hace unos días hablaba de la adquisición de Marvel por parte de Disney y mostraba mis sospechas de que el verdadero interés de la compañía del famoso ratón no estaba en los cómics, sino en las franquicias cinematográficas y en sus productos derivados (merchandising, series de televisión, videojuegos, etc.). Ahora la principal competidora de Marvel, la Distinguida Competencia, DC Comics ha sufrido una importante remodelación que va más allá del cambio de nombre (de DC Comics a DC Entertainment). ¿El motivo de esta remodelación? Exactamente el mismo motivo que movió a Disney para hacerse con Marvel: las franquicias en cine, televisión y videojuegos.

Vayamos por partes. DC Comics forma parte de Warner Bros. y las reestructuraciones empresariales (sobre todo en empresas del calibre de la Warner) no se producen de un día para otro. Por lo tanto, la reestructuración de DC Comics para dar paso a DC Entertainment no debe ser considerada una respuesta a la compra de Marvel por parte de Disney. Es probable que esta reestructuración empezase a planearse hace meses, aunque también es igualmente probable que el asunto Marvel-Disney acelerase un poco las cosas.

¿En qué consiste principalmente el cambio? Paul Levitz dejará de ser presidente y editor de DC y volverá a las tareas de guionista que había abandonado al convertirse en uno de los mandamases de la compañía. Su puesto lo ocupará Diane Nelson, quien, al contrario que Levitz, será presidenta pero no editora. De momento no se ha nombrado a nadie para el puesto de editor, pero esto es lo de menos. Esta reestructuración va a afectar bien poco a los cómics de la editorial, ya que únicamente supone un impulso a las franquicias en el terreno audiovisual. Prueba de ello son los proyectos de los que se habla en la nota de prensa que anunciaba la reestructuración y que tenéis a continuación:
  • Serie de televisión de "Human Target".
  • Serie de televisión de "Midnight Mass".
  • Película de "Jonah Hex" con Josh Brolin, Megan Fox y John Malkovich.
  • Película de "The Losers" con Jeffrey Dean Morgan, Zoe Saldana y Chris Evans.
  • Película de "Green Lantern" con el infame Ryan Reynolds como protagonista.
  • Película de "Lobo" dirigida por Guy Ritchie.
  • Película de animación de "Green Lantern: First Flight".
  • Serie de animación de "Batman: The Brave and the Bold".
  • Videojuego de "Batman: Arkham Asylum".
Éstos son los proyectos en los que está implicada DC Entertainmet, además de un ejemplo de cuál es su política. Todo son adaptaciones para cine, televisión o videojuegos, pero no hay ningún cómic. ¿Es que ya nadie recuerda que lo importante de las editoriales de cómics es precisamente publicar cómics? Pues no, al parecer ahora lo que importa son las series, las películas y los videojuegos, que es donde se consigue más dinero. Los cómics han pasado a ser algo secundario a lo que recurrir cuando hace falta una idea para una nueva película o serie de televisión. Qué triste.

¿La transformación de DC Comics en DC Entertainment va a afectar en algo a los cómics? Pues no. Dan Didio, director ejecutivo de DC y encargado de decidir la política editorial, en principio (y a no ser que se diga lo contrario) conservará su puesto. Por lo tanto, los cómics DC seguirán la misma línea que han venido siguiendo estos últimos años... para desgracia de los detractores de Didio, que no son pocos. El único cambio es que Paul Levitz volverá a su puesto de guionista, que es lo mejor que podía hacer. Próximamente se encargará de escribir "Adventure Comics", donde volverá a trabajar con los personajes de la Legión de Superhéroes con los que tantas alegrías nos dio en el pasado.

Así son las cosas. DC cambia... pero poco. Los cómics siguen como están, demostrando que son un producto secundario en el mercado actual en lugar de ser los verdaderos protagonistas como lo fueron años atrás. DC Entertaiment nace con la intención de impulsar las franquicias televisivas y cinematográficas basadas en los personajes de la editorial. Es lógico, ya que la Marvel, ahora amparada por la todopoderosa Disney, se iba a quedar con todo el pastel. Espero que algún día las editoriales de cómic se olviden de todo este rollo de series y películas y vuelvan a preocuparse de lo que de verdad importa: los cómics.

