26 de diciembre de 2015

Mis favoritos de 2015

En el pasado he seguido la tan manida moda de hacer una lista con lo mejor del año por estas fechas. Este año no me apetece en absoluto retomar esa costumbre, así que lo único que voy a hacer es dejar unas pocas notas dispersas sobre algunas de las cosas que más me han gustado este año sin ningún orden en particular.

CÓMICS

Las Meninas, de Santiago García y Javier Olivares


Este tebeo seguro que no falta en todas esas listas de lo mejor del año, pues no en vano se ha llevado el Premio Nacional de Cómic de 2015. Pese a que hay gente que aún discute acerca de la diferencia entre cómic y novela gráfica, Las Meninas es la prueba tangible de que la novela gráfica española hace tiempo que alcanzó la plena madurez. Lo que han hecho Santiago García y Javier Olivares es una obra de ingeniería que funciona a todos los niveles, desde el derroche de soluciones gráficas hasta las diversas lecturas que se pueden hacer de su argumento. Las Meninas puede ser un tebeo sobre historia del arte, un debate entre el arte más elevado y la mera artesanía o un ejemplo sobre cómo el hombre persigue la trascendencia y la inmortalidad a través de la creatividad y la expresión artística. Para mí es todo eso y más, pero sobre todo es un rompecabezas tan enigmático como el propio cuadro del que toma su título.

Darth Vader, de Kieron Gillen y Salvador Larroca


Una de las series más genuinamente divertidas que publica Marvel desde que se hizo con los derechos de Star Wars. No sólo se atreve a utilizar material de las infames precuelas, sino que además lo hace extraordinariamente bien. El reparto de secundarios es inmejorable: un R2-D2 asesino, un C-3PO psicópata y una Indiana Jones femenina y suicida. La última incorporación que he visto es un Sherlock Holmes imperial. Este es un tebeo menor, pero carente de complejos y entretenido,

 The Wicked + The Divine, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie


Kieron Gillen lleva destrozándome la vida casi desde que descubrí su trabajo y le amo por ello. El final de su Viaje al Misterio me rompió el corazón más que ningún otro tebeo que había leído nunca... hasta que empecé a leer The Wicked + The Divine, una serie en la que los autores crean a los personajes más maravillosos que se puedan concebir para luego matarlos de la forma más cruel y atroz.  La serie continúa llevando al extremo su filosofía de "vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver" y se empeña en mostrar que no vale mucho la pena. A mí sigue sin convencerme del todo: un único segundo de gloria compensa la muerte más atroz que se les pueda ocurrir a Gillen y McKelvie. Si no me crees echa un vistazo al final del número 11 y luego lo discutimos.

Saga, de Brian K. Vaughan y Fiona Staples


¿Cómo puede mantenerse esta serie tan fresca después del recorrido que lleva? Desde que empecé a leerla no recuerdo plantearme una lista con mis tebeos favoritos del año que no la incluyese. Es una continua celebración de la vida, la muerte, la paternidad, la venganza, el amor y el desamor. Pero sin duda lo que más me sorprende de Saga es su concepción de la familia no como una realidad que se da por hecha, sino como algo que está oscilando continuamente al filo del abismo y por lo que debe lucharse sin descanso para evitar su colapso. Igual que en el mundo real.

El Multiverso: Pax Americana, de Grant Morrison y Frank Quitely


La obra de Grant Morrison tiene una gran constante: nosotros creamos a nuestros héroes tanto como ellos nos crean a nosotros. Realidad y ficción no son distintas, sino que son básicamente lo mismo y es el poder del pensamiento el que las mueve. El escocés ha seguido explorando esta idea en El Multiverso, codeándose con algunos de los mejores dibujantes actuales. En el número titulado Pax Americana se reúne de nuevo con Frank Quitely, con quien se complementa como nadie. El resultado es uno de los mejores tebeos del año... y de la historia del medio, en realidad.

