El mundo está construido por y para las personas heterosexuales, qué duda cabe. Las principales expresiones culturales a las que nos vemos expuestos desde nuestra más tierna infancia tienen un importante componente heterosexual. La idea misma de familia se basa en un sustrato claramente heterosexual. Todos nos hemos criado inmersos en las historias de princesas y príncipes Disney, con sus castos romances heterosexuales y su complaciente normatividad. Todos hemos visto las comedias románticas en las que el chico incompetente acaba enamorando a la chica reticente después de abrirle su corazón tras un acto exagerado, ostentoso y estúpido. Todos hemos sido testigos de las fantasías del hombre rico de buena voluntad que viene a sacar del arroyo a la pobre mujer que ha tenido mala suerte. Recuerdo al Richard Gere de Oficial y caballero , vestido con su impecable uniforme blanco de piloto, acudiendo a la fábrica a rescatar a su amada de su vida triste y rutinaria. Recuerdo al Richard Ge...