8 de septiembre de 2009

[Series] United States of Tara


El Trastorno Disociativo de la Personalidad, Tastorno de Personalidad Disociada o Trastorno de Identidad Disociativo es un recurso muy popular tanto en cine como en televisión. Es fácil componer historias usando este trastorno (denominado comúnmente "personalidad múltiple"), ya que es un problema tan extraño, tan poco común, que incluso psiquiatras y psicólogos llegaron a dudar de su existencia en un momento determinado. Teniendo en cuenta que ni siquiera los expertos en el funcionamiento de la mente humana se aclaraban con la denominación y criterios diagnósticos de este trastorno, era de esperar que escritores, guionistas y realizadores lo aprovechasen a su manera, dando lugar a productos de desigual calidad. Desdes las soberbias "EL Club de la Lucha" y "Perfect Blue" hasta la serie infantil más absurda. Sin embargo, el trastorno siempre ha sido una excusa, un simple recurso para desplegar una historia determinada. Pocas veces el trastorno ha sido el verdadero protagonista de la historia, sin otro interés más que mostrar cómo se vive teniendo la mente disociada en varias identidades diferentes. "United States of Tara" pertenece a este reducido grupo, en el que el trastorno no es una excusa para contar una historia sino que el trastorno en sí es la historia.

Detrás de este serie, que se puede incluir en ese conjunto de series inclasificables y sin pelos en la lengua que mezclan el humor negro y el drama y giran en torno al tema de las familias disfuncionales (como puede ser, por ejemplo, "Californication"), se encuentran nombres tan conocidos como Steven Spielberg, que ejerce de productor ejecutivo, y Diablo Cody, guionista ganadora del Óscar al Mejor Guión Original en 2007 por su trabajo en "Juno". Basada en una idea original de Spielberg y desarrollada por la afilada pluma de Diablo Cody, "United States of Tara" nos cuenta el día a día de Tara Gregson, una ama de casa de Kansas que sufre un Trastorno Disociativo de la Personalidad. En un intento de comprender mejor su enfermedad, Tara decide dejar la medicación, lo que hace que sus diferentes identidades aparezcan en el momento más inesperado.

La serie cuenta con una primera temporada de doce episodios (de algo menos de media hora de duración cada uno) y su continuación en forma de segunda temporada ya está confirmada. Aunque hay un hilo conductor centrado en el interés de Tara por comprender mejor su enfermedad y el trauma original que la desencadenó, en realidad la serie se basa más en su día a día; en su vida cotidiana compartiendo cuerpo con otras tres identidades (cuatro, si contamos la que se descubre posteriormente, pero no pienso desvelar nada sobre ella).

Alice es la viva imagen del ama de casa perfecta de los Estados Unidos de los años 50: una mujer coqueta, una excelente cocinera, una devota creyente... Se considera a sí misma la personalidad dominante, la "verdadera Tara", y su intención es quedarse de forma permanente y no ir y venir como las otras personalidades. Lo que más desea en el mundo es quedarse embarazada y tener un hijo propio (ya que no considera que los hijos de Tara sean hijos suyos, aunque los quiere igualmente).

Buck es la personalidad masculina de Tara. Se considera a sí mismo un veterano de la guerra de Vietnam (en la que dice que perdió el pene, lo que justifica la ausencia de dicho órgano en su cuerpo). Mujeriego, fumador y bebedor empedernido de cerveza, Buck se podría definir como un bruto en toda regla. Es maleducado y soez, pero también esconde una sensibilidad difícil de apreciar.

T ("como la letra, no como la bebida") es una insoportable adolescente de dieciséis años a la que sólo le importan dos cosas: la ropa y el sexo. Continuamente trata de acostarse con el marido de Tara, aunque éste la rechaza por un acuerdo que le impide mantener relaciones sexuales con las personalidades alternativas de su mujer. T es la viva imagen de la decadente juventud actual y de todos sus excesos.