GoGo Monster, de Taiyô Matsumoto


Me fascina la obra de Taiyô Matsumoto, quizá mi mangaka favorito desde que leí su Tekkon Kinkreet. No sólo me encanta su inconfundible estilo gráfico, sino que además sus argumentos conectan íntimamente conmigo y me retrotraen a una época de la quisiera olvidarme pero no puedo; una época en la que se forjó lo mejor y lo peor de mí. Los personajes de Matsumoto son casi siempre niños y en ellos veo rasgos de mí mismo o de gente que conocí hace años. Sus historias parecen fantásticas, pero son en realidad muy humanas y, por tanto, universales. Que se esté publicando el resto de su obra en España ha sido uno de los motivos por los que este 2015 que se acaba ha merecido la pena.

Monstress, de Marjorie Liu y Sana Takeda


Conocí a Marjorie Liu en la etapa final de Astonishing X-Men, una serie secundaria de mutantes que ella consiguió mantener interesante por su trabajo de caracterización. Cuando supe de su nuevo proyecto para Image no me lo pensé. Atendiendo sólo a la estética, Monstress es uno de los tebeos más bonitos que he visto este año, pero esa belleza es engañosa. Bajo su aspecto de cuento de hadas de estilo art nouveau y sus personajes con orejitas de animal como en los mangas para chicas, Monstress es una historia de crueldad desmedida, además de un tebeo sobre mujeres empoderadas en grado sumo.

Ms. Marvel, de G. Wilson Wilson, Adrian Alphona y otros


El Peter Parker del siglo XXI se llama Kamala Khan y es lo mejor que le ha pasado a Marvel esta década.

Cómics Sensacionales, de Santiago García


Esto no es un cómic sino un libro sobre cómic, pero lo voy a colar aquí de todas formas. Santiago García hace en sus páginas un repaso por algunos de los tebeos que más le apasionan, ya sea porque los leyó en una época sensible de su vida o porque simplemente conoce y es amigo de los autores. Esto no es un 1001 Cómics que hay que leer antes de morir, es decir, no es un repaso exhaustivo por las mejores obras del noveno arte. Es sólo una colección de ensayos breves sobre algunos tebeos que además sirven para conocer mejor al escritor. Dime qué tebeos te gustan y te diré quién eres. También diría que es un libro que apuesta por un tipo de crítica sobre cómic subjetiva, desde la pasión, la sinceridad e incluso la visceralidad, pero sin renunciar a la reflexión, la documentación y el rigor. Es, en definitiva, el tipo de crítica sobre cómic a la que a mí me gustaría aspirar algún día.

VIDEOJUEGOS

Bloodborne


La fantasía gótica y el terror cósmico tuvieron un hijo hermoso e impío y su nombre es Bloodborne.

The Witcher 3: Wild Hunt


Este juego y yo empezamos bastante mal. Me costó entrar en su dinámica y ver más allá de las apariencias. Pero poco a poco, a medida que me iba empapando de su mundo y de sus personajes, me fue ganando y al final compartimos una tórrida relación durante muchas, muchas horas. Esto es bastante meritorio si tenemos en cuenta que no había jugado a las anteriores entregas ni leído los libros en los que se inspiraban. No me interesaba demasiado este mundo ni los personajes que habitan en él, aunque ahora es inevitable que les tenga cariño tras tantas horas juntos. El mundo de The Witcher es un lugar despiadado y cruel. El jugador no viene aquí a ser el protagonista de la típica fantasía de poder viril en un mundo de espada y brujería, sino que viene a pasarlo mal, a descubrir que sus decisiones tienen consecuencias terribles y que él no es ningún elegido que cambiará el destino. Espero que esos pobre elfos me perdonen algún día.

Batman: Arkham Knight


Christopher Nolan cogió a Batman y lo despojó de todo aquello que lo hacía interesante, volviéndolo realista y por tanto aburrido. Rocksteay ha realizado el proceso inverso en su trilogía de juegos, acercando al personajes a los tebeos de los que salió y renunciado al realismo y la pretenciosidad en favor de la diversión. Arkham Knight es el capítulo final de esta trilogía y deja un gran sabor de boca. Parecía imposible continuar la historia donde la dejó Arkham City, pero Rocksteady ha rizado el rizo. El juego no es perfecto y tiene un par de aspectos bastante criticables, como cualquier otro título, pero menuda historia, menudo uso del Espantapájaros y menuda locura de acertijos.

