19 de junio de 2010

[Videojuegos] Un incendiario repaso al E3 2010


Hubo un tiempo en el que hablar del E3 era hablar de espectáculo, hablar de sorpresas inesperadas, de anuncios de juegos que nos hacían babear incontroladamente... pero todo eso quedó atrás. Desde hace un par de años el E3 ya no es una feria para los jugadores, sino para los mass media. Ya no se pretende llegar al jugador de toda la vida, sino a todos esos supuestos jugadores potenciales que se sorprenden con cualquier nuevo aparatito que les permita hacer el tonto delante de la pantalla durante diez minutos. El E3 es para los niños pequeños, para los abuelos y las abuelas, para las amas de casa adictas al fitness. A los jugadores de toda la vida se les arroja algún hueso que otro para mentenerlos contentos, el enésimo shooter pasillero ambientado en la Segunda Guerra Mundial para contentar a las putillas gráficas que se sorprenden por cualquier cosa a pesar de su penosa jugabilidad y que se sienten más machos por coger un arma virtual y pegar tiros. Por lo que a mí respecta, el E3 de este año podría haber ardido hasta los cimientos y no se hubiese perdido gran cosa.

El E3 2010 ha sido la confirmación de lo que ya se pudo ver en el E3 del año pasado: las grandes compañías creen que el futuro de los videojuegos pasa por esa supuesta innovación que son los dispositión de captura de movimientos y por las 3D, última y fallida esperanza de la moribunda industria audiovisual. Los juegos de toda la vida ya no son la prioridad, el mercado tradicional ha quedado en segundo plano ante la posibilidad de abrir nuevos mercados. El futuro pasa por hacer el idiota delante de la pantalla o por comprarte las famosas gafas que abrirán la tercera dimensión.

Microsoft, Sony y la madre que las parió

Microsoft y Sony mostraron en sus respectivas conferencias cuál es su perspectiva. Ambas compañías, a remolque de lo que Nintendo nos presentó hace ya varios años, apuestan fuerte por los dispositivos de captura de movimientos esperando que esto les permita competir por una porción del rico pastel que suponen los jugadores casual. Un mercado que Wii ya ha explotado hasta la nausea con toneladas de inclasificables chorrijuegos es ahora la última esperanza de Microsoft y Sony. Genial.

A pesar de que Natal, ahora rebautizado como Kinect, ya tuvo su propio evento en el E3, Microsoft hizo que casi toda su conferencia girase en torno a él, presentándonos su versión del futuro en el que no existen los mandos: el propio jugador es el mando y con sus movimientos y su voz controla la consola. Evidentemente, se centró en las ventajas que esto supone, omitiendo muchos inconvenientes. En cuanto a los juegos, ¿es imprescindible jugar de pie? ¿Y cuánto espacio hace falta para poder jugar? En cuanto a las funcionalidades para desplazarse por los menús, videos, música y demás, ¿hasta dónde llega la precisión del reconocimiento de voz? ¿Y cómo discrimina la consola los movimientos intencionales de los movimientos involuntarios, por ejemplo mientras estás viendo una película? De nada me sirve el potencial de esta tecnología si luego su uso resulta mucho más incómodo que el mando tradicional. Eso sin mencionar que jamás conseguirán que me ponga a dar saltos delante de la pantalla. Para eso me voy al monte. Cuando juego quiero hacerlo de forma cómoda y relajada, términos que no creo que puedan aplicarse a Kinect.


Por su parte, Sony dedicó gran parte de su conferencia a su propio chorrimando, Move, que viene a ser lo mismo que el Wii Motion Plus de Nintendo pero con un ligero aspecto de vibrador luminiscente comprado en un sex-shop. Como era de esperar, Move vino acompañado de su correspondiente ración de juegos casual, como "Sorcery", esa especie de cutre clon de Harry Potter. Sin embargo, Move también vino acompañado de la promesa de compatibilidad con juegos hardcore, como "Socom 4" o "Heavy Rain". Una vez más nos encontramos con el mismo problema: la comodidad. ¿Durante cuánto tiempo creen que somos capaces de aguantar haciendo el idiota mientras agitamos los brazos delante de la pantalla? ¿No es mucho mejor hacerlo sentado moviendo los dedos sobre el mando?


