21 de julio de 2009

[Anime] Especial Satoshi Kon (Parte 3): Millennium Actress

Tras el éxito de su primer largometraje, "Perfect Blue" (del que hablamos en la anterior entrada de esta serie de artículos), Satoshi Kon se embarcó en un nuevo proyecto basado no en una novela sino en una idea propia. Para desarrollar el guión de su segunda película, Kon contó con la inestimable ayuda del guionista Sadayuki Murai, sin cuyas aportaciones "Millennium Actress" no sería hoy lo que es: una auténtica obra maestra no sólo del cine de animación japonés, sino del cine en general. "Millennium Actress" es probablemente el mejor trabajo de Satoshi Kon hasta la fecha, una historia que comparte algunos puntos con "Perfect Blue" (como pueden ser la fusión y confusión de la realidad y la ficción, algo muy característico del cine de Kon) pero desde una óptica completamente diferente. Si "Perfect Blue" nos mostraba la oscuridad de la psique humana, "Millennium Actress" nos muestra la luz. La soledad y desesperación de "Perfect Blue" son sustituidas como leitmotiv por la inocencia y la esperanza en "Millennium Actress".

Temo que mis palabras sean incapaces de hacer justicia a un trabajo de la belleza, profundidad y riqueza de "Millennium Actress". Es tal la magnitud de esta película que no existen adjetivos suficientes para describirla. Además, una historia como ésta no puede ser descrita fríamente. Es una historia que debe experimentarse, sentirse.


Vamos a realizar un viaje. Un viaje a través de la historia de Japón. Un viaje a través de la historia del cine. Un viaje a través de la historia de una actriz legendaria. ¿Estáis preparados?

Argumento:


Los míticos estudios de cine Ginei, el lugar en el que se rodaron cientos de películas durante la edad de oro del cine japonés están siendo demolidos. Un realizador llamado Genya Tachibana recibe el encargo de rodar un documental para conmemorar el fin de dichos estudios y de su principal actriz, Chiyoko Fujiwara, que ahora ya es una anciana que se retiró del cine años atrás y vive apartada del mundo. Acompañado de Kioji Ida, su cámara, Genya acude a la residencia de Chiyoko para realizarle una entrevista... y para entregarle un objeto muy especial: una llave que anteriormente había pertenecido a la vieja actriz.


Esa llave abre la puerta de los recuerdos de Chiyoko, que comienza a relatar su vida al entrevistador. Sin embargo, dichos recuerdos se han distorsionado y mezclado con las muchas películas que protagonizó durante su carrera. Mientras Chiyoko relata su historia, su vida real se mezcla con la de los personajes de sus películas y la época en la que vivieron, realizando un viaje de mil años de duración que comienza en el Japón de la época feudal y acaba en el futuro de los viajes espaciales.

La llave es la clave de todo. En su juventud, Chiyoko se encontró con un hombre misterioso del que quedó perdidamente enamorada. La llave pertenecía originalmente a este hombre y durante toda su vida Chiyoko ha tratado de encontrarle para poder devolvérsela. "Millennium Actress" es la historia de su interminable búsqueda, la historia de su eterna búsqueda del hombre del que se enamoró... una historia de amor que trasciende el tiempo, el espacio y hasta la realidad misma. Al igual que la propia Chiyoko, los personajes de sus películas son mujeres que persiguen constantemente al amor de su vida. El relato de Chiyoko salta de un personaje a otro, de una época a otra, de la realidad a la ficción y de vuelta a la realidad... como si persiguiese a su amor a través de tiempo y espacio, a través del tejido de la realidad, siempre corriendo tras él.


Pero no sólo contemplamos la historia de Chiyoko, sino también la historia del cine (como muestran los diferentes estilos cinematográficos utilizados en cada parte de la película) y la historia de Japón. Los grandes acontecimientos de la vida de Chiyoko están muy relacionados con la historia de su país, al que vemos evolucionar a lo largo de esos mil años de búsqueda.

Finalmente, a medida que el relato se acerca a su conclusión, el peso de la narración pasa de la entrevistada al entrevistador, cerrándose el círculo y desvelándose el secreto oculto tras la llave de los recuerdos y la odisea de Chiyoko en una conclusión tan bella como triste.

Personajes principales:

Chiyoko Fujiwara: Nuestra protagonista, a quien vemos crecer a lo largo de su vida y encarnar los diferentes papeles que la hicieron famosa. Es la imagen de la inocencia, la pureza y la esperanza. Desde que conoció al misterioso hombre de la llave, Chiyoko ha dedicado su vida a buscarle. A medida que iba pasando el tiempo sin encontrarle la dureza de la realidad comenzó a hacer mella en su espíritu, aunque cuando Genya le entrega la llave, que ella creía perdida para siempre, el torrente de sus recuerdos renueva con fuerza su convicción y le devuelve la esperanza. En "Millennium Actress" rememoramos su eterna búsqueda y asistimos al último capítulo de su viaje para encontrar al hombre del que se enamoró. Aunque Chiyoko es un personaje surgido de la imaginación de Satoshi Kon, recuerda en ocasiones a Setsuko Hara, una famosa actriz japonesa que rodó muchas películas entre los años 50 y 60.


