13 de septiembre de 2016

[Documentales] For the Love of Spock: Un homenaje a Leonard Nimoy en el 50º aniversario de Star Trek


Star Trek siempre ha significado mucho para mí. Descubrí la serie original siendo un niño que apenas entendía lo que estaba viendo y desde entonces siempre ha tenido un hueco en mi corazón. No hay muchas obras de ficción que hayan conseguido inspirarme a tantos niveles como Star Trek, que llegó a influirme en aspectos tan determinantes como mi pensamiento político o mi adhesión indiscutible al método científico. La serie original era una producción de ciencia ficción de bajo presupuesto en la que la imaginación y la creatividad conseguían suplir en algunas ocasiones la falta de recursos, pero más allá de eso también transmitía una imagen inigualable. Aquel futuro de pulcros pasillos, luces parpadeantes y cartón piedra era el mejor futuro al que podíamos aspirar; uno en el que la humanidad no sólo conseguía sobrevivir a sí misma, sino que además se transformaba en una humanidad mejor. Siempre me fascinó que en Star Trek nadie trabajase en la Flota Estelar por dinero, sino por beneficio de sus congéneres. Siempre encontré admirable que una mujer pudiese ser oficial de una nave estelar y que a nadie le resultase extraño. Siempre me emocionó la apuesta de la serie original por la diversidad, por abrazar lo diferente y por derribar barreras entre géneros, razas, culturas e incluso especies. Puede que mi interés hacia Star Trek haya ido creciendo y decreciendo a medida que pasaban los años y la franquicia iba ampliándose con la inclusión de más series y películas, pero lo que nunca ha cambiado ha sido mi amor incondicional hacia el planteamiento original que concibió Gene Roddenberry. Ya escribí largo y tendido sobre la serie original y las películas protagonizadas por la primera tripulación en su momento, así que para celebrar el reciente 50º aniversario de Star Trek he optado por comentar algo distinto: un documental.

For the Love of Spock es efectivamente un documental centrado tanto en el inolvidable personaje como en el actor que le dio vida, Leonard Nimoy. Al tratarse de uno de los personajes más célebres de la cultura pop creo que no queda mucho por decir acerca de Spock, pero siempre hay nuevos detalles que aportar sobre Leonard Nimoy. En ese sentido, este documental cuenta con una ventaja considerable sobre otros productos similares, ya que está dirigido por Adam Nimoy, el hijo del conocido actor. Parece que en un principio iba a ser un simple homenaje para celebrar los cincuenta años de la franquicia, pero el triste fallecimiento de Leonard Nimoy en 2015, cuando el documental aún se estaba rodando, hizo que se acabase transformando en un homenaje póstumo con toda la carga dramática que eso conlleva. El producto final es un montaje de dos horas de duración que abarca diversos aspectos de la vida de Leonard Nimoy, su contribución a Star Trek, su relación con su familia (es especial con su hijo) y el impacto que tuvo su interpretación del personaje de Spock sobre la cultura popular; todo ello acompañado de infinidad de fotografías que probablemente nunca antes se habían mostrado, así como fragmentos de entrevistas tanto al propio actor como a sus familiares más cercanos, sus compañeros de reparto de la serie original (William Shatner, Nichelle Nichols, George Takei, Walter Koening), los actuales actores de la renovada franquicia Star Trek (Zachary Quinto, Chris Pine, Zoe Saldana, Karl Urban, Simon Pegg) y diversas personalidades de la ciencia y la cultura (desde J. J. Abrams hasta Neil deGrasse Tyson, pasando por otros como Jim Parsons o Jason Alexander).

