17 de abril de 2011

[Cómic] Eventos Marvel: Dinastía de M

Ante la inminencia del nuevo gran evento Marvel de la temporada, "Fear Itself", es buen momento para echar la vista atrás y dedicar una serie de artículos a repasar los eventos publicados por la editorial a lo largo de los últimos años. Comenzamos por "House of M" ("Dinastía de M"), evento capital en la trayectoria reciente de la Casa de las Ideas por tres razones. En primer lugar, supuso un cambio en la política de publicación de eventos que había mantenido la editorial hasta el momento, abandonando los crossovers que saltaban de una serie a ahora y abogando por una serie limitada que narrase el argumento principal y diversos spin-offs complementarios. En segundo lugar, supuso un traspaso del protagonismo de los X-Men, tradicionalmente el eje central de los eventos periódicos de Marvel, a los Vengadores, franquicia que se encontraba en auge tras la radical remodelación llevada a cabo por el guionista Brian Michael Bendis (quien también guionizó "Dinastía de M"). En tercer y último lugar, supuso un cambio considerable en el status quo del Universo Marvel, especialmente en lo referente a la franquicia mutante, y sus consecuencias aún pueden sentirse a día de hoy en este universo de ficción.


"Dinastía de M" deriva directamente de lo acontecido durante la saga "Vengadores Desunidos", primera parte del gran plan de Bendis para remozar la franquicia de los Héroes Más Poderosos de la Tierra. En dicha saga, Wanda Maximoff, la Bruja Escarlata, miembro de los Vengadores e hija del villano Magneto, sufrió una crisis nerviosa que le llevó a perder el control sobre sus poderes alteradores de la realidad. Como consecuencia, varios de sus compañeros Vengadores perdieron la vida y el cuartel general del grupo fue destruido, lo que supuso la desbandada de sus miembros. Finalmente, Magneto apareció en el último momento para llevarse a su maltrecha hija en un desesperado intento por ayudarla.

Magneto llevó a Wanda a las ruinas de Genosha, donde recurrió a la ayuda de Charles Xavier, fundador y mentor de los X-Men. Durante meses, Xavier trató de reparar la fracturada psique de Wanda, pero a medida que ésta perdía el control sobre sus poderes perdía también el contacto con la realidad (esto pudo verse en los últimos números de "Excalibur" guionizados por Chris Claremont). Ni siquiera la ayuda del Dr. Extraño, maestro de las artes místicas, pudo ayudar a la hija de Magneto. Puesto que los poderes alteradores de la realidad de Wanda estaban descontrolados y amenazaban con remodelar el mundo en un parpadeo, Xavier abandonó Genosha para reunirse con los Nuevos Vengadores (el nuevo grupo surgido tras la desintegración del anterior como consecuencia de la crisis de la Bruja Escarlata) y los X-Men. Ambos grupos volverían a Genosha para tomar una difícil decisión: ¿debía morir Wanda para mantener el mundo a salvo de sus poderes?

Entonces, sus peores temores se hicieron realidad. Xavier despareció y, en un parpadeo, el mundo cambió por completo, reordenado por los poderes de Wanda. En ese nuevo mundo los mutantes ya no eran perseguidos, sino que eran los gobernantes del mundo. En ese nuevo mundo los humanos vivían bajo el poder de la Dinastía de M, la Dinastía de Magnus.


En efecto, en este nuevo mundo Magneto y sus hijos gobernaban desde su palacio de Genosha, mientras que los mutantes constituían la cúspide de la sociedad y los humanos se extinguían poco a poco. Para acentuar su componente monárquico, la apariencia de la Dinastía de Magnus fue diseñada a imagen de la de las familias reales europeas. De hecho, en una polémica portada que finalmente fue retirada (y que encontraréis sobre estas líneas) el propio Magneto fue dibujado basándose en el atuendo de Don Juan Carlos I, Rey de España.

Polaris, Mercurio y la Bruja Escarlata se sentaban junto a su padre en el trono. Sin embargo, en este nuevo mundo Wanda parecía no tener poder alguno y junto a ella se encontraban sus dos hijos, largo tiempo desaparecidos y motivo principal de la crisis nerviosa que le había llevado a destruir a los Vengadores.