Genya Tachibana: Documentalista y gran admirador de las películas de Chiyoko, hasta el extremo de conocer los diálogos de memoria y de ser incapaz de contener las lágrimas al ver sus escenas favoritas. El documental que está rodando no es sólo un simple homenaje a la actriz que adora, sino también una forma de retribución y una excusa para poder devolverle aquella llave que Chiyoko perdió años atrás y que acabó en sus manos. Poco a poco, a medida que vamos conociendo a este personaje vemos que en su interior alberga un sentimiento que va más allá de la admiración.


Kyoji Ida: El cámara de Genya es un personaje secundario que se ve arrastrado a una historia mucho más grande de lo que es capaz de comprender, lo que da pie a más de una situación cómica. Kyoji no entiende la fascinación que Genya siente por Chiyoko ni es capaz de seguir el hilo argumental de la narración de la actriz, que salta continuamente de la realidad a la ficción, por lo que no le queda más remedio que resignarse a llevar a cabo su trabajo, limitándose a quejarse de vez en cuando (y propiciando algunos de esos momentos cómicos que mencionábamos). Como curiosidad, decir que este personaje se basa en un cámara real que Satoshi Kon conocío mientras se estaba documentando para la realización de la película.


Eiko Shimao: Un personaje del pasado de la vieja actriz. Eiko era la estrella de los estudios de cine Ginei... hasta que apareció la joven Chiyoko y comenzó a arrebatarle los papeles protagonistas. Eso hizo que Eiko se viese obligada a interpretar el papel de villana y antagonista en todas las películas. Eiko comenzó a sentir celos y envidia por Chiyoko a medida que ella misma comenzaba a envejecer y Chiyoko a alcanzar la madurez y la belleza. Pero no sólo sentía celos por su belleza, sino también por su inquebrantable creencia en que algún día volvería a encontrarse con el hombre al que amaba.


El Hombre de la Llave: El misterioso amor de Chiyoko, del que apenas se nos dice nada (ni siquiera su nombre). Lo único que sabemos es que es pintor, ya que lleva consigo un lienzo tapado y una caja de pinturas. En su cuello lleva colgada una llave, que Chiyoko rápidamente relaciona con la cerradura de su caja de pinturas. En su primer encuentro, Chiyoko le ayuda a escapar del policía que le persigue, ya que al parecer se trata de un rebelde antigobierno. En aquel momento Japón se encontraba bajo un gobierno de extrema derecha que albergaba ansias expansionistas y los disidentes políticos eran perseguidos y castigados duramente. Bastaron unos instantes, mientras Chiyoko le ocultaba de su perseguidor, para que la joven se enamorase completamente de él. Cuando el misterioso pintor tuvo que continuar su huída a toda prisa, dejando tras de sí la llave que llevaba colgada al cuello y la promesa de que algún día volverían a encontrarse, Chiyoko decidió dedicar el resto de su vida a buscarle.


El Hombre de la Cicatriz: El incansable perseguidor del amor de Chiyoko. Este cruel policía siempre estaba a la caza del rebelde al que perseguía y no tardó mucho en darse cuenta de que, cada vez que se ponía sobre la pista de su presa, Chiyoko no tardaba mucho en aparecer. Eso hizo que Chiyoko tuviese más de un encontronazo con este policía, al que vemos en varias ocasiones a lo largo de la película. De hecho, desempeña un papel clave en la revelación final.


Aspectos más destacables de "Millennium Actress":

"Millennium Actress" no es una simple película, sino que es toda una mitología concentrada en algo menos de 90 minutos. Son tantas sus lecturas, tanta la simbología que encierra y tan intensas las emociones que evoca que analizarla es una tarea poco menos que titánica. Voy a comentar algunos de los aspectos más interesantes, dejando otros muchos en el tintero, pero os invito a que veáis la película (si es que no lo habéis hecho ya) y que descubráis todo lo que atesora por vosotros mismos.