Por otra parte, quedó patente que Sony se aferra a las 3D como si fueran un clavo ardiendo. Es lógico, si pensamos que las televisiones de Sony hacen esa misma apuesta y que su consola debe acompañarlas. Personalmente sospecho que esto de las 3D dista mucho de ser el futuro y que se asemaja más a una moda pasajera que intenta sacar un beneficio extra. Lo raro es que Sony no presentase una PSP3D en su conferencia, prefiriendo apostar nuevamente por esa consola largo tiempo muerta que es PSP. PSP Go ya supuso un considerable batacazo, pero ellos siguen apostando por PSP y prometiendo que todavía le queda potencial. Para ello muestran una cutre cinemática de "God of War: Ghost of Sparta" pretendiendo que el nombre de la sobrevalorada franquicia acuda al rescate de PSP. Lamentable.

¿Y los juegos? ¿Qué pasa con los juegos de Microsoft y Sony? Pues básicamente que brillaron por su ausencia. Lo único que mostraron fueron shooters bélicos y secuelas que poco o nada nuevo aportan. Microsoft mostró "Halo: Reach" y "Gears of Wars 3" y Sony "Killzone 3", todos muy bonitos, pero son más de lo mismo y no sorprenden ni apasionan a nadie salvo a los pajilleros impresionables. Ninguna nueva franquicia por parte de Microsoft y nada, absolutamente nada, del preciosista "The Last Guardian" o de un hipotético "Zone of the Enders 3" (lo único que podía salvar su conferencia) por parte de Sony. Y encima van los de Sony y presentan la PSN de pago. Toma golpe de efecto para ganarse al público.

Ah, se me olvidaba comentar un par de cosas. Microsoft presentó torpemente la Xbox 360 Slim y para celebrarlo compró al público de su aburrida y penosa conferencia regalando consolas gratis. Por su parte, Gabe Newell, jefazo de Valve, hizo acto de presencia (previo pago de una obscena cantidad de dinero, supongo) en la conferencia de Sony para anunciar que "Portal 2" también saldrá en PS3, esa consola de la que tantas pestes ha echado durante los últimos años. Pues vale, pues muy bien.


Nintendo, una promesa de esperanza

Y entonces llegó Nintendo. En el E3 del año pasado la conferencia de Nintendo provocó verguenza ajena, pero este año la cosa ha sido bien distinta. Nada de Wii Vitality Sensor ni esas chorradas. Este año Nintendo ha recordado cuál es la esencia del E3: los juegos. En consecuencia, la conferencia de Nintendo giró alrededor de los juegos. Miyamoto presentó el nuevo Zelda, "The Legend of Zelda: Skyward Sword", que pinta muy bien. Después se mostró algo más de "Metroid: Other M" y de "Epic Mickey", el regreso de Kirby en el delicioso "Kirby´s Epic Yarn", un nuevo "Donkey Kong Country" desarrollado por Retro Studios, un remake del mítico "Goldeneye" de N64 e incluso un nuevo Kid Icarus, "Kid Icarus Uprising". Nada de largas charlas diciendo lo mucho que venden, lo felices que son las familias que tienen una Wii (o dos) en casa ni lo bien que se lo pasan los críos con la DS. La conferencia de Nintendo se centró en los juegos y cumplió con lo que prometía: mostrar algo para cada uno.


El control del nuevo Zelda promete ser interesante, pues al parecer Nintendo ha implementado en él todo lo que han aprendido del Wii Motion Plus haciendo chorrijuegos como "Wii Sport Resort". Parece que después de todo, algo bueno ha salido de ahí. Y su aspecto gráfico, además de ser fiel a la saga, es lo suficientemente característico como para gozar de identidad propia. Ojo con este juego, que se va a convertir en lo mejorcito del catálogo de Wii... aunque tendrá duros competidores, como el nuevo Kirby y su fantástico mundo de hilo en 2D (probablemente lo más bonito y original de todo el E3 de este año) y el regreso de Donkey Kong de la mano de los genios de Retro Studios, que ya elevaron la franquicia Metroid hasta cotas insospechadas con la saga Prime. Oh, y creo que no es necesario preocuparse por el futuro de Samus Aran. Cuanto más veo de "Metroid: Other M", más seguro estoy de que va a ser juegazo.