Quizá por querer abarcar lo inabarcable, el principal problema que tiene este documental es la falta de un enfoque claro. Desde mi punto de vista, el enfoque de un documental es fundamental para transmitir su mensaje y por enfoque me requiero a la posición en la que se sitúa su narrativa. For the Love of Spock pretende ser una celebración del personaje y de la franquicia de la que forma parte, así como una celebración de la vida de Leornad Nimoy y un análisis de su relación con su hijo llevado a cabo por éste. Sin embargo, el documental sólo se posiciona parcialmente en el punto de vista subjetivo de Adam Nimoy, adoptando el resto del tiempo una cómoda postura externa que evita polémicas y quiere satisfacer a todo el mundo. Creo que hubiese sido más interesante que Adam Nimoy optase por tomar parte en muchas de las polémicas que el metraje insinúa sin llegar nunca a abordar con detalle. Los momentos más interesantes de For the Love of Spock son los más subjetivos, en los que Adam Nimoy toca temas muy alejados del glamour de Star Trek. Es especialmente impactante el resentimiento que aún parece albergar hacia los fans de la franquicia, con los que al parecer siempre sintió que estaba compitiendo por la atención y el afecto de su padre. Este aspecto se menciona en varias ocasiones, pero siempre se pasa por él de puntillas para no molestar a nadie. Después de todo, los espectadores del documental iban a ser sobre todo esos mismos fans (quienes además financiaron el propio documental a través de una campaña en Kickstarter).


Como otras muchas obras célebres de la cultura popular, la leyenda de Star Trek no ha estado exenta de polémica. Son célebres los diversos encontronazos entre William Shatner y Leonard Nimoy o el conflicto legal entre éste y Paramount Pictures que a punto estuvo de impedir su participación en las películas. Es más, fue ese mismo conflicto el que condujo al actor a desear la muerte del personaje de Spock, lo que a su vez llevó a la inclusión de esa escena maravillosa al final de Star Trek II: La Ira de Khan en la que Spock se sacrifica para salvar a sus compañeros. Con esto quiero decir que un buen análisis histórico de Star Trek no debería ignorar los conflictos que había detrás de las cámaras, pues hasta cierto punto acabaron configurando el resultado final. Quizá For the Love of Spock debería haber sido más valiente a la hora de abordar los aspectos más delicados de la relación entre Leonard Nimoy y Adam Nimoy, al igual que podría haberse adentrado con más detalle en la lucha de egos entre Leonard Nimoy y William Shatner. Uno de los momentos más impactantes del documental muestra una grabación del festival Burning Man de 2015, un acontecimiento que se celebra en el desierto de Nevada y cuyo punto álgido consiste en la quema de un monumento de madera. Ese año, tras el fallecimiento de Leonard Nimoy, el monumento se forró con fotografías y recortes de revistas en los que se podía ver al actor en diversas facetas, primando sobre todo su papel como Spock. Pues bien, el documental dedica bastantes minutos a mostrar cómo ardieron todas esas imágenes, en lo que me parece un acto catártico por parte de Adam Nimoy. Supongo que para los asistentes al Burning Man de ese año aquello fue una especie de entierro vikingo, pero creo que Adam Nimoy aprovecha esas imágenes para descargar sus años y años de frustración por haber tenido que compartir a su padre con toda la sociedad. Quizá todo el documental tendría que haber sido así: un acto de catarsis emocional más que un complaciente homenaje dirigido a los fans.

Yo no soy nadie para juzgar a Adam Nimoy, por supuesto, pero hay algo en sus apariciones en este documental que me impide empatizar por completo con él. No sabría decir lo que es, pero me transmite que no está siendo sincero del todo y que se guarda mucho más de lo que dice. No parece que a Adam Nimoy le guste mucho Star Trek, pero no se atreve a verbalizarlo en ningún momento. Aún así, algunos de sus comentarios insinúan cierto disgusto hacia el uso que se ha hecho de la figura de Spock, ahora convertido en uno de los iconos de la cultura pop. Me hubiese gustado que se atreviese a cuestionar de forma mucho más abierta a los fans, aunque hubiese provocado polémica y le hubiese cerrado las puertas de todas las convenciones de Star Trek. Pero claro, esos mismos fans son los que financiaron For the Love of Spock y quién sabe si en el futuro no tendrán que financiar alguna que otra producción. Adam Nimoy no sería el primero que aprovecha el legado de su padre fallecido para vivir de las rentas y hacer negocio (Brian Herbet podría ser un buen ejemplo de ello). Sólo el tiempo dirá si esa es su intención o no.