Fallout 4


Fallout 4 está a medio terminar, como muchos otros juegos que salen hoy en día. Aquí se amparan en la magnitud del mundo abierto que han creado para justificar la cantidad descomunal de problemas y fallos que tiene el juego, pero una cosa es que los personajes sean horrendas criaturas plasticosas con animaciones ortopédicas y otra que haya misiones que no puedas completar o lugares a los que no puedes acceder si no quieres perder tu progreso. La cuarta entrega de la saga Fallout además carece del humor negro y de la mala leche que eran seña de identidad de las anteriores. Los diálogos se han simplificado al extremo y la sensación de que el jugador no tiene una auténtica capacidad de influir en el entorno que le rodea con sus decisiones flota constantemente. Sin embargo, luego recuerdas que puedes hacer alianzas con asentamientos, fortificarlos y ayudar a defenderlos. Y, cuando se te ha olvidado ese personaje al que mataste hace treinta horas, de repente aparece su padre demandando explicaciones. Y justo cuando crees que el diálogo ya no sirve para nada consigues librarte de un tiroteo por una frase afortunada. Todo esto no anula las críticas anteriores, sino que crea un ecosistema singular en el que lo bueno y lo malo del juego conviven en extraña armonía. Aunque si tengo que destacar algo de Fallout 4 probablemente sería la hostilidad que transmite el entorno, mucho mayor que en juegos anteriores. Aunque sea un entorno menos "vivo", es peligroso y desagradable explorarlo... y por eso no puedo dejar de hacerlo.

PELÍCULAS

Mad Max: Furia en la Carretera


Para mí hay un antes y un después de esta película y, para ser sincero, el "después" está siendo bastante triste. Cualquier otro título palidece en comparación con esta obra maestra de la que no puedo decir nada que pueda estar a la altura... salvo que he sido y siempre seré testigo.

Star Wars Episodio VII: El Despertar de la Fuerza


He alcanzado mi punto de máxima saturación con Star Wars y eso es algo que ha perjudicado a mi opinión de la película. Si hubiese salido hace unos cuantos años me habría dejado llevar alegremente por el marketing y, por qué no decirlo, por la ilusión y la nostalgia. Pero ahora soy más cínico, el marketing me repele, la ilusión se me acaba con rapidez y la nostalgia me resulta cada vez más venenosa. El bombardeo mediático y la presión social me han derrotado en esta ocasión. Ya estaba harto de El Despertar de la Fuerza antes del estreno y ahora, después de ver las opiniones y los debates que ha suscitado, estoy aún más cansado y tengo menos ganas de hablar sobre ella. No obstante, sin ser la Segunda Venida de Cristo que muchos proclamaban, la película está bastante bien y pasé un buen rato viéndola. Tiene muchos aspectos positivos, pero me quedo con su apuesta por la diversidad y su protagonista, Rey.

Los Vengadores: La Era de Ultrón


Ver a dos de mis personajes favoritos de siempre, la Visión y la Bruja Escarlata, en el cine fue una experiencia estupenda. Ya sólo por eso diría que La Era de Ultrón mereció la pena, pero además resultó ser una excelente película que adaptaba sin complejos el tipo de historia de superhéroes que a mí gusta, con su sentido del humor, su fantasía descocada, sus personajes coloridos y estrafalarios, sus dramas blandos y su moralidad idealista. Si bien en mi opinión los inicios del Universo Marvel Cinematográfico se dirigían más al público general que a los amantes de los tebeos, La Era de Ultrón es una oda a los niños que aprendieron a leer gracias a los bocadillos de una viñeta repleta de héroes con mallas de colores.

Ant-Man


Hemos llegado a un punto en el que incluso las películas menores de Marvel Studios son producciones notables y divertidas. No esperaba que tras su accidentada producción la película del Hombre Hormiga me hiciese disfrutar tanto, pero lo hizo.

SERIES DE TELEVISIÓN

Jessica Jones


Segunda serie de Netflix ambientada en el Universo Marvel Cinematográfico. Basada ligeramente en Alias, aquel cómic de Brian Michael Bendis bajo el sello Marvel MAX, la serie va mucho más allá del material original y se atreve a tocar temas verdaderamente escabrosos e inusuales en producciones relacionadas con el mundillo superheroico. Jessica Jones trata sobre las víctimas y los verdugos, los maltratadores y los maltratados, los poderosos y los impotentes.

Ash Vs. Evil Dead


Diversión descerebrada, humor de brocha gorda y gore de serie B salpicados con unos personajes carismáticos y unas cuantas frases memorables. Groovy.