Finalmente, Nintendo presentó su nueva portatil, Nintendo 3DS. Con mucho sentido del humor, con un video en el que Miyamoto e Iwata eran absorbidos al interior de la consola y Reggie era chamuscado por el mismísimo Bowser, Nintendo dio un paso adelante en la industria y presentó las 3D sin necesidad de gafas de ningún tipo. Personalmente desconfío de las 3D en todas sus formas, máxime cuando la única forma de demostrar de lo que es capaz una 3DS es con la consola en las manos (por lo cual Nintendo desplegó a un ejército de azafatas armadas con sendas 3DS para que los asistentes pudiesen probarlas por ellos mismos en vivo y en directo). No obstante, aunque no comulgue en exceso con la política de Nintendo, hay que reconocer que la gran N es la compañía que se encuentra a la cabeza en lo que a innovación se refiere. Nintendo crea el mercado, Nintendo mueve el mercado y Nintendo presenta las innovaciones que luego las otras copian. Move y Kinect no son más que la tardía respuesta de Sony y Microsoft al éxito arrollador de Wii. Que no os extrañe que pronto Sony presente una PSP3D tras estudiar y copiar todo lo posible a 3DS. Probablemente, para entonces Nintendo ya tenga algo nuevo bajo la manga, además de haber gozado de un éxito sin precedente con 3DS, pues no sólo viene un con nuevo Kid Icarus bajo el brazo, sino con un remake de "The Legend of Zelda: Ocarina of Time" y otro de "Metal Gear Solid 3: Snake Eater". Total nada.


En definitiva, se puede decir que Nintendo se redimió este año de sus errores en los pasados E3. Este año ha prestado poco atención a los chorrijuegos (aunque alguno ha caído, como "Wii Party") y ha presentado lo que todo el mundo quería ver: juegos de calidad de sus franquicias clásicas. No hubiese estado mal presentar alguna nueva franquicia, pero no se le puede reprochar nada. Está claro que no han olvidado a los jugadores casual, pero al menos parece que están tratando de recuperar a los hardcore. Bien por Nintendo y que siga así, pues sin duda ha sido la gran ganadora de este E3. Esperemos que no lo estropee el próximo.

Ubisoft y EA, un poco de todo

Dos conferencias menores en comparación con las tres anteriores, pero aún así mucho más interesantes que las penosas presentaciones de Sony y Microsoft. De hecho, la conferencia mejor organizada de todas fue la de Ubisoft, pues contó con un presentador que realmente sabía lo que estaba haciendo y recurría a la simpatía y al sentido del humor para mantene el público interesado. Entre esto y ver a los mandamases con sus trajes elegantes o sacar el actor de los anuncios televisivos de la compañía a hacer un monólogo (como hizo Sony) hay un abismo. Bravo por Ubisoft en ese sentido.

Ubisoft, bajo el lema "juegos que puedes sentir", presentó un amplio abanico de propuestas para todos los gustos. Empezó con el genial Tetsuya Mizuguchi presentando "Child of Eden", heredero directo del glorioso "Rez". En la presentación, el juego se controlaba con Kinect, pero posteriormente Mizuguchi afirmó que sería posible jugarlo con mando tradicional (¡bien!). Se trata de un shooter on rails que combina sonido, música, forma y color para obtener una sensación sinestésica, esto es, la unión entre diferentes sentidos. Bajo ritmos trance, "Child of Eden" nos sumergirá en un místico mundo virtual en el que nuestros disparos irán creando melodías. Una jodida maravilla.


A continuación se presentó "Shaun White Skateboarding", un juego de skate que cuenta con algunos curiosos alicientes, como el hecho de que partimos de una ciudad gris y triste que gana luz y color a media que patinemos por ella. Es más, nuestros movimientos con el monopatín cambiarán la forma de la ciudad en muchos aspectos, lo cual es bastante gracioso. Por otro lado también se mostro "Ghost Recon: Future Soldier", que, pese a ser otro shooter futurista más, apuesta por el sigilo y el uso de la tecnología de forma bastante interesante, y "Driver: San Francisco", que a mí ni me va ni me viene y que, supongo, va de conducir coches en la ciudad de San Francisco. También se mostró algo de "Assassin´s Creed Brotherhood", secuela de "Assassin´s Creed II" que desde mi punto de vista está estirando demasiado la franquicia, aunque no pinta nada mal.


El plato fuerte de la conferencia de Ubi fue la presentación de un nuevo Rayman, "Rayman Origins", en gloriosas 2D con un acabado artístico cuidado hasta el milímetro y con mucha, mucha personalidad. Al fin un Rayman como tiene que ser, un plataformas en 2D de la vieja escuela con muy buen diseño. Por otro lado, también se presentó el enigmático "Project Dust", desarrollado por el creador del clásico "Another Story". Se trata de un juego de estrategia en el que controlaremos a un tribu que lucha contra los elementos que amenazan con devastar su mundo. Pinta realmente bien, así que habrá que seguirle la pista.


