5 de enero de 2011

[Cómic - Videojuegos] Conclusiones sobre 2010 y expectativas sobre 2011

Ha terminado el año y, al contrario que en ocasiones anteriores (2008 y 2009), no he dedicado una entrada a seleccionar los que han sido, en mi opinión, los mejores cómics y los mejores videojuegos de 2010. La razón es bien sencilla: 2010 ha sido un año realmente desalentador en más de un sentido... y 2011, tristemente, apunta en la misma dirección. Por lo tanto, en lugar de elaborar una entrada con el mismo formato que las de años anteriores, sencillamente voy a limitarme a realizar una crítica (completamente subjetiva y, precisamente por ello, sujeta a mis imperfectas y sesgadas opiniones) acerca de la situación actual de estos dos grandes mercados que en otro tiempo tanto me apasionaron.

Comenzando con el mundo del cómic, podríamos decir que la situación del mercado español se encuentra en muy buen estado de salud, pues a día de hoy la gente compra más cómics y novelas gráficas que nunca; en gran parte gracias a las adaptaciones cinematográficas de personajes como Iron Man o Batman y a series de televisión como la reciente "The Walking Dead" que han despertado el interés del consumidor mayoritario (esto es, el consumidor que no compra cómics habitualmente). Sin embargo, esta afirmación es muy engañosa.

"The Walking Dead"; el cómic llega a la televisión por la puerta grande.

¿Realmente se venden más cómics? El éxito de adaptaciones como las mencionadas en el párrafo anterior ha servido para poner al gran público en contacto con el cómic y, quizá, para que se vendan algunos tomos recopilatorios. Sin embargo, dudo mucho que el espectador de "The Walking Dead" se interese por otras series distintas a la inspiradora de su nueva serie de culto. Las demás no están de moda, no son tan "cool"... y no lo serán hasta la nueva película o serie de turno. El mercado no se ha ampliado realmente, sino que sencillamente se ha abierto a un público nuevo que, en realidad, nunca formará parte de dicho mercado como consumidor habitual, sino que picoteará aquí y allá dependiendo de la moda del momento (y siempre tomos o coleccionables, nunca series mensuales). Este año pasado el bombazo ha sido "The Walking Dead" como anteriormente lo fueron las películas de X-Men, Iron Man y Batman, y en el futuro lo serán la de Green Lantern, Thor, Capitán América o los Vengadores. Las películas de "Watchmen" y "V de Vendetta" también hicieron que se vendieran muchos tomos recopilatorios de ambos cómics, pero no por ello la gente ha comenzado a leer otros trabajos de Alan Moore como "La Cosa del Pantano" o "Promethea".

No obstante, el hecho de que el mercado del cómic se haya abierto al consumidor popular, haciéndose un hueco incluso en las grandes superficies (cuando antes era reducto del kiosko o de la tienda especializada) ha supuesto un aspecto tremendamente negativo: el auge del tomo en detrimento de la grapa. El consumidor mayoritario no sigue series mensuales cuyos arcos argumentales se prolongan durante seis meses para contar una historia, sino que quiere la historia completa encuadernada para leerla del tirón; para leerla aquí y ahora. No participa del juego, no se "engancha" a la dinámica de la industria. En consecuencia, es la industria la que debe adaptarse a él, aumentando el número de tomos publicados en detrimento de las series mensuales en grapa. El resultado está claro: el consumidor mayoritario tiene su bonito y caro tomo que se compra una o dos veces al año, mientras que el consumidor habitual tiene que comprar un número ingente de bonitos y caros tomos si quiere seguir sus series mensuales, pues éstas ya no se publican en grapa. Una situación incómoda para los lectores de toda la vida, sin duda.

Pasemos a las dos grandes editoriales. DC Comics, publicada en nuestro país por Planeta, sigue en franca caída libre. Salvo las series mensuales de Batman y Superman, todas las series en grapa han ido cayendo en el olvido una a una (pasando a periodicidad bimestral o trimestral... o directamente a publicarse en formato tomo con un claro añadido de precio). No es de extrañar, pues la editorial americana pasa por una descomunal crisis creativa y la calidad de lo que publica deja bastante que desear.

"La Noche Más Oscura" no fue tan buena como la pintaban.