Evidentemente, todo este desfile de personalidades diferentes sería imposible de no ser por el talento de Toni Collette, que da vida tanto a Tara como a sus otras identidades. Su caracterización de los diferentes personajes es tan perfecta que podemos saber qué identidad es la que se está manifestando fijándonos únicamente en su expresión facial. No obstante, eso no quita que cada personalidad tenga su propio vestuario, desde los delantales clásicos de Alice a los minúsculos tangas de T, pasando por el chaleco de camionero de Buck.

Junto a Toni Collette tenemos a un elenco de actores prácticamente desconocidos pero muy correctos en su caracterización de la disfuncional familia de Tara. Max es el abnegado marido de Tara, capaz de hacer cualquier cosa por su mujer... incluso soportar a sus otras identidades. Kate es la hija mayor de Tara, una adolescente con un pésimo gusto a la hora de elegir novio (lo que le traerá más de un problema). Marshall es el hijo menor de Tara, un chico de catorce años que está enamorado de uno de sus compañeros de clase. Charmaine es el la hermana de Tara y siempre se ha sentido una segundona, pues todo el mundo le presta más atención a su hermana que a ella (incluso llega a decir en algún momento que Tara está fingiendo su trastorno para convertirse en el centro de atención de forma intencional).


Hay una línea muy delgada entre el buen humor negro y el humor vulgar y soez. Es difícil mantener el equilibrio adecuado en los personajes para que éstos no acaben convertidos en meros esperpentos sobre los que lanzar un chiste tras otro. Éste es uno de los grandes aciertos de esta serie, que no sólo nos muestra la vertiente más cómica de los personajes, sino que también nos permite atisbar sus otras facetas (desde las más entrañables a las más oscuras). Esto consigue humanizarlos y facilitar que el espectador sienta empatía hacia ellos a pesar de su disfuncional situación. No obstante, como bien insinúa la serie, todos somos difuncionales. Sólo es cuestión de rascar un poco bajo nuestra apariencia de normalidad para encontrar innumerables problemas. Quizá sea esa la razón por la que este tipo de comedias se están haciendo tan populares actualmente.

La condición homosexual de Marshall, el hijo de Tara, merece una mención especial por el tratamiento que se le otorga a lo largo de la serie: su homosexualidad es tratada por su familia con total normalidad (exceptuando los frecuentes comentarios homófobos de Buck, claro). Desde mi punto de vista, esto supone un gran avance en televisión. Por primera vez la homosexualidad no es denostada ni defendida a ultranza (las dos posturas antagónicas que suelen verse en televisión), sino que se trata como algo normal y cotidiano. De hecho, la homosexualidad de Marshall únicamente es un rasgo secundario del personaje, existiendo otros rasgos (como su cierto aire snob e intelectualoide) mucho más definitorios que su interés por los chicos.

Sin embargo, no todo podía ser positivo. Aunque la serie cuenta con unos personajes tremendamente bien construidos, unas situaciones muy bien pensadas que nos muestran que incluso nuestras vidas cotidianas tienen un lado absurdo y una representación bastante veraz de lo que supone padecer un Trastorno Disociativo de la Personalidad, no puedo resistirme a comentar que hay un gran fallo en el enfoque del hilo conductor de la serie: la búsqueda del verdadero origen del trastorno de Tara. Mientras que la idea de abandonar la medicación para permitir que las personalidades "salgan" y se evidencie así su nivel de desarrollo y sistematización me parece una ocurrencia magistral, el continuo interés por averiguar la verdad del trauma que provocó el trastorno me repele.

En mi opinión, esta serie sigue un enfoque demasiado psicoanalítico. Se le otorga demasiada importancia al trauma que "desencadenó" el trastorno de Tara y se buscan demasiadas respuestas sobre dicho evento traumático. La serie no pretende ocultar el hecho en sí (se comenta en varias ocasiones que Tara mantuvo relaciones sexuales en contra de su voluntad durante su juventud en el internado), pero sí revestirlo de cierta condición de misterio que me parece innecesaria. Para mí lo importante del trastorno no es el evento que lo causó, sino la forma en la que la persona lo afronta. El hecho de que Tara fuese violada me interesa mucho menos que su forma de vivir día a día con la mente fragmentada. Aún queda por ver si este enfoque se mantendrá en la segunda temporada, ya que es una de las pocas críticas que se le pueden hacer a la serie. Es posible que ni siquiera deba ser considerada crítica, pues es cierto que la psicología norteamericana (al contrario que la europea) sigue un cierto enfoque psicoanalítico, por lo que es normal que dicho enfoque sea también el que se muestra en las obras de ficción sobre temas psicológicos que se realizan allí.


