8 de enero de 2009

[Cómic] Reseña de "Ión"

Hoy traigo una pequeña reseña de la colección dedicada a Kyle Rayner, "Ión", y que Planeta DeAgonistini publicó en España recopilada en tres tomos.

El camino hacia la serie de Ión:

Durante el pasado crossover que enfrentó a prácticamente la totalidad del Universo DC a la amenaza perpetrada por dos supervivientes del extinto multiverso y que recibió el nombre de "Crisis Infinita", un grupo de héroes viajó al espacio. A la amenaza de la guerra entre los mundos de Rann y Thanagar se unió una misteriosa perturbación en el tejido del espacio. Prácticamente ninguno de los héroes que participarón en esta misión salió ileso. De todos ellos, la bella Jade, antigua amante del Green Lantern Kyle Rayner de la Tierra, fue la peor parada, pues perdió la vida en el incidente.

Jade murió en brazos de Kyle, pero su poder no se perdió, sino que se introdujo en el interior del cuerpo de su antiguo amor. El poder de Jade su unión al suyo propio, cambiándole. El resultado fue que Kyle recuperó los poderes cuasidivinos que ya había ostendato con anterioridad tiempo atrás. Había dejado de ser un mero Green Lantern y se había convertido de nuevo en Ión.


El capricho de Ron Marz:

La serie que estamos tratando, "Ión", está considerada por muchos una concesión que la editorial DC Comics concedió al guionista Ron Marz para que pudiese escribir de nuevo libremente sobre el personaje de Kyle Rayner. Marz fue el creador de Kyle, por lo que obviamente ningún guionista conoce a este personaje como él. Junto a Marz encontramos al dibujante Greg Tocchini, al que yo he tenido el placer de descubrir gracias a este serie. Aunque no llega a realizar todos los número de la misma (siendo sustituido por otros autores en algunos y rompiendo un poco la unidad de la obra), al trabajo de Tocchini es absolutamente fantástico. Como ejemplo veamos unos cuantos bocetos que realizó para la serie:



Por su parte, Marz demuestra no sólo su conocimiento, sino también su cariño por Kyle Rayner, orquestando una historia interesante y coherente en la que uno de los temas principales es el sentimiento de pérdida de Kyle (muchos de sus seres queridos han muerto a lo largo de su trayectoria). Sin embargo, las apariciones hacia los últimos números de los personajes del Universo Tangent, del Capitán Atom y de los Monitores (casi diría que por imposición editorial y como preparación a la serie semanal "Cuenta Atrás a Crisis Final") se me antojan algo innecesarias y lastran un poco el resultado final de la obra.

Una vez fue un Green Lantern, pero ahora es algo más:

La serie comienza cuando los Lanterns del sector 3521 encuentran un dantesco escenario: una flota de naves que trataba de evacuar a los habitantes de un planeta en peligro ha sido completamente destruida. Los cadáveres flotan por doquier y entre ellos está Kyle Rayner, supuestamente el responsable de la tragedia. Cuando los Lanterns se acercan a él, Kyle les ataca, produciéndoles graves heridas, y después sale huyendo. Poco después Kyle despierta en la habitación de su nueva residencia, situada en una especie de "retiro" para artistas (recordemos que Kyle es dibujante y pintor). No recuerda nada. Está teniendo bastantes problemas para adaptarse a su nueva condición de Ión y siente que algo no va bien.

Este refugio para artistas, situado en plena naturaleza, está poblado de personajes curiosos. En primer lugar tenemos al responsable del lugar, el Profesor Schuyler, un vejete simpático que ejerce un poco el papel de "padre" de los que allí llegan. También tenemos a Marissa, una hermosa y joven pintora que no habla; no porque sea incapaz de hacerlo, sino porque no quiere hacerlo (quizá a causa de algún suceso pasado del que quiera huir y que le proporciona un atractivo halo de misterio).