La tan cacareada saga de "La Noche Más Oscura", que tanto prometía al principio, ha resultado ser un fiasco, demostrando que su guionista, Geoff Johns, carece de nuevas propuestas originales y está repitiendo una y otra vez la misma fórmula. Las historias de Superman, como "Mundo de Nuevo Krypton", han pasado por el panorama nacional sin pena ni gloria, a pesar de ser bastante entretenidas. Quizá pesan mucho las noticias que llegan desde USA, augurando el inicio de la peor etapa del personaje de los últimos años. Por su parte, Batman vive una etapa realmente interesante gracias a las locuras y excesos de Grant Morrison, el escocés loco. El dúo formado por los nuevos Batman (Dick Grayson) y Robin (Damian Wayne) ha insuflado aire nuevo a las historias del murciélago, mientras que el regreso de Bruce Wayne anuncia grandes momentos en el futuro cercano. Igualmente destacable es "Batwoman", obra del guionista Greg Rucka y el ilustrador J. H. Williams III (el trabajo de éste último es sublime). Por lo demás, DC está de capa caída... y nunca mejor dicho. Personajes como los Nuevos Titanes o la Sociedad de la Justicia pasan por un momento horrible y sus series tienen escasas posibilidades de sobrevivir en el mercado español.

Batman y Robin sorprenden a cada número mientras que los Titanes se hunden en la mediocridad.

Finalmente, Planeta se ha portado bastante bien con la Línea Vértigo, reeditando series como "Predicador" o la imprescindible "The Sandman". Eso sí, lo ha hecho en tomos de lujo, con una edición tan magnífica como desorbitado es su precio. ¿No recuerdan que estamos en crisis?

Pasando a Marvel, hay que elogiar a Panini, editorial encargada de publicar en nuestro país los cómics de la Casa de las Ideas, por su trabajo. Buenas ediciones y reediciones de material clásico, si bien con unos precios algo elevados en ocasiones. El formato Marvel Gold ha supuesto todo un hallazgo y ha recuperado grandes clásicos como las Guerras Asgardianas, los Nuevos Mutantes de Bill Sienkiewicz o los Vengadores de George Pérez. Y en el horizonte se vislumbra ese nuevo formato llamado "Extra Superhéroes" que pinta realmente bien.

Marvel Gold, una muy buena línea editorial.

No salen tan bien paradas las grapas, monopolizadas (y casi fagocitadas) por las series protagonizadas por los Vengadores, grupo cuya perspectica actual me parece excesivamente pretenciosa y alejada de su dinámica clásica. Las sagas de "Reinado Oscuro" y "Asedio" se han dejado leer, pero tampoco han supuesto ninguna novedad respecto a otras historias publicadas hace años (al igual que sucedió en su momento con "Invasión Secreta"). Por desgracia, la hegemonía de los Vengadores en los cómics de los próximos años está asegurada por la próxima película protagonizada por esos personajes, así como las respectivas películas del Capitán América y Thor. Spiderman, por su parte, sigue sin levantar cabeza... y lleva así bastante tiempo, a pesar de que en los últimos meses la calidad de sus series ha aumentado bastante. En cuanto a los mutantes, éstos se encuentran en caída libre y sin frenos. "X-Men" y "Patrulla X" son dos de las peores series Marvel del momento, lo cual me apena muchísimo por el aprecio que le tengo a la franquicia X y a sus personajes. Por suerte, el "Factor X" guionizado por Peter David continúa demostrando que se pueden hacer cómics divertidos con los personajes mutantes. No obstante, lo mejor de Marvel está siendo, al igual que en años anteriores, su vertiente cósmica. "Nova", "Guardianes de la Galaxia", "Guerra de Reyes"... las historias cósmicas de Marvel, sin hacer mucho ruido, constituyen algunos de los mejores cómics que se pueden leer en estos tiempos.

Los Vengadores acaparan el protagonismo mientras los X-Men viven una etapa ciertamente olvidable.

¿Y respecto a los videojuegos? Pues no hay mucho que contar. La crisis económica, unida a los prohibitivos precios, me han matenido alejado del panorama durante los últimos meses. Ni siquiera la importación o las ofertas de plataformas como Steam han servido para paliar esta situación. Aún así, lo poco que he visto no me ha gustado nada. Al igual que sucede con el mercado del cómic, el de los videojuegos continúa su apertura al gran público y su masiva popularización. Microsoft y Sony han plagiado descaradamente la política de Nintendo para atraer al jugador "casual" (prueba de ello fue el lamentable E3 del verano pasado) y los videojuegos continúan haciéndose un hueco cada vez más importante en la sociedad. Kinect y Move son las últimas aberraciones que pretenden explotar este mercado en alza que produce enormes beneficios a pesar de la crisis que azota nuestros bolsillos. Los juegos de verdad quedan en segundo plano, pues el público mayoritario busca minijuegos de movimiento, de cantar y bailar o, como mucho, el indispensable FIFA anual y la enésima entrega del insoportable "Call of Duty" para pegar unos tiros.

El caduco modelo de mercado de Sony y Microsoft.

