28 de junio de 2016

[Videojuegos] Análisis de Batman: Arkham City

Este texto se publicó originalmente en el foro de ultimonivel.net el 31 de octubre de 2011


Como lector de cómics de superhéroes en general y de Batman en particular esperaba este juego con mucha ilusión. Arkham Asylum me encantó, por lo que tenía muchas expectativas puestas en su secuela. No me ha decepcionado, pues Arkham City es todo lo que fue Arkham Asylum elevado a la enésima potencia y llevado hasta el límite.

He disfrutado tanto que casi no me he dado cuenta de que estaba llegando al final. La campaña es mucho más corta de lo que esperaba, aunque también es mucho más intensa y cuenta con mejor guión. La trama consigue manejar perfectamente una gran cantidad de personajes sin resultar confusa, hilando sutilmente un argumento mucho más complejo de lo que parece inicialmente y guardando alguna sorpresa inesperada.

Ha sido una auténtica gozada ver a tantos personajes del universo del murciélago en el juego, tanto los villanos principales como Dos Caras, el Pingüino o Mr. Frío como los villanos que tienen un pequeño papel en las misiones secundarias. También me han gustado mucho las apariciones puntuales de los personajes aliados. De hecho, no esperaba ver a Robin en el modo historia y su aparición, aunque breve, me ha sorprendido muy agradablemente. También me ha sorprendido muchísimo ver a Azrael en el juego. Respecto a los villanos de las misiones secundarias, una que me ha gustado especialmente ha sido la de tomar el té con el Sombrerero Loco. Por desgracia me he quedado esperando al Espantapájaros, con las ganas que tenía de volver a verle.

En cuanto al final del juego, no sé qué pensar. Es un final tan rotundo que incluso me ha parecido anticlimático. Supongo que esa es la intención de poner un final así, pues esa sensación debe ser la misma con la que se queda Batman al concluir la historia. Me he quedado completamente chafado y no sabía si celebrarlo o llorar.

En el cómic hay un regla no escrita que dice que el Joker y Batman no pueden morir. El uno no puede matar al otro porque se necesitan. Uno no tendría sentido sin el otro. Esto está plasmado en el juego en la escena en la que Batman le dice al Joker que a, a pesar de todo, le habría dado la cura. Sin embargo, el cómic siempre juega con la ilusión de continuidad. Aunque el Joker o el propio Batman mueran aparentemente, siempre queda una puerta abierta para su regreso. La historia debe continuar y siempre habrá más. Aunque el Joker parezca morir, siempre volverá. El cómic no tendría sentido sin él. Batman no tendría sentido sin su némesis. Por eso me hubiese gustado que apareciese alguna escena o algún guiño al final del juego que indicase que no todo había acabado, que todavía quedaba alguna puerta abierta, pero no. El juego ha hecho lo que el cómic nunca hará: poner un punto final a la historia del Joker y Batman.

Jugablemente es muy variado y entretenido. La ciudad es enorme y eso de tener libertad para moverte por ella a tu antojo es una pasada y le sienta muy bien al juego. Hay tantas cosas por hacer que es imposible aburrirse en Arkham City. Por el lado negativo, lo que menos me ha gustado ha sido Catwoman. Realmente no aporta nada a la historia y parece que sólo está ahí para lucir palmito. Finalmente, es obligatorio mencionar la banda sonora, que es para quitarse el sombrero. Tremenda.

En conclusión, pese a que mi mente me dice que no lo es, mi corazoncito de lector de cómics me dice que Batman: Arkham City es un GOTY tan grande como la catedral de Gotham. Lo he disfrutado como un niño y su conclusión me ha impactado con una intensidad brutal. Un hurra por los chicos de Rocksteady.

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