29 de abril de 2011

[Videojuegos] Impresiones de "Outland"


Una vez más nos llega sin hacer mucho ruido una interesante propuesta jugable de estética peculiar a las plataformas de descarga de Xbox Live Arcade y PlayStation Network (ya se encuentra disponible en la primera de ellas, aunque su lanzamiento en la segunda se ha visto demorado debido a los recientes problemas que está sufriendo). Se trata de "Outland", un juego de acción y plataformas desarrollado por la finlandesa Housemarque, responsable de otros juegos descargables de PlayStation Network como "Super Stardust HD" y "Dead Nation".

Partiendo de una historia a priori bastante manida, "Outland" nos propone un planteamiento muy similar al de clásicos como el "Prince of Persia" original, desafiándonos a recorrer una serie de escenarios en 2D plagados de obstáculos de diversa índole y a enfrentarnos a múltiples enemigos usando nuestra espada. No obstante, decir que es un típico juego de plataformas con algunos combates sería ser excesivamente reduccionista. Por tanto, vamos a comentar qué nos ofrece tras sus primeros momentos de juego.


La introducción nos pone en el papel de un hombre acosado por extrañas visiones que acude a un viejo chamán para que le ayude a descifrar el significado que dichas visiones pueden encerrar. Éstas hacen referencia a los eventos sucedidos en tiempos mitológicos, 30.000 años atrás, cuando dos hermanas, una hecha de luz y otra hecha de oscuridad, trataron de destruir el mundo que ellas mismas habían ayudado a crear. Un valeroso guerrero ancestral se enfrentó a ellas y las derrotó, pero ahora los poderes de la luz y de la oscuridad comienzan de nuevo a abrirse paso hacia el mundo. Ha llegado el momento de que el mítico guerrero renazca a través de nuestro protagonista.

Así comienza el juego, dejándonos a los mandos del anónimo protagonista en la choza del chamán. Tendremos entonces que recorrer una selva repleta de trampas y peligros en busca de los templos que despierten el poder del guerrero ancestral en nosotros. En un determinado momento, viviremos un auténtico flashback que nos devolverá a ese pasado mitológico y nos pondrá directamente a los mandos del guerrero del pasado. A partir de ahí, la responsabilidad de lo que sucede recaerá sobre nosotros.


El hecho de tener que encontrar los lugares concretos en donde podremos acceder a las nuevas habilidades, como empuñar la espada o deslizarnos por el suelo, recuerda poderosamente al plateamiento de otros juegos en 2D como los de las franquicias "Metroid" o "Castlevania". Nuevas habilidades nos permitirán acceder a nuevas zonas, pudiendo regresar sobre nuestros pasos para encontrar caminos que antes nos habían pasado desapercibidos. Esto es especialmente útil para encontrar todos los artefactos divinos que se encuentran dispersos por los escenarios, pues al reunirlos podremos desbloquear nuevos elementos del juego.

No debemos obviar la presencia de diversos tipos de enemigos, que se encargarán de ponernos las cosas difíciles en algunos momentos, ya que desde el primer momento demostrarán ser bastante resistentes a nuestros ataques. Junto a los enemigos encontraremos trampas de diversa índole que van desde las clásicas estacas en el suelo a llamaradas de energía de diversos tipos que nos dañarán si nos acercamos a ellas imprudentemente.

Un aspecto importante es el uso que se hace de la "energía espiritual", la cual se muestra de dos formas diferentes, correspondiéndole un color (azul o rojo) a cada una de ellas. Una vez nuestro personaje alcance el dominio sobre la energía espiritual podrá alternar entre la energía azul o roja. Esto es especialmente importante para solventar los obstáculos, pues una llamarada de un color determinado no nos hará nada si nos encontramos utilizando la energía de ese color en el momento en el que la atravesamos. De igual forma, sólo podremos subir a las plataformas móviles del color que se corresponda con el que estamos usando, teniendo que alternar entre ambos en pleno salto para poder recorrer algunos escenarios. En cambio, si nos encontramos con un enemigo de un color concreto tendremos que usar la energía espiritual del color opuesto para poder hacerle daño, pues de lo contrario no podremos herirle.


La mecánica de los combates es simple, aunque tendremos varios movimientos de ataque a nuestra disposición. Al derrotar a los enemigos éstos nos otorgarán una recompensa en forma de doblones que podremos usar posteriormente. Como nuestra cantidad de vida es bastante limitada al inicio del juego, los puntos de guardado son bastante frecuentes. No se trata de un juego fácil y es posible que muramos varias veces en la resolución de alguno de los escenarios o en el combate contra algún enemigo.

Además del modo historia, en el cual también tendremos que enfrentarnos a grandes jefes finales que recuerdan poderosamente a los Colosos de "Shadow of the Colossus", "Outland" también cuenta con un modo cooperativo que nos permite avanzar en el juego con la ayuda de un compañero.


Sin embargo, a pesar de su jugabilidad engañosamente sencilla y de su potencial adictivo, el verdadero punto fuente de "Outland" es su apartado artístico. El diseño de escenarios no sólo es inteligente, sino que es absolutamente precioso y demuestra un gusto por el detalle que roza lo exquisito. El uso de los efectos de luz y la elección de los colores construyen un ambiente con una estética muy peculiar y sugerente. Los deliciosos fondos cuentan con elementos que a ratos recuerdan a civilizaciones reales largo tiempo desaparecidas y a ratos se sumergen en la fantasía más pura, por lo que el juego se encuentra siempre a medio camino entre la realidad y el mito. Las 2D no suponen ninguna limitación en el plano artístico a pesar de la relativa sencillez del personaje protagonista y de sus enemigos, pues "Outland" consigue desmarcarse de otros juegos en 2D con una estética propia en la que el color tiene un papel primordial.

Semejante apartado gráfico necesitaba un acompañamiento a la altura y la banda sonora, artífice del compositor Ari Pulkkinen (quien también dotara de música al preciosista "Trine"), no se queda atrás. Con un ligero toque exótico acorde con los escenarios y la ambientación mitológica, la banda sonora nos acompaña con melodías suaves e inmersivas de gran belleza.


En conclusión, con un apartado jugable desarrollado de forma correcta, una estética visualmente atractiva y una banda sonora de lo más sugerente, "Outland" se ha convertido inmediatamente en una opción a tener en cuenta a la hora de gastar nuestro dinero en un juego descargable. Como suele suceder con estas pequeñas joyas, "Outland" llega sin hacer apenas ruido. Sin embargo, no hace falta nada más que probarlo para comprobar que se trata de un juego que merece ser jugado y disfrutado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.