Pese a mis críticas, For the Love of Spock tiene momentos muy interesantes que satisfarán la curiosidad tanto del fan más acérrimo como del espectador ocasional. Gran parte de lo que hoy se considera una parte nuclear de la franquicia Star Trek fue producto de la casualidad, de la improvisación o de una ocurrencia inspirada y el documental muestra algunos ejemplos impactantes. ¿Sabías que el famoso saludo vulcaniano se basa en las experiencias de un joven Leornard Nimoy en la sinagoga y que representa una letra del alfabeto hebreo? ¿Sabías que el primer piloto de Star Trek fue un fracaso y que la cadena quiso que se rodase un nuevo piloto cambiando a todo el reparto, siendo Leonard Nimoy el único que se salvó? ¿Sabías que el guión de la primera película de Star Trek fue un desastre y que los actores tuvieron que arreglarlo como buenamente pudieron durante el rodaje? El documental también explora otras facetas menos conocidas de Leonard Nimoy, como su interés por el teatro y la fotografía. Siempre intentando alejarse de la omnipresente sombra de Spock, al parecer los mejores trabajos interpretativos del actor no se dieron delante de las cámaras sino bajo los focos de un teatro. Desde luego fueron los que más orgulloso le hacían sentir y por eso es tan importante recordarlos y transmitir que hubo vida más allá de Spock.

También tengo que destacar la carga dramática que tienen algunos momentos de este documental. Hay un instante completamente desgarrador en el que los familiares de Leonard Nimoy hablan sobre su muerte. Es imposible no emocionarse ante esta pareja humilde, ya muy mayor y que nunca entendió del todo qué era aquello de Star Trek, pero que es muy consciente de la huella que dejó Leonard Nimoy en el mundo. Hay una humanidad increíble en la forma en la que el hermano se emociona al recordar las últimas palabras que le transmitió el actor cuando ya estaba en la antesala de la muerte. Esa humanidad es la que no acabo de encontrar en los testimonios de Adam Nimoy, a quien encuentro demasiado artificial incluso cuando habla de la muerte de su padre y por eso le he cuestionado tanto en este texto.


En conclusión, y pese a todas mis reticencias, For the Love of Spock es un documental que merece ser visto. Peca de una cierta falta de valentía y de un excesivo interés por evitar la polémica, pero lo compensa con abundante material histórico y algunos testimonios enriquecedores. Cuenta además con gran cantidad de material de la serie original, que muchas veces se usa con inteligencia para crear pequeñas pausas cómicas o para apoyar lo que transmiten los diversos invitados. No sé si es el mejor análisis que se ha hecho de las figuras de Leonard Nimoy, el actor, y de Spock, su personaje más conocido, pero sin duda es uno de los más extensos que he visto estos últimos años. Como ya he dicho, hubiese preferido que Adam Nimoy hubiese optado por posicionarse desde una perspectiva más sincera (y quizá más polémica y radical), pero puedo entender su interés por no agitar demasiado las aguas. Aún así, el resultado final no está nada mal. Recomendaría For the Love of Spock a todo el mundo, ya sea seguidor de Star Trek o no. Yo desde luego lo he disfrutado tanto en mi faceta de fan de la franquicia como en mi vertiente de persona interesada por el cine documental. ¿Quieres celebrar el 50º aniversario de Star Trek de una forma distinta? For the Love of Spock puede ser una buena opción.

1 comentario:

  1. No son los padres los que aparecen, es el hermano y la cuñada de Leonard Nimoy.

    ResponderEliminar

Los comentarios serán moderados antes de ser publicados.