Esta entrada se publicó originalmente en el foro de ultimonivel.net el 11 de noviembre de 2014 Desde que terminé Braid he disfrutado de muchos juegos, pero creo que ninguno había conseguido transmitirme una sensación similar a la que me transmitió ese juego en concreto... hasta que me he topado con Thomas Was Alone . Me explico. A veces el conjunto es superior a la suma de sus partes. Braid tenía un apartado artístico colosal, una banda sonora apabullante, unas mecánicas brillantes y un argumento del copón bendito al que le sigo dando vueltas de vez en cuando. Todas estas cosas eran geniales por separado, pero el conjunto que formaban estaba a un nivel superior. En Braid todos y cada uno de los componentes (mecánicas, escenarios, música...) trabajaban al unísono en una misma dirección para generar una experiencia lúdica, narrativa y, sobre todo, trascendente. Al terminar Braid me quedé con la sensación de que era algo más que un juego. No me malinterpretéis. En estos...