En este nuevo mundo, la situación de los héroes había cambiado radicalmente: Spiderman era un luchador profesional y actor de éxito casado con Gwen Stacy (quien muriera a manos del Duende Verde en el Universo Marvel tradicional) y padre de un hijo; el Capitán América era un anciano veterano de la Segunda Guerra Mundial; Cíclope y la Reina Blanca estaban casados y vivían una vida anodina; el Doctor Extraño no era más que un simple doctor en psicología; y Lobezno se había convertido en el director de la agencia de espionaje SHIELD a lar órdenes de Magneto y mantenía un tórrido romance con Mística.

No obstante, tantas veces habían manipulado la mente del mutante canadiense que no tardó mucho en darse cuenta de que el mundo que le rodeaba estaba mal, por lo que huyó en busca de alguien que recordase cómo había sido el mundo antes de que Wanda lo cambiase. Su camino le llevó a encontrase con la Resistencia Humana, un grupo dirigido por Luke Cage, quien fuera compañero de Lobezno en los Nuevos Vengadores. En dicho grupo se encontraba también Ojo de Halcón, quien murió por culpa de Wanda durante "Vengadores Desunidos", y una niña llamada Layla Miller que, por algún motivo desconocido, recordaba el mundo tal y como era y podía hacer recordar a los demás.

La Resistencia Humana y Lobezno, ayudados por Layla Miller, comenzaron entonces a reunir a los miembros de los Nuevos Vengadores y de los X-Men para encontrar al desaparecido Charles Xavier y para llevar a cabo un desesperado ataque sobre Genosha y sus gobernantes con la esperanza de restaurar el mundo.


Una vez comentado el apartado argumental, pasemos a comentar el resto de apartados. Como mencionábamos anteriormente, "Dinastía de M" se estructuró como una miniserie independiente de 8 números que se publicaron originalmente entre finales de 2005 y principios de 2006 (llegaron algo más tarde a nuestro país, donde se publicaron en 4 números dobles que posteriormente se recogieron en un tomo de la línea Marvel Deluxe de Panini). Alrededor de esta miniserie se publicaron diversos spin-offs cuya lectura era complementaria y únicamente servía para conocer mejor la situación de diversos personajes dentro del mundo alterado de "Dinastía de M". Aquí únicamente destacaremos el de Spiderman (donde un Peter Parker que lo tiene todo descubre que su peor enemigo es él mismo) y el de los Cuatro Fantásticos (donde el Doctor Muerte y sus Cuatro Funestos organizan un golpe de estado para derrocar a Magneto).

Centrándonos en la serie principal, ésta fue guionizada por Bendis y dibujada magistralmente por un Olivier Coipel que mejoraba página tras página y que, salvo alguna composición algo confusa, firmó un trabajo redondo. A destacar la expresividad facial de sus personajes y la caracterización de la familia real de Magneto, absolutamente imponente bajo los lápices del dibujante francés, y especialmente de Wanda, verdaderamente bellísima. Por otro lado, las portadas, obra de Esac Ribid, con un estilo tan distinto al de los interiores, desentonaron un tanto al considerar globalmente la obra pese a su innegable calidad.

En cuanto al guión, Bendis compone un guión sólido, con varios golpes de efecto bastante interesantes, pero predecibles en última instancia. No obstante, consigue crear bastante interés respecto a la identidad del verdadero responsable tras la creación del mundo alterado por la Bruja Escarlata.


Aunque originalmente la serie se publicó como un crossover entre los Nuevos Vengadores y los Astonishing X-Men, en realidad el protagonismo de los mutantes en este evento es bastante secundario. A excepción de Lobezno, que por aquel entonces no sólo era miembro de los X-Men sino también de los Nuevos Vengadores, los demás mutantes son meros comparsas sobre los que apenas recae el peso de la narración. Esto se debe, obviamente, a que el guionista era responsable de la franquicia de los Vengadores, no de la franquicia mutante. En cierto sentido, "Dinastía de M" supuso el traspaso del protagonismo de los mutantes a los Héroes Más Poderosos de la Tierra. Convertidos en el nuevo centro del Universo Marvel, el protagonismo de los siguientes grandes eventos de la editorial ("Civil War", "Invasión Secreta", "Asedio"...) recaería casi por completo sobre los Vengadores.

