13 de junio de 2010

[Series] Doctor Who


Se dice que vivimos en la era dorada de las series de televisión, aunque ésta es una afirmación bastante discutible. Si bien es cierto que en los últimos años hemos podido disfrutar de series verdaderamente originales y con una calidad narrativa innegable, la mayoría de ellas se encuentran demasiado condicionadas tanto por sus propios géneros (¿cuántos clones prácticamente idénticos hemos visto de comedias de situación o dramas médicos?) como por los índices de audiencia. Es más, en ocasiones basta una mirada crítica para darse cuenta de que los responsables de la serie están más preocupados por hacer que ésta sea rentable manteniendo al espectador enganchado a base de crear momentos espectaculares o misteriosos (tendencia muy habitual en las series americanas que funcionan casi a base de cliffhangers) que descuidan algo tan importante como es la calidad de la historia que nos están narrando. Huyendo de esta tendencia y buscando series diferentes, menos pretenciosas, más fescas y centradas en contar buenas historias, me encontré con la joya de la corona de las series británicas: esa obra maestra llamada "Doctor Who".

Doctor... Who?

"Doctor Who" es la serie de ciencia ficción más longeva de la historia de la televisión. Comenzó a emitirse en 1963 y contabiliza más de 700 episodios rodados a lo largo de más de 40 años. Producida por la BBC, la serie forma parte de la cultura popular británica y cuenta con legiones de fans que se llaman a sí mismos "whovians". La serie original se emitió de 1963 a 1989 y su protagonista, el enigmático Doctor, estuvo interpretado por 7 actores diferentes (entre ellos el recordado Tom Baker, siempre acompañado de su característica bufanda).


La serie narraba las aventuras del Doctor, un alienígena de aspecto humano que viajaba a través del espacio y el tiempo en su nave, la TARDIS (Time And Relative Dimension In Space, "tiempo y dimensión relativa en el espacio" en castellano). La misteriosa tecnología de la TARDIS hacía que fuese más grande por dentro que por fuera y le permitía desplazarse a cualquier parte del continuo espacio-tiempo. Se trataba de una "nave viva" vinculada al Doctor y poseedora de ciertos dones telepáticos que le permitían, por ejemplo, traducir las distintas lenguas de los seres con los que se encontraba el Doctor en sus viajes. La TARDIS poseía un avanzado sistema de camuflaje que le permitía "disfrazarse" de acuerdo al momento y lugar en el que se encontraba, pero este dispositivo se averió en el primer episodio, dejándola permanentemente con el aspecto de una cabina telefónica de la década de los 50.


El Doctor no solía viajar solo, pues diferentes compañeros humanos compartían sus viajes en la TARDIS. A través de los ojos de sus numerosos acompañantes, interpretados por más de 35 actores a lo largo de la serie, el espectador contemplaba las maravillas del cosmos, descubría los secretos del Doctor y conocía a sus letales enemigos. Otro elemento fundamental de la serie era la capacidad del Doctor para regenerarse cuando se encontraba al borde de la muerte, momento en el que su cuerpo cambiaba por completo otorgándole un aspecto y un carácter diferente (pasando de esta forma a estar interpretado por un actor diferente, cada uno con sus propias peculiaridades).

Tras el fin de la serie original, hubo un intento de recuperar al Doctor en una película en 1996 (en la que conocimos a su octava encarnación), aunque su verdadero regreso se produjo en 2005, cuando la BBC produjo una nueva serie bajo la batuta del guionista Russel T. Davies, creador de "Queer as Folk" (serie cuyo concepto fue exportado a Estados Unidos con gran éxito). El éxito de la nueva serie de "Doctor Who" permitió la creación de dos spin-offs o series derivadas: "Torchwood" y "Las Aventuras de Sarah Jane".

Rose

La primera temporada de la nueva serie comienza con una joven londinense llamada Rose Tyler, interpretada por la popular actriz y cantante británica Billie Piper. Rose es una chica del montón: no ha terminado los estudios, vive con su madre y todos los días acude a su lugar de trabajo para llevar a cabo su aburrida rutina cotidiana. Todo cambia inesperadamente cuando un día es atacada por unos seres de plástico vivo y rescatada en el último momento por un hombre misterioso que se llama a sí mismo "el Doctor". Irremediablemente fascinada por el extraño Doctor, Rose se ve inmersa en una conspiración alienígena para conquistar el planeta, siendo su intervención imprescindible para salvar su mundo. Sorprendido por la actitud de Rose, el Doctor le ofrece viajar con él en la TARDIS. De esta forma, Rose inicia un viaje a través del espacio y el tiempo que le llevará, entre otros lugares, al futuro remoto en el que el Sol se expande y destruye la Tierra y al siglo XIX donde conocerá al escritor Charles Dickens. Y aún tendrá tiempo de volver al Londres actual para evitar la Tercera Guerra Mundial.


