26 de marzo de 2010

[Animación] El Intrépido Batman, una serie para niños (y para niños grandes)


Los cómics y las series de animación siempre han tenido una relación simbiótica. Las series se alimentan del material publicado en los cómics, pero éstos también incoporan ideas aparecidas en las series a su particular universo. Es normal, por tanto, que el lector habitual de cómics también acabe sintiéndose atraído por estas series independientemente del público al que estén dirigidas, que normalmente suele ser el público infantil. En mi caso particular, siempre me he visto atraído por ambos mundos: el del cómic y el de la animación. Disfruto tanto leyendo las aventuras de mis personajes favoritos como visionándolas en la pantalla de mi televisión. Los infantes de mi familia se sorprenden con el hecho de que yo, un adulto, disfrute tanto o más que ellos con los dibujos animados "para niños". No comprenden que soy un "niño grande", capaz de disfrutar de cualquier cosa con un cierto grado de ingenuidad pero a la vez dotado con ciertos conocimientos sobre el mundo audiovisual y el mundo del cómic que me permiten disfrutar de esas series a niveles que ellos aún no han alcanzado. Qué fácil es dejarse llevar por los prejuicios y renegar de un producto dirigido a los niños de la casa, cuando un adulto puede disfrutarlo incluso más que sus destinatarios originales. Es el caso de "El Intrépido Batman", serie que gustará a los niños, pero que entusiasmará a los "niños grandes" que han crecido entre viñetas.

La adaptación del título original al castellano es quizá uno de los pocos errores de la serie, pues hace que pierda un matiz que todo conocedor de los cómics de superhéroes apreciará mucho. El título original, "Batman: The Brave & the Bold", hace referencia a "The Brave & the Bold" ("El Valiente y el Audaz"), clásica serie de DC Comics en la que dos héroes de la casa compartían momentáneamente sus aventuras. "The Brave & the Bold" vivió su época dorada con Batman como héroe fijo que se encontraba con los variados personajes de la pléyade de héroes y villanos del Universo DC. Es el espíritu de este cómic clásico (retomado recientemente por dos grandes autores como son Mark Waid y George Pérez) el que se encuentra tras "El Intrépido Batman": en cada aventura un nuevo compañero y una nueva amenaza a derrotar por la unión entre nuestros héroes.

La serie animada va un paso más allá, ya que cada capítulo comienza con una breve escena introductoria en la que Batman y otro héroe resuelven una situación determinada, tras la cual llega la cabecera de la serie y empieza el verdadero capítulo, en el que Batman se encontrará con otro héroe y tendrá que enfrentarse a otra amenaza completamente diferente. Por lo tanto, en cada capítulo tendremos varios personajes, tanto héroes como villanos, a descubrir. Evidentemente, los lectores habituales de cómics disfrutarán reconociendo a los personajes, pues salvo alguna excepción ocasional, mantienen una gran fidelidad respecto a sus contrapartida en las viñetas. Veremos a Batman acompañado de infinidad de héroes (algunos de ellos acompañados de sus correspondientes sidekicks o ayudantes), como Green Arrow/Flecha Verde, Aquaman, Atom/Átomo, Blue Beetle/Escarabajo Azul, Booster Gold, Tigre de Bronce, Flash, Deadman, Doctor Fate/Doctor Destino, Halcón, Paloma, Green Lantern/Linterna Verde, Mister Miracle, Big Barda, Plastic Man, Tornado Rojo, Wildcat y un larguísimo etcétera.

"El Intrépido Batman" se aleja de la intensa seriedad que en ocasiones oprime en exceso al personaje, mostrándolo como un héroe amargado y torturado. Al huir de esto, la serie nos devuelve al Batman más pop, aunque sin llegar a los extremos de psicodelia que caracterizaron a la serie clásica de los 60 (de la que todos recordamos el mítico bat-baile). "El Intrépido Batman" es un gran homenaje a las historias clásicas de la Silver Age, siempre con un toque de comicidad que en ocasiones roza el absurdo. Los malos son muy malos y utilizan extraños y estrafalarios artefactos en su lucha contra unos buenos muy buenos que no sólo combaten contra el mal, sino que disfrutan haciéndolo e incluso sacan tiempo para soltar ingeniosos chascarrillos repletos de una ironía que quizá se escape a la comprensión de los más pequeños de la casa (y que hará reír a carcajadas a los "niños grandes"). Es diversión en estado puro, despreocupada e inocente. Cada aventura es algo nuevo y diferente, un desafío cuya resolución sabemos de antemano, pues es imposible que nuestros héroes sean derrotados, pero que disfrutamos igualmente.

Qué bien sientan estas pequeñas raciones de despreocupado e inocente entretenimiento. Tanto cómics como series de televisión suelen preocuparse demasiado por establecer complejos misterios, insondables líneas argumentales y temas de importantísima carga emocional, sacrificando por ello el elemento más importante de sus respectivos medios: la diversión. Por poner un ejemplo, ¿qué me importan los extraordinarios misterios de "Perdidos" si por cada capítulo que me parece interesante hay otros tres que me resultan terriblemente soporíferos? "El Intrépido Batman" es una serie sin grandes pretensiones, orientada al público infantil, pero sin embargo es fresca y divertida como pocas. Cada capítulo contiene dos historias, una muy breve al principio y la principal, que se pueden seguir de forma independiente sin necesidad de ir absorbiendo las complejidades de una densa trama argumental. Es diversión en estado puro, como decía antes, sin preocupaciones, sin complejos. Es una serie que podríamos denonimar "de la vieja escuela", que encuentra su carisma en su sencillez, en su estilizado minimalismo, y en su capacidad para ofrecer siempre algo nuevo. En un capítulo Atom y Aquaman pueden estar viajando en tamaño microscópico al interior del cuerpo de Batman para salvarle de un peligroso veneno y en el siguiente Batman puede estar acompañando a Blue Beetle a solucionar una guerra civil interestelar o viajando al futuro para luchar junto a Kamandi, el último hombre libre. Incluso tenemos un impagable capítulo musical con números de cante y baile. La sensación de que todo es posible está siempre presente. Nunca sabes qué pasará en el próximo capítulo. Es la magia de los cómics de antaño llevada a la televisión. Y la serie la aprovecha desplegando toda una constelación de guiños hacia dichos cómics. Quizá un niño no sea capaz de apreciarlos en su justa medida, pero sin duda un "niño grande" no sólo los apreciará, sino que los disfrutará enormente.

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