En primer lugar hay que mencionar que "Millennium Actress" supuso la primera colaboración entre Satoshi Kon y Susumu Hirasawa, compositor de música electrónica con más de veinte años de trayectoria a su espalda y con un cierto renombre en Japón. Kon siempre se ha declarado un admirador de la música de Hirasawa, ya que su peculiar estilo le viene como anillo al dedo a sus obras. En la actualidad, tras la colaboración de ambos en "Millennium Actress", "Paranoia Agent" y "Paprika", es impensable una nueva película de Kon que no esté acompañada por los sonidos electrónicos de Hirasawa. La música de este compositor es capaz de complementarse de tal forma con la imagen y de multiplicar lo que ésta transmite que llega a convertirse en una parte fundamental de la narración. Sin temas como "Chiyoko´s Theme" y "Run", "Millennium Actress" no sería "Millennium Actress".

Tras esta necesaria mención, pasemos ahora a hablar del estilo narrativo de la película, que no es nada convencional (como ya sucedió con "Perfect Blue"). Aunque el argumento sigue un hilo conceptual lógico y de personajes, la continuidad espacio-temporal no se mantiene. Cuando Chiyoko comienza a rememorar su historia, comienza por su nacimiento, después prosigue por su juventud... y a continuación comienza a saltar en el tiempo, mezclando su vida con la de los personajes de sus películas.


De repente nos encontramos con que Chiyoko continúa su búsqueda del amor de su vida en el Japón feudal, para luego pasar por diferentes etapas históricas japonesas y terminar en un futuro propio de la ciencia ficción, con naves espaciales y bases lunares. Sin embargo, de vez en cuando regresa al mundo real. En esta película realidad y ficción se mezclan, se funden... hasta el extremo de que son algo indivisible. No se puede entender a la Chiyoko real sin los personajes que interpretó. Dicho de otra forma más simple, lo que importa de la película es lo que se cuenta y no cómo se cuenta. El argumento (y por ende el mensaje final) trasciende las limitaciones de espacio, tiempo y realidad y va mucho más allá.

No debemos olvidar que la película nos cuenta la vida de Chiyoko narrada por ella misma en una entrevista, pero no nos encontramos con una mera sucesión de flashbacks, sino que entrevistador y cámara entran literalmente en los recuerdos de Chiyoko y viajan con ella a lo largo de su pasado, observando con sus propios ojos los acontecimientos de su vida como si hubiesen viajado literalmente en el tiempo.


Cuando la narración real comienza a tocar la ficción cinematográfica, Genya aprovecha sus conocimientos acerca de las películas que rodó Chiyoko para encarnar a algunos personajes secundarios que aparecían en ellas. De esta forma, Genya no sólo observa el relato, sino que entra a formar parte directa de él (para desesperación del cámara, que nunca entiende lo que está pasando). Uno de los momentos más cómicos de la película es aquel en el que Genya entra en escena caracterizado como el Mariscal Nagato Yememoto, un personaje de una de las películas históricas que protagonizó Chiyoko.


Fusión y confusión de realidad y ficción; el elemento básico de "Millennium Actress". Estas escenas que juegan con lo real y lo ficticio además están complementadas por gran cantidad de símbolos. Son muchos los símbolos que encontramos a lo largo de la película y algunos de ellos forman parte de la cultura japonesa, por lo que es normal que pasen desapercibidos para el espectador occidental. Vamos a comentar algunos de los más destacados.

Los escombros: Los restos de los demolidos estudios Ginei representan el final de la vida de Chiyoko y no sólo de su carrera como actriz. El pasado, que antaño fue brillante, ahora se desvanece, pasando a pertenecer únicamente al mundo del recuerdo y dejando sólo los restos, los escombros, en el mundo real.



El loto: Representación de la pureza y de la sencillez, elementos fundamentales de la naturaleza de Chiyoko. Durante su retiro, la vieja actriz se había dedicado a cuidar de su jardín, en cuyo estanque crecen los lotos. El tema final de la película, compuesto por Hirasawa, se titula "Lotus", en clara alusión al espíritu de Chiyoko.


La grulla: Ave que forma parte de la cultura japonesa desde la antigüedad y de gran importancia en sus artes plásticas. La grulla, elemento que aparece en diversas ocasiones a lo largo de la vida de Chiyoko, representa la longevidad, el compromiso y la fidelidad (las grullas son animales monógamos y se emparejan de por vida). La longevidad, pues Chiyoko ha tenido una larga vida (que además se "estira" a lo largo de mil años gracias a sus papeles en el cine). Y el compromiso y la fidelidad, pues Chiyoko se enamoró de un hombre en su juventud y mantuvo ese amor a lo largo de toda su vida, incluso a pesar de todas las vicisitudes con las que se encontró.


La rueca: Representa el hilo de la vida, con toda su fragilidad y la posibilidad de que en cualquier momento sea cortado y sobrevenga la muerte. Representa también el imparable avance del destino, en su inexorable girar.