Descontando ese pequeño detalle, "United States of Tara" es una serie divertida, con unos personajes magistralmente caracterizados, con unos diálogos originales y mordaces y con unas pequeñas dosis de crítica social. Se trata de una comedia en la que las escenas de humor negro comparten protagonismo con escenas puramente cotidianas, escenas que rozan el absurdo y escenas con un cierto dramatismo. Y, a pesar de todo, el conjunto final no queda desvirtuado, sino que consigue un equilibrio envidiable. "United States of Tara" es una apuesta muy a tener en cuenta dentro de esta nueva hornada de series que desmontan los típicos clichés de la familia perfecta americana y merece la pena echarle un ojo.

2 de septiembre de 2009

[Cómic] Disney compra Marvel: una pequeña opinión


Ha sido la noticia más impactante de los últimos meses: recientemente Disney ha anunciado la compra de Marvel Entertainment Group por cuatro mil millones de dólares (dos mil ochocientos millones de euros al cambio). Como era de esperar, la noticia se ha extendido rápidamente por la red de redes, sacando a relucir la ignorancia de muchos individuos que han comentado la noticia sin tener ni puñetera idea. Por eso, a pesar de que se me ocurren mil coñas sobre este tema, he preferido redactar una opinión seria al respecto.

Disney no es una sirenita, es un tiburón empresarial

Que la mayoría de la gente ignora el funcionamiento de las empresas dedicadas al mundo del cómic americano es algo que ya sabía. Incluso muchos lectores de Marvel desconocen cómo funciona la editorial en la que se gastan su dinero mes tras mes. Pero esto no es lo peor de todo este asunto. Lo peor es la concepción popular que se tiene de Disney. Al parecer, la gran mayoría de la gente, cuando piensa en Disney, piensa en "Blancanieves y los Siete Enanitos", en "La Sirenita", en "Hannah Montana"... cuando la realidad es que la verdadera Disney poco o nada tiene que ver con eso.

Disney es una gigantesca empresa multinacional cuya influencia va mucho más allá de las películas de animación y el Disney Channel. Disney posee productoras de cine, canales de televisión y parques de atracciones. Sin ir más lejos, Disney es la propietaria de la cadena norteamericana abc (en donde se emiten series como "Perdidos" o "Anatomía de Grey"). También posee las productoras Touchstone Pictures y Miramax (la productora habitual de Quentin Tarantino hasta hace poco). Con esto quiero decir que del dinero de Disney salen los típicos productos "para toda la familia" como "Hannah Montana" y demás, pero también productos orientados a un público mucho más adulto, como "Perdidos" o "Kill Bill". Los productos para todos los públicos sí llevan el sello Disney. Los demás, como es lógico por cuestiones de imagen de marca, no.


Y es que hace mucho tiempo que Disney ha dejado de vivir de la "ilusión de los niños". Como toda empresa que quiera sobrevivir en el mercado, Disney ha aprendido a ser competitiva y, cuando no puede serlo, a deshacerse de los posibles competidores. La razón por la que Disney se hizo con Pixar fue precisamente esa: como sus películas no podían competir con las de Pixar, la solución más obvia era comprar Pixar y que todas las películas que hiciese supusiesen un tanto por ciento para la propia Disney. Pixar conservó una cierta independencia creativa (al igual que las demás productoras propiedad de Disney), pero pasó a pertenecer a Disney. Es más, con el tiempo esta adquisición fue tremendamente positiva para Pixar, pues en la actualidad la gente de Pixar se ha extendido a todos los niveles de la propia Disney y los mandamases de Pixar son una voz muy a tener en cuenta dentro de la empresa.