Sin embargo, la paz que Kyle encuentra en el refugio no tarda mucho en acabar. Una cazarecompensas thanagariana comienza a perseguirle, ya que al parecer se ha ofrecido una jugosa recompensa por su cabeza en diversos sectores del universo. Sin embargo, Kyle no recuerda haber cometido ninguno de los actos de los que se le acusa. Tras derrotar a la thanagariana, Kyle viaja al espacio para aclarar esta situación. Finalmente acabará en Mogo, el pacífico planeta viviente que forma parte del Cuerpo de Green Lanterns.


En Mogo, Kyle asiste a una serie de apariciones (producto de las misteriosas arboledas del planeta viviente) en las que vuelve a encontrarse con sus tres amores perdidos: Alexandra, Donna (Wonder Girl) y Jen (Jade). Las tres murieron sin que Kyle pudisese hacer nada por salvarlas y siempre se ha sentido culpable. El objetivo de las visiones es enfrentar a Kyle con sus miedos internos y despertar el verdadero potencial que hay en su interior.

Mientras esto sucede, alguien con la misma apariencia de Kyle va de una parte a otra del universo provocando caos y destrucción a su paso. Hal Jordan, el Green Lantern más famoso de todos, acude a enfrentarse con él. Durante el combate averigua que no es el verdadero Kyle, sino uno de sus antiguos enemigos: Alex Nero (un joven esquizofrénico armado con un anillo de poder amarillo). Alguien lo ha disfrazado como Kyle para volver al universo contra él.

Finalmente, el verdadero Kyle Rayner despierta en Mogo, con sus poderes de Ión plenamente asumidos, y corre a enfrentarse a Nero. Con éste derrotado, Kyle se lo entrega a los Guardianes del Universo, máximos responsables del Cuerpo de Green Lanterns. Estos personajes tienen varias apariciones a lo largo de la serie, en las cuales, siguiendo una tónica similar a lo visto en la serie de los Green Lantern Corps, se nos desvela que tienen planes secretos a largo plazo y que Kyle es una parte fundamental de ellos.

De vuelta a la Tierra, Kyle es atacado por otro de sus antiguos villanos: Efigie. Todo parece apuntar a que alguien está movilizando a sus antiguos adversarios contra él. Para descubrir la verdad (y para compensar las maldades realizadas por Nero), Kyle vuelve al espacio, donde vivirá una intensa y peligrosa aventura junto a Ariana, una exuberante pelirroja princesa de un mundo alienígena.

Pero su atención pronto vuelve a ser reclamada, pues debe volver a la Tierra: su madre está muy enferma y los médicos no son capaces de hacer nada por ella. La causa de su enfermedad es desconocida. Justo cuando más lo necesita su madre, los Guardianes le envían de nuevo al espacio, aunque antes debe lidiar con los personajes de un universo paralelo (el Universo Tangent) que han llegado hasta la Tierra. De nuevo en el espacio, Kyle se reencontrará con la resucitada Donna Troy (una de sus antiguas novias) y descubrirá la identidad del villano que ha manipulado a sus antiguos adversarios para perjudicarle.


El final de la serie está teñido de tragedia. A todas las pérdidas que Kyle ha sufrido a lo largo de su vida se suma una más y ni siquiera todos sus poderes de Ión sirven para cambiar esa situación. Las últimas páginas nos explican de forma magistral los sentimientos de Kyle, hundido por la culpabilidad. "Por cada paso adelante en el camino había que pagar un precio. Aunque no le he pagado yo. Nunca yo. Siempre lo paga otro. Alguien que merecía algo mejor que ser tan solo los daños colaterales de la vida que yo estaba viviendo", piensa Kyle en una triste escena que nos desvela lo que ha estado pintando durante su retiro: los rostros de aquellas personas a las que ha querido y que han muerto desde que se convirtió primero en Green Lantern y luego en Ión.

A pesar de todo, una nueva amenaza está a punto de alzarse. Al final del último número de la serie de Ión vemos cómo varios anillos de poder amarillos recorren el universo buscando a sus respectivos portadores. Es el preludio a "La Guerra de los Sinestro Corps".

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.