El Doctor encuentra en Rose a alguien afín, pues tras el shock inicial que supone asimilar el viaje a través del espacio-tiempo, la joven disfruta compartiendo la vida que lleva el Doctor a pesar de los peligros que ésta conlleva. Rose es una chica alegre, vivaz, que no tiene miedo de llevarle la contraria cuando lo cree necesario. Aunque no posee los conocimientos científicos que posee el Doctor, esta jovencita ve el mundo de forma similar a él. La relación entre ellos es uno de los pilares de la primera temporada, jugando con un tabú que existió durante años en la serie original: el Doctor nunca mantenía relaciones románticas con sus acompañantes. En todo caso se limitaba a relaciones de amistad o relaciones de tierno paternalismo, pero nunca romances. Teniendo esto en cuenta, allá donde van Rose y el Doctor, siempre hay alguien que los confunde con una pareja, haciendo que ellos lo nieguen continuamente una y otra vez. No obstante, la atracción entre ellos es innegable a pesar de las obvias diferencias: Rose es una chica de 19 años mientras que el Doctor es un alienígena que ha vivido 900 años en sus nueve encarnaciones.

The Time Lord

El Noveno Doctor (interpretado por Christopher Eccleston) es el último de los suyos. Por razones que se descubrirán a lo largo de esta temporada, su mundo se perdió y él tiene que viajar en solitario. Por esta razón conecta rápidamente con Rose. Ella está aburrida y él se siente solo. Juntos se complementan a la perfección y disfrutan de sus sorprendentes viajes. A pesar de sus increíbles conocimientos, el Doctor no es perfecto. En ocasiones se equivoca y es tan susceptible a las emociones como un ser humano. No es ningún superhéroe que viaje por el espacio-tiempo rescatando civilizaciones, aunque siempre hace todo lo que esté en su mano para ayudar a aquellos que están en peligro. Las únicas armas que tiene son su ingenio y su destornillador sónico; nada más.


Generalmente su actitud es algo prepotente (tiende a subestimar a los humanos llamándoles "simios estúpidos") y narcisista, aunque conoce el potencial de los seres humanos y la importancia que tendrán en el futuro del universo. El Doctor tiene un fuerte sentido de la justicia, lo que en ocasiones le hace mostrar una faceta severa e impasible. A pesar de sus frases irónicas y su actitud divertida, no debemos olvidar que el Doctor ha vivido 900 años y ha visto cosas que jamás podríamos imaginar. Sabe que todo tiene su tiempo, que todo muere, y que en ocasiones no puede salvar a todo el mundo y tiene que hacer sacrificios.

Su relación con Rose se basa en el respeto y la mutua admiración. El Doctor ve en ella a un igual a pesar de sus diferencias y la trata en consecuencia. Esto provocará que tenga ciertos problemas con la familia de Rose (su madre, Jackie, y su novio, Mickey). La decisión de Rose de viajar con el Doctor tendrá fuertes consecuencias en su vida y pondrá en peligro a sus seres queridos en más de una ocasión. Evidentemente, el Doctor es consciente del peligro al que expone a Rose en sus viajes a través del espacio-tiempo, siendo éste es un aspecto de gran relevancia en la conclusión de la primera temporada.

Exterminate! Exterminate!

Al igual que en la serie clásica, los alienígenas y las criaturas extrañas son de gran importancia en la nueva serie. Algunos de ellos son tan icónicos como la propia TARDIS, como los Daleks, unos engendros mutantes que viven dentro de una armadura con forma de pimentero que repiten continuamente con sus agudas voces metálicas "¡Exterminar!"


Carentes de toda emoción salvo el odio, los Daleks fueron creados como soldados implacables, auténticas máquinas de matar cuya finalidad es exterminar a todos los que son diferentes a ellos. Según su filosofía, todos los seres orgánicos son inferiores y deben ser destruidos por ello. A lo largo de sus pasadas encarnaciones, el Doctor se encontró con ellos en diversas ocasiones, aunque en la primera temporada de la nueva serie vivirá uno de los enfrentamientos más dramáticos con estos seres. Si para defender a los humanos el Doctor debe exterminar a todos los Daleks, ¿acaso no se convertirá en un asesino como ellos?