El verdadero interés: las franquicias

Recordemos que en los últimos años, Marvel no sólo se ha dedicado al mundo del cómic. Tras el éxito de las películas que adaptaban sus personajes a la gran pantalla, Marvel fundó Marvel Studios y empezó a producir sus propias películas. Teniendo en mente futuras adaptaciones al cine de personajes Marvel como Thor, Capitán América y los Vengadores, está claro que el cine de superhéroes está en pleno auge y que Marvel Studios iba a llevarse una gran tajada de ese creciente mercado. Probablemente ésta haya sido la razón principal de la compra. Lo más seguro es que a Disney le preocupen más bien poco los cómics Marvel, pero sí que le interese mucho el dinero que se recauda cuando se estrena una película basada en dichos cómics.


De hecho, la compra de Marvel no es más que el principio. Y es que los derechos cinematográficos sobre varios de los personajes más importantes de Marvel no pertenecen a Marvel Studios. Los derechos de Spiderman pertenecen a Sony mientras que los de los Cuatro Fantásticos, los X-Men, Daredevil y Estela Plateada pertenecen a 20th Century Fox. Aunque Disney ha asegurado que la compra no influirá en los contratos y acuerdos que ya están establecidos, en cuanto éstos acaben es posible que saque el talonario y se ponga a unificar los derechos de todos estos personajes bajo su control... si le dejan, claro.

Por supuesto, la explotación de personajes Marvel en el cine no es lo único que interesa a Disney. También hay un filón interesante en el mundo de los videojuegos, en el que sucede lo mismo: Activision posee los derechos para hacer videojuegos de Spiderman y X-Men, mientras que Sega posee los de Iron Man y Hulk. ¿Querrá Disney unificar todas las franquicias bajo su propia desarrolladora de videojuegos, Disney Interactive, cuando concluyan sus respectivos contratos? Es probable. Y quizá esto sea positivo. Los juegos basados en personajes Marvel que he visto hasta la fecha han sido bastante mediocres y Disney Interactive, aunque también ha lanzado un buen montón de juegos mediocres, también ha producido alguna joyita como "Pure" (un juego de conducción de quads realmente adictivo).


¿Y qué pasa con los cómics?

Pero, bueno, ¿todo esto qué me importa a mí, que soy un lector de cómics? Las películas no me interesan demasiado (es más, dormiría mejor por las noches si películas como las de los Cuatro Fantásticos o la de Daredevil no se hubiesen rodado nunca). Los juegos tampoco. Lo que me preocupa es: ¿qué pasará con los cómics Marvel? Y la respuesta es "nada". No pasará nada.

Aquí es donde verdaderamente se ha puesto de manifiesto la ignorancia y el desconocimiento acerca de este mundillo en todos esos cientos y cientos de comentarios que se han podido ver en los diferentes medios que han informado de esta noticia. Cuántos comentarios agoreros he leído estos días: que si los cómics Marvel se convertirán en un producto para toda la familia, que si serán censurados, que si la lína MAX (la línea de cómics para adultos de Marvel) desaparecerá, que si habrá crossovers entre los X-Men y High School Musical... Chorradas. Todo chorradas. Al igual que sucedió con Pixar, Marvel Comics conservará la independencia creativa.

Pero Disney es famosa por el férreo control que ejerce sobre sus personajes, dirán algunos. Y mi respuesta es que no hay nada que temer. Disney no va a censurar a Marvel más de lo que la propia Marvel se censura a sí misma. Oh, sorpresa. ¿Marvel se censura a sí misma? Pues sí. La realidad es que Marvel ha cambiado muchísimo en los últimos años. Los lectores novatos, más impresionables, se quedan sólo con lo superficial, pero no se dan cuenta de lo importante. Sí, el Universo Marvel ahora es más oscuro con todo eso de "Invasión Secreta" y "Reinado Oscuro". Ahora los héroes son más violentos, más despiadados, porque los malos van ganando. Pero mientras la gente se queda sólo con eso, cada vez más señas de identidad de Marvel se han ido perdiendo. ¿Cuánto tiempo hace que no vemos a la Cosa o a Lobezno fumando uno de sus característicos puros? ¿Qué ha pasado con los personajes homosexuales? ¿Y con el tema de las drogas? En el pasado Marvel fue pionera en tratar abiertamente cualquier tema: la homosexualidad, las drogas, el SIDA, la pobreza, la marginación... Pero todo esto cambió hace tiempo y nadie se dio cuenta. Todo el mundo estaba distraído viendo a los héroes repartiendo tortas a diestro y siniestro.