The Flash


The Flash es el espejo en el que deberían mirarse todas las producciones audiovisuales basadas en personajes del Universo DC, contaminadas desde hace tiempo por la perniciosa visión que dio Christopher Nolan a su Batman. The Flash abraza la imposible fantasía de su género, con villanos terribles implicados en planes exageradamente complicados, trajes de colores, viajes en el tiempo y mundos paralelos. No deja de ser una serie juvenil orientada a un público quizá más interesado en los pastelosos romances y las sobreazucaradas dinámicas paternofiliales, pero también es una estupenda serie de superhéroes.

Supergirl


Si The Flash fue el refinamiento de la fórmula de Arrow, Supergirl es a su vez el refinamiento de la fórmula de The Flash. Siguiendo el mismo esquema, la serie está mucho más orientada hacia un público femenino y aprovecha las dinámicas entre sus personajes (casi todos mujeres) para transmitir ideas muy potentes. El personaje de Cat Grant me parece uno de sus grandes hallazgos y a través de él se habla de lo que la sociedad demanda a la mujer hoy en día, especialmente a las mujeres que tienen poder o responsabilidad. El equivalente a la relación paternofilial de The Flash es aquí la relación entre Supergirl y su hermana adoptiva terrestre, aunque esta vez no es nada empalagosa y me parece bastante más natural y creíble. Por desgracia, una cosa que sí tiene en común con The Flash es que sus tramas románticas también generan un alto riesgo de caer en un coma diabético. A pesar de todo, Supergirl sigue siendo una excelente serie de superhéroes sin complejos. Si a eso le añades el plus de que aprovecha su ficción para lanzar mensajes empoderantes tienes una serie excelente.

Doctor Who


Doctor Who es una de las pocas cosas que me generan auténtica ilusión sin estar impresas en papel y divididas en viñetas. El día que me decepcione optaré por autoaplicarme una piadosa eutanasia, pero de momento, visto lo visto esta última temporada, Steven Moffat y Peter Capaldi están a años luz de poder decepcionarme.

Steven Universe


La serie de dibujos que ojalá hubiese podido ver de crío. Tras el colorido y la fantasía, trata algunos de los temas más importantes que existen y que normalmente se escatiman a los niños porque se piensa que no son capaces de comprenderlos. Craso error.

Gravity Falls


Gravity Falls es una trampa. Huye ahora que aún estás a tiempo.

AUDIODRAMAS

Torchwood: Fall to Earth


¿Una categoría de audiodramas de Big Finish en la lista de mis favoritos del año? Pues por qué no, si Big Finish ha producido algunos de mis productos de entretenimiento favoritos de 2015. Entre ellos el primero que tengo que destacar es Torchwood: Fall to Earth. Como fan de Torchwood estoy encantado de que sigan apareciendo nuevas historias, especialmente si las protagoniza el bueno de Ianto Jones. Esta es la historia menos Torchwood de todos los audios de Torchwood que ha sacado Big Finish hasta ahora, pero me hizo pasar por un carrusel de emociones que ya no podré olvidar. En un momento estaba riendo, al siguiente estaba llorando y un minuto después estaba paralizado por la conmoción. Al final acabé dando saltos de alegría, literalmente. No recuerdo la última vez que algo me hizo dar saltos de alegría.

Torchwood: Forgotten Lives


Si Fall to Earth es la historia menos Torchwood que ha hecho Big Finish, Forgotten Lives es la más Torchwood. De hecho, es puro Torchwood. Los alienígenas y la fantasía se usan aquí de forma que invitan a hacer una lectura social bastante critica y pesimista. Si Doctor Who es siempre esperanzadora, Torchwood es cínica y desoladora. Por eso Doctor Who es una excelente fantasía para todos los públicos mientras que Torchwood es una excelente fantasía para adultos.

The War Doctor: Only the Monstrous


Bastó una única aparición en pantalla para que el War Doctor interpretado por John Hurt se convirtiese en una de mis encarnaciones favoritas del personaje. Aunque es posible que nunca lo volvamos a ver en televisión, Hurt ha retomado al personaje gracias a Big Finish. Only the Monstrous es la fabulosa carta de presentación de esta nueva y prometedora etapa.

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