Por el lado de EA, además de sus juegos deportivos (que supongo que tendrán su público, pero a mí no me dicen nada), su conferencia mostró un poco de todo. Desde el nuevo "Need for Speed: Hot Pursuit" a "Dead Space 2", pasando por "Crysis 2" y el nuevo "Medal of Honor". Finalmente, el popular Cliffy B. entró en escena para hablar de "Bulletstorm", una locura de shooter como le gustan a él. Su conferencia acabó con "Star Wars: The Old Republic", el MMO desarrollado por BioWare ubicado en el universo de tito George Lucas. Además de darse algunos detalles sobre el player versus player se mostró una acojonante cinemática de casi cinco minutos que nos vendió el juego a todos. Aunque no nos interesen nada los MMO, como es mi caso.


El desarrollo indie, amor en todas sus formas

Pero no todo el E3 transcurre en las conferencias. Son las conferencias lo único que podemos ver gracias al bendito streaming, pero la feria no se reduce a ellas. Hay mucho más, muchos juegos que no tienen la difusión que proporcionan las grandes compañías pero que prometen muchísimo. Me refiero, claro está, a los juegos indie. A pesar de haberme quedado con ganas de ver algo de "The Witness", el nuevo juego de Jonathan Blow (creador de mi amado "Braid"), que aún se encuentra en una fase muy temprana de su desarrollo, el E3 ha tenido su ración de juegos indie.



Por un lado se ha mostrado un poquito más del prometedor "Limbo", un sencillo plataformas de aspecto oscuro y tenebroso que me tiene arrebatado el corazón. Por otro lado se ha presentado "Journey", nuevo juego de los creadores de "flOw" y "Flower". Poco se ha desvelado de este nuevo juego, salvo que narrará la historia de un viaje a través de las ruinas de una civilización perdida e invadida por las arenas del desierto. En cuanto a diseño artístico promete ser una pequeña maravilla que viene dispuesta a hacernos soñar.


Resumiendo (o qué cosas incendiamos y qué cosas no)

En su conjunto ha sido un E3 bastante mediocre, aunque algo mejor que el bochornoso E3 del año pasado. Sony y Microsoft se han lucido de lo lindo con sus supuestamente novedosas apuestas para el mercado casual, por lo que se merecen todos y cada uno de los comentarios incendiarios que han recibido en éste y en cualquier otro blog. Ambas van directas a la hoguera. Nintendo, en cambio, ha recuperado algo de su credibilidad perdida y ha establecido una nueva perspectiva que esperemos no vuelva a desvirtuarse en el futuro. Prefiero no hacer como en otros sitios y deshacerme en halagos hacia la gran N, pues a pesar de lo bien que lo ha hecho en este E3 aún le queda mucho por hacer. Lo que mostró en su conferencia debería ser sólo el principio. Por lo tanto, Nintendo se salva de la quema... de momento.

En cuanto a Ubisoft y EA (de Konami ni siquiera me voy a dignar a hablar, pues su conferencia, a excepción del tiempo dedicado a "Castlevania: Lords of Shadow", fue sinceramente esperpéntica), sus invervenciones en este E3 no han estado mal. Ubisoft lo ha hecho infinitamente mejor que el año pasado y ha presentado cosas interesantes y para todos los públicos, desde juegos de fitness hasta ese nuevo y maravilloso Rayman en 2D. EA apuesta por la diversidad, recupera franquicias como "Need for Speed" y "Driver" y sigue poniendo los dientes largos con su MMO de sables láser. Ambas se salvan de la quema.

Así que, en resumidas cuentas, mi incendiario repaso no ha sido tan incendiario como parecía en un primer momento. Sin embargo, debo decirlo una vez más: no me gusta nada el camino que está siguiendo el mundo de los videojuegos. Tanto motion controller, tanto shooter bélico y tanta mandanga me producen un tremendo rechazo. Si el E3 es un indicador de la salud del mundo de los videojuegos, creo que cada vez está más enfermo, quizá incluso agonizante. Puede que algunos crean que no está muriendo, sino que se está transformando en otra cosa diferente, pero no estoy de acuerdo. Cuanto más masivo se vuelve este mundillo, más me repele. Está bien ver juegos de franquicias queridas, como Zelda o Metroid, pero ya ni siquiera eso me basta. Sólo los ocasionales viajes al pasado en forma de juegos en 2D o las joyas del desarrollo independiente consiguen apasionarme. El resto de juegos que veo me producen fría indiferencia o, peor aún, un manifiesto rechazo. Este mundillo cada vez me interesa menos. Cada vez me siento más desconectado de él y más ajeno a él.

Para concluir, ¿desde mi punto de vista qué ha sido lo mejor de este E3? Sería muy fácil decir que Nintendo con su nuevo Zelda, pero la verdad es que para mí el ganador absoluto es Tetsuya Mizuguchi con su "Child of Eden". Bravo, maestro.

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