La madera: Las vetas de la madera, que representan los anillos del árbol, son otro símbolo de longevidad. A cada año que pasa, un árbol añade un nuevo anillo a su tronco. La madera veteada es una poderosa imagen del paso del tiempo, del transcurrir de la vida y de la conclusión final a la que toda vida está destinada.


Además de con éste lenguaje simbólico, la película también juega con el lenguaje del cine, el lenguaje cinematográfico. Como comentábamos anteriormente, no sólo asistimos a la historia de Chiyoko, sino también a la historia del cine. Es curiosa la forma, absolutamente cinematográfica, en la que se nos narran algunas escenas de su vida. Su infancia y el inicio de su juventud se nos narran prácticamente sin color, en blanco y negro, y con muchas imágenes estáticas. Poco a poco esto va cambiando, apareciendo el color y el dinamismo, hasta alcanzar lo que podríamos llamar "efectos especiales", como son las naves espaciales y demás parafernalia futurista. Es importante decir que toda esta base cinéfila fue aportada por el guionista Sadayuki Murai, que colaboró estrechamente con Kon para desarrollar la idea inicial de la película.


Y no sólo asistimos a la historia del cine, sino también a la historia de Japón. La vida de Chiyoko está profundamente unida a la trayectoria de su país. Su infancia coincide con el auge de la derecha y los intentos expansionistas, su juventud con la Segunda Guerra Mundial y los duros años de posguerra y, finalmente, su etapa adulta coincide con la etapa de bonanza económica que llegó gracias a las inversiones extranjeras. Si además incluimos las etapas anteriores de la historia japonesa en las que se ambientaban las películas de Chiyoko, nos encontramos con un repaso de los últimos mil años de la historia del país nipón, con elementos como el régimen feudal del Shogunato, le época del Bakumatsu y los enfrentamientos entre monárquicos y feudalistas, la Restauración Meiji y la apertura de Japón a occidente... Como es típico de Kon, aprovecha para llevar a cabo algunas sutiles críticas sobre la historia de su país, siendo especialmente duro con la política previa a la intervención de Japón en la Segunda Guerra Mundial.


Este paso del tiempo y la evolución del país están representados por el cambio que sufre la búsqueda de Chiyoko, que comienza corriendo a pie tras el hombre al que ama y acaba trasladando su carrera a diferentes medios: un caballo, una calesa, un carruaje, una bicicleta, un coche, un tren, un barco y, finalmente, una nave espacial.


Precisamente la escena de la nave espacial, extraída de una de las películas de Chiyoko, es la que da comienzo a la película... y también la escena con la que acaba, cerrando su estructura cíclica. Evidentemente (y esto es algo que sólo se puede entender tras ver la película), el significado de la escena inicial es bien distinto al de la escena final, aunque ambas sean la misma escena. Kon construye una magistral historia sobre el amor, sobre la vida y sobre la propia Humanidad; una historia no exenta de diversas lecturas filosóficas. No es casualidad que dicha historia comience de la misma forma en la que acaba (con sutiles matices, por supuesto), pues para Kon la vida es cíclica. Todo principio es a su vez un final. Y todo final es a su vez un principio.

Conclusión:

Ya he expresado al comienzo de esta entrada mi temor a no poder hacer justicia a esta maravillosa película. Cualquier alabanza por mi parte se quedaría corta. Incluso decir que es una obra maestra es insuficiente. Pocas veces me he encontrado con una película que me haya transmitido tanto, que me haya emocionado tanto. A día de hoy, tras haberla visto en infinidad de ocasiones, sigo emocionándome como el primer día. Y sí, lo admito, sigo llorando cada vez que veo el final de "Millennium Actress".

"Millennium Actress" es una obra atemporal. La llave de Chiyoko es la llave que abre la puerta de sus recuerdos (que después de todo no son más que los "colores" con los que pintamos nuestro mundo, de ahí que la llave perteneciese a la caja de pinturas de aquel hombre misterioso), pero también es la llave de algo mucho más importante, más primario, más básico: es la llave que abre la puerta de la naturaleza humana, del sentido de nuestra existencia y de nuestro interés en ir más allá de nuestros límites. Todo ello expresado en la última frase de la película, a modo de conclusión, de "moraleja". Este mensaje, el mensaje de "Millennium Actress", es eterno, es lo que hace que esta película sea una obra atemporal, lo que hace que sea capaz de llegar al corazón del espectador, ya sea éste oriental u occidental, ya sea amante del cine de animación o no. Es un mensaje universal, una magistral conclusión para una historia bella e inolvidable: la historia de Japón... la historia del cine... la historia de una actriz legendaria... la historia de la Humanidad.

2 comentarios:

  1. Maravillosa pelicula, que se ve un poco pasada a llevar por su final.

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  2. Una hermosa película, me encanto.

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