El rostro de la Marvel actual

¿Conoce la gente la verdadera actualidad de Marvel o se queda en lo poco que sabe por haber visto las películas sobre sus personajes en el cine? ¿La gente es consciente de las auténticas burradas que ha hecho la editorial en los últimos tiempos? Sin ir más lejos, no hace mucho se cargaron los últimos veinte años de continuidad de la historia de Spiderman, borrando todos los avances que habían acercado al personaje a su madurez: la boda con Mary Jane, el embarazo de ésta... todo eso nunca pasó. Ahora Peter Parker vive de nuevo en casa de Tía May y vuelve a ser un jovencito patoso sin suerte con las chicas. Exáctamente igual que hace veinte años. Y lo más sorprendente es que, después de la increíble cantidad de críticas que se llevó Marvel por tomar esta decisión (incluso el propio guionista abandonó la serie indignado por lo que la editorial le estaba obligando a hacer con el personaje), la serie de Spiderman se vende ahora más que nunca.


Y como éste hay muchos ejemplos: durante años las series de X-Men se vieron asoladas por la amenaza del Virus del Legado. En principio, este virus sólo afectaba a mutantes, pero después pasó a contagiar también a humanos, en un claro paralelismo con el virus del SIDA (en cuyos inicios fue considerado una enfermedad que sólo afectaba a los homosexuales). Pero de repente encuentran una cura milagrosa y se acaba el Virus del Legado. Y todos felices y contentos y a pegarse con los supervillanos, que lo importante en Marvel no es hablar de la realidad, sino entretener al personal. Lo mismo se puede decir de los personajes homosexuales, que siempre han sido un tema que no ha gustada nada a los jefazos de la editorial. Es curioso ver cómo en los últimos años los personajes homosexuales de Marvel han desarrollado una curiosa tendencia a desaparecer sin dejar rastro... o directamente a morir. De no ser por Peter David y su maravillosa serie de Factor X, ya no habría gays en el Universo Marvel. Mientras tanto, dos importantes personajes del Universo DC actual (Batwoman y Question) son lesbianas y en los cómics en los que aparecen se trata su sexualidad con total naturalidad, como debe ser.

Conclusión

¿Acaso puede Disney hacer más daño a Marvel de lo que se ha hecho ya la propia Marvel? No lo creo. Atrás, muy atrás, quedan aquellos años en los que Marvel era pionera en innovación y contaba historias que iban más allá del típico enfrentamiento entre héroes y villanos. A la Marvel actual eso no le interesa. Marvel es un negocio y en los negocios lo único que importa son las ganancias. Es el dinero. Y para hacer dinero hay que adaptarse a lo que el público mayoritario desea.

Disney ha visto la oportunidad de hacer dinero y la ha aprovechado, como hacen todas las empresas. Bien por ellos. Es probable que Marvel salga reforzada tras la compra, como sucedió con Pixar (ya hay quien habla de la posibilidad de una película sobre algún personaje Marvel realizada por Pixar). Es más, nada más anunciarse la compra, las acciones en bolsa de Marvel subieron. Seamos menos agoreros y veamos la realidad tal y como es: Marvel es un gran negocio que acaba de ser adquirido por otro negocio aún mayor que asegura que dejará las cosas tal y como están. A pesar de que aún quedan muchas cosas sin aclarar de todo este asunto, la compra beneficia a Marvel, que seguirá publicando sus cómics como simpre, sin crossovers entre Spiderman y el Pato Donald ni nada por el estilo.

Yo me crié con Marvel, compro muchas de sus colecciones mes tras mes y todo este asunto no me quita el sueño en absoluto. En todo caso, si Disney realmente va a meter mano en Marvel, no veremos los efectos hasta dentro de varios años. Mientras tanto, todo seguirá igual. Como reza el dicho: "cuanto más cambian las cosas, más iguales son".