No obstante, hay que tener en cuenta que el típico cliché de "alienígena malvado que quiere conquistar la Tierra" no aparece demasiado en la serie. Los argumentos están muy trabajados y resultan frescos e imaginativos, con villanos de todo tipo, tanto alienígenas (como los Sletheen) como humanos (como el Editor de Satélite 5 o Lady Cassandra O´Brien .Δ17). Las historias que narra la serie suponen una curiosa mezcla de géneros con dosis de comedia, misterio, drama y ciencia ficción y están muy influenciados por el lugar y la época en la que se desarrollan. De esta forma tenemos historias ambientadas en el siglo XIX al más puro estilo de los cuentos de espiritismo y fantasmas, historias ambientadas en el futuro más remoto plagadas de coloridas y extravagantes criaturas, historias ambientadas en el Londres asediado por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial o historias ambientadas en el Londres actual (donde veremos al icónico Big Ben destruido por una nave extraterrestre fuera de control). Pero todas ellas tienen un elemento en común: la misteriosa repetición de las palabras "lobo malo" en todo tiempo y lugar que visitan el Doctor y Rose, como si se tratase de un mensaje lanzado al espacio-tiempo para atraerles a algún lugar en concreto. Se trata del gran misterio de la primera temporada y no conoceremos su significado hasta el último capítulo. Debo decir que la resolución de este misterio me pareció absolutamente magistral; toda una lección de buen hacer por parte de los guionistas.


Por suerte, el Doctor y Rose no se enfrentarán solos a lo desconocido, sino que contarán con la ayuda de varios aliados. Jackie y Mickey (madre y novio de Rose respectivamente) aparecerán en varias ocasiones y se verán inmersos en situaciones peligrosas que les llevarán a comprender mejor la relación que existe entre Rose y el misterioso Doctor. También recibirán la inestimable ayuda del Capitán Jack Harkness, un viajero temporal del lejano futuro de tendencias omnisexuales (es decir, que tiene tendencia a tirarle los trastos a todo lo que se mueve, independientemente de su sexo o su especie), que proporciona algunos de los momentos más divertidos y desenfadados de la primera temporada. El Capitán Jack (interpretado por el popular actor homosexual John Barrowman) se convirtió en un personaje tan popular que rápidamente pasó de ser un mero secundario a convertirse en el protagonista de su propia serie: "Torchwood".


Tantos personajes tan diferentes funcionan en la serie gracias a unos guiones escritos con gran maestría. No se trata de una serie de alto presupuesto, por lo que no se basa en los efectos especiales, sino en la narración de buenas historias. Da igual que los extraterrestres sean personas disfrazadas con trajes de látex si los actores reaccionan de forma genuina ante ellos, si los diálogos son inteligentes y si la historia resulta novedosa y atractiva para el espectador (independientemente de su edad). No debemos olvidar que "Doctor Who" es una serie británica, con un estilo radicalmente distinto al de las series americanas a las que estamos habituados. Además, la calidad de los capítulos aumenta de forma progresiva a medida que transcurre la serie. El final de la primera temporada es tan fantástico que consigue hacer que incluso el espectador más reticente arda en deseos de comenzar inmediatamente el visionado de la segunda temporada... y de las siguientes.

Next time in Doctor Who...

En las siguientes temporadas tendremos a un nuevo Doctor (el Décimo Doctor, interpretado de forma inolvidable por David Tennant) y, posteriormente a otro nuevo Doctor (el Decimoprimer Doctor, interpretado por Matt Smith) También veremos a nuevas acompañantes (como la guapísima Martha Smith, la alocada Donna Noble o la adorable Amy Pond) y nuevas y terribles amenazas como el regreso de los Daleks, la aparición de los Cybermen o la presentación del Master, el archienemigo del Doctor. De igual forma, veremos nuevos viajes a lo largo del espacio y el tiempo que nos llevarán a los confines del cosmos. Pero lo más importante es que tendremos diversión, diversión y más diversión. Nunca es tarde para iniciarse como "whovian" y desde aquí lanzo mi más sincera recomendación: "Doctor Who" es una serie imprescindible.

1 comentario:

  1. Buen post!
    Me acabo de iniciar en la serie. Estoy a mitad de camino en la temporada del 2005. Llegue a ella a través de una entrevista que le hicieron a Christopher Eccleston en el 2005 en otro progama de la BBC. Me entristeció leer que él sólo protagoniza esta temporada. Lamento.

    Saludos,

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