¿Qué ha pasado con los juegos? ¿Cuáles han destacado realmente? Salvo algún lanzamiento original como "Heavy Rain" o "Red Dead Redemption" (que realmente no son tan originales como parece; véase "Fahrenheit" y "Red Dead Revolver"), el mercado está saturado de innecesarias secuelas que alargan franquicias sin aportar prácticamente nada nuevo. Sólo unas pocas como "Mass Effect 2" se salvan; más por su espectacularidad que por su argumento o mejores jugables (pues esta nueva entraga de la saga galáctica del Comandante Shepard se aleja aún más que su predecesora del rol para convertirse en un shooter con secuencias de diálogo). "Fallout: New Vegas", que prometía ser un gran lanzamiento, ha pasado de puntillas y los últimos bombazos de Wii, como "Metroid: Another M" y "Donkey Kong Country Returns", estaban muy bien pero tampoco han despertado excesivas pasiones. ¿Y "Castlevania: Lords of Shadow"? No lo sé. No lo he jugado, pero por eso de ser un producto patrio tengo la impresión de que las críticas han sido excesivamente positivas y benevolentes con él.

No obstante, cualquiera de estos juegos palidece en comparación con el que ha sido sin duda el mejor juego de 2010: "Bayonetta". Sin tener un presupuesto tan desmesurado como otros juegos mucho más cacareados, el juego de Platinum Games es una auténtica obra maestra respecto a su jugabilidad, con uno de los mejores sistemas de combate jamás diseñados, y con un apartado artístico tan barroco y abigarrado como visualmente impactante. "Bayonetta" es un juego que no se toma en serio a sí mismo, cargado de guiños a juegos del pasado (de aquella época lejana en la que Sega era una de las grandes) y, por encima de todo, divertido y retante. Incita a ser jugado una y otra vez, ofreciendo infinidad de combinaciones de armas y de posibilidades de combate. Todo ello acompañado de una de las mejores bandas sonoras de los últimos tiempos, con temas que van desde el j-pop más descarado a la sinfonía coral más imponente y aderezado por lo más importante que puede ofrecer un videojuego: diversión. "Bayonetta" salió a principios de año y se proclamó GOTY absoluto del 2010. Ningún otro juego ha podido hacerle sombra hasta ahora.

Bayonetta, reina indiscutible de 2010.

No obstante, lo más llamativo del año recientemente concluido hay que buscarlo en el panorama independiente, con juegos descargables de la talla de "Las Desventuras de P. B. Winterbottom" o "Limbo", con apartados artísticos magníficos y mecánicas jugables muy interesantes. Tanto el ladrón de pasteles de Winterbottom como el niño oscuro de Limbo ofrecen grandes experiencias que, para mí, superan infinitamente a lo que ofrece el "Call of Duty" de turno. Algún otro juego descargable, como el de "Scott Pilgrim contra el mundo" también ha resultado divertido por su estética, pero aún así queda lejos de los dos anteriores. Por suerte, en el horizonte encontramos nuevos juegos descargables muy interesantes, como el precioso "Ilomilo" (que ha salido a la venta hoy mismo), "Stacking", "Journey" o el deliciosamente retro "Fez". ¿Quién necesita grandes superproducciones teniendo estas pequeñas maravillas?

La siniestra belleza de "Limbo".

En 2011 saldrá "Portal 2", "Deus Ex: Human Revolution", "Uncharted 3" y "Mass Effect 3", pero para mí todos ellos están en segundo plano ante la llegada de "Batman: Arkham City", secuela del sobresaliente "Batman: Arkham Asylum". Sólo espero que no metan la pata y el nuevo juego del Hombre Murciélago esté a la altura de lo que ofreció el primero: una gran experiencia y una gran adaptación de las aventuras del personaje al formato jugable.

Batman se enfrentará a Hugo Strange en 2011.

Finalmente, si tuviese que quedarme con una única conlusión de todo este texto, creo que sería la siguiente: tanto el mundo del cómic como el de los videojuegos me gustaban más cuando estaban constituidos únicamente por los cuatro frikis de entonces. Ahora que ambos han crecido exponencialmente y se han popularizado hasta extremos insospechados han perdido parte de su "esencia", de su atractivo original y primigenio, de su naturaleza en cierta medida exótica y alejada de los cánones habituales. Al abrirse a las masas, están sucumbiendo a ellas y alterándose cada vez más, dejando atrás a los viejos dinosaurios que, como yo, formaron parte de sus primeros y vacilantes pasos años atrás. Por suerte, unos pocos reductos de inteligencia y buen hacer sobreviven en el seno de estos monstruosos mercados, dando a luz buenos cómics y buenos juegos. Son pocos, y cada vez menos, pero por ellos merece la pena seguir en este mundillo.