Por lo general no tengo problema alguno en escribir acerca de cualquier materia, ya sea literatura, cine, cómic o videojuegos, aunque desde luego estoy lejos de poder considerarme un experto en esos campos. Me gusta pensar que tengo cierta facilidad para expresarme y elaborar una opinión argumentada, como puede comprobarse a lo largo de las decenas de textos que he publicado en este blog a lo largo de los años. Sin embargo, hay unos cuantos temas que me intimidan tanto que no me siento capaz de escribir sobre ellos. David Bowie es uno de esos temas: su aportación a la cultura popular ha sido tan inmensa y su música ha significado tanto para mí que prefiero mostrar mi respeto hacia su recuerdo desde la más callada humildad. Si rompo ahora el silencio es porque me he encontrado con un material apasionado y revelador que me ha hecho entender mejor a quien fue una de mis mayores fuentes de inspiración; un material que quiero dar a conocer y recomendar tanto por su interés cultural como...