En buena medida, este traspaso del protagonismo obedecía más a motivos editoriales que a motivos creativos. La proliferación de personajes mutantes a lo largo de los años anteriores amenazaba, según la opinión del jefazo de Marvel, Joe Quesada, el concepto original que definía a los X-Men. Por lo tanto, era necesario "devolver el genio a su botella" y el instrumento utilizado para tal fin fue "Dinastía de M". La resolución del evento supuso, como adelantábamos al comienzo del artículo, un considerable cambio en el status quo del Universo Marvel, fundamentalmente en lo que se refiere a los mutantes. El título del evento que afectó a las series mutantes tras la finalización de "Dinastía de M" fue verdaderamente revelador: "Diezmados".


"No más mutantes". Las palabras de Wanda al final de "Dinastía de M" cayeron como una implacable sentencia sobre el Universo Marvel. Exceptuando a unos pocos, casi todos los mutantes dejaron de serlo. Incluso el propio Magneto se vería despojado de sus poderes. Se trataba de una auténtica purga ordenada por la editorial para "hacer limpieza" y eliminar de un plumazo a todos aquellos personajes mutantes que no entraban en sus planes. De repente, la especie mutante pasó de ser el siguiente paso en la evolución a estar al borde de la extinción. Este cambio no sorprendió excesivamente a los que habían seguido la franquicia mutante con ojo crítico, pues sólo supuso el último movimiento de la editorial para eliminar todos los avances conseguidos por el excéntrico guionista Grant Morrison durante su etapa en "New X-Men". Morrison había puesto a los humanos en peligro de extinción y elevado a los mutantes al más alto escalafón evolutivo. Ahora la situación se invertía de nuevo y los X-Men volvían, una vez más, a ser una minoría temida y odiada por el resto del mundo humano. Como reza el dicho, cuanto más cambian las cosas, más iguales son.

No obstante, la estrategia editorial oculta tras el evento de "Dinastía de M" también tuvo consecuencias positivas para la franquicia mutante, como la creación de la nueva serie de "Factor X" de Peter David, donde el guionista retomaría al personaje de Layla Miller y lo convertiría en uno de los más interesantes del panorama Marvel. Por su parte, las consecuencias dentro de la franquicia de los Vengadores fueron mucho menores, saldándose con una saga bastante mediocre llamada "El Colectivo" que únicamente sirvió para borrar del mapa injustamente al supergrupo canadiense Alpha Flight. La situación de la Bruja Escarlata y Ojo de Halcón tras el evento se exploraría más adelante, aunque tras pasar por manos de Bendis, el personaje de Wanda quedó prácticamente inutilizable hasta fechas recientes.


En conclusión, y desde una perspectiva reduccionista, "Dinastía de M" resultó ser un mero engranaje dentro de la maquinaria editorial de la Casa de las Ideas. El motivo de su creación fue en última instancia el cambio de status quo y no la resolución lógica y natural de las tramas establecidas hasta el momento, tónica que se mantendría durante los siguientes grandes eventos Marvel. Sin embargo, pese a utilizar el manido recurso de crear interés mediante la presentación de un mundo alternativo (o, en este caso, alterado), su lectura presenta bastantes alicientes. Entre ellos destacamos el fantástico apartado gráfico obra de Coipel, el debut de la enigmática Layla Miller y las consecuencias emocionales que supuso para personajes como Spiderman comprobar que su "vida soñada" en el mundo de "Dinastía de M" poco o nada tenía que ver con su vida real. Si hay algo que no falta dentro de este evento, esto es sin duda el potente componente dramático.

1 comentario:

  1. Excelente publicacion ! muy buena redaccion, excelente interpretacion de los comics fue como leer un resumen completo de toda la saga de Xmen Dinast. etc. Saludos !

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