12 de septiembre de 2010

[Cine] Star Trek II: The Wrath of Khan (La Ira de Khan)

El éxito de la primera película de Star Trek había propiciado la producción de una secuela. Sin embargo, la productora no estaba contenta con Gene Roddenberry, creador de la serie original y productor del primer largometraje. El proyecto que había ideado para su secuela no convenció a la productora, lo cual, junto al tremendo gasto en efectos especiales de "Star Trek: The Motion Picture", hizo que se le apartase de su cargo. Roddenberry pasó a ser el consultor ejecutivo, lo que permitió que la productora pudiese hacer los cambios que deseaba en la franquicia, obviando casi por completo la primera película. Para empezar, el presupuesto de la secuela debía ser mucho más ajustado. De igual forma, los misterios científicos y los dilemas éticos, auténticos protagonistas del primer largometraje, debían dejar paso a la acción. Para ello era necesario un villano que se convirtiese en antagonista de la tripulación del Enterprise. El nuevo director rescató a uno de la serie original: Khan. De esta forma, en 1982 se estrenó "Star Trek II: The Wrath of Khan" ("La Ira de Khan").


Han pasado varios años desde la última misión de Kirk y Spock. Ambos se encuentran ahora en la Tierra, desempeñando el papel de profesores en la academia de la flota estelar. Sus cadetes, como la Teniente Saavik (una vulcaniana que sigue los pasos de Spock), se convertirán en la nueva generación de la flota estelar. Para ponerlos a prueba, Kirk, Spock y el resto de veteranos del Enterprise, regresan a su nave estelar para evaluar a los cadetes en su primer vuelo espacial. La nave se encuentra ahora bajo el mando de Spock, ascendido a capitán. El Almirante Kirk no es más que un observador, ya que no se espera ningún tipo de problema durante el vuelo de prueba.

Por otro lado, la nave estelar Reliant participa en un proyecto científico que experimenta con un dispositivo de terraformación llamado Génesis, capaz de convertir un planeta yermo en un oasis lleno de vida. Mientras su capitán y su primer oficial (el Señor Chekov, antiguo tripulante del Enterprise) exploran un mundo desértico candidato a ser terraformado, se encuentran con un grupo hostil. Chekov reconoce rápidamente al hombre que está al mando de los atacantes. Se trata de Khan.

Años atrás (en un capítulo de la serie original titulado "Space Seed") el Enterprise encontró una nave a la deriva cuya tripulación estaba congelada criogénicamente. Al despertarla, descubrieron que se trataba de hombres y mujeres del siglo XX que habían huído del planeta Tierra. Se trataba de personas diseñadas genéticamente para ser seres humanos perfectos y su líder, Khan, había sido un famoso tirano y dictador en su época. Tras un intento fallido de apoderarse del Enterprise, Khan y los suyos habían sido exiliados a un planeta remoto. Nada había vuelto a saberse de ellos... hasta ahora.

Enloquecido por el odio, pues el exilio había supuesto la muerte de su esposa, Khan se apodera del Reliant y se lanza a una loca carrera en busca de la venganza. Su objetivo es Kirk, a quien considera responsable de todo. El Enterprise, ahora con una tripulación compuesta por cadetes que jamás han entrado en combate, tendrá que enfrentarse al Reliant, lo cual obligará a Kirk a tomar el mando una vez más para uno de los enfrentamientos más memorables de la saga.


Objetivamente, "Star Trek II: The Wrath of Khan" no es la mejor película de la franquicia, pero sin duda es la película más dramática e impactante. Pese a tener un presupuesto inferior al de la primera, la estética y el diseño son absolutamente magníficos. Una vez más los uniformes fueron rediseñados, alcanzando en esta ocasión la perfección absoluta con los definitivos uniformes rojos. De igual forma, el puente del Enterprise también sufrió ciertos cambios que lo hicieron mucho más atractivo. Esta película introduce también un elemento no visto en la anterior: los combates entre naves estelares. De hecho, esta película sentó las bases de los combates entre naves estelares de la franquicia. Dejando a un lado los efectos especiales y las rápidas secuencias de acción, los combates espaciales en Star Trek son batallas de estrategia, astucia e ingenio entre los capitanes de las naves estelares. Por desgracia, la banda sonora (compuesta por James Horner en esta ocasión) no llega al nivel de las composiciones del primer largometraje.

Por otro lado, los actores están fantásticos. El contenido Almirante Kirk (William Shatner) del primer largometraje da rienda suelta a sus interpretaciones más desatadas (de hecho, esta película incluye la sobreactuación más memorable de la carrera de Shatner, parodiada en infinidad de ocasiones). Por su parte, el Capitán Spock (Leonard Nimoy) protagoniza uno de los momentos más emotivos de la saga. Sin embargo, quien acapara toda la atención es la némesis de Kirk, el vengativo Khan, interpretado magistralmente por el actor mejicano Ricardo Montalbán, quien también lo interpretó en la serie original años atrás. Khan resulta tremendamente carismático a pesar de ser un personaje bastante plano. Sus extraordinarios diálogos, los mejores de toda la película, le elevaron a la categoría de auténtico mito dentro del Universo Star Trek.


"Star Trek II: The Wrath of Khan" estaba llamada a convertirse en el nuevo punto de referencia a partir del que iniciar una nueva línea argumental. La anterior película prácticamente se ignoró por completo y se añadieron nuevos elementos argumentales que serían de gran importancia en las siguientes películas, las cuales narrarían las consecuencias derivadas de las acciones de Khan. También se añadieron nuevos conceptos que enriquecieron aún más la mitología de la saga.

En esta película se presenta el personaje de la Teniente Saavik, así como el personaje de David, hijo del Almirante Kirk. Ambos tendrían gran protagonismo más adelante. También se presenta por primera vez el ejercicio estrella de la academia estelar: el ejercicio Kobayashi Maru. Ideado como una prueba sin solución que enfrenta a los cadetes examinados con una situación irresoluble para medir su carácter, el único que consiguió superar el ejercicio fue el propio Kirk.


Kirk aparece en un papel fuera de su registro habitual, como profesor y evaluador en lugar de como aguerrido capitán de una nave estelar. "Star Trek II: The Wrath of Khan", casi sin pretenderlo, añade otra de las características que marcarían las películas restantes: la lucha de los protagonistas contra el inevitable paso del tiempo. En efecto, casi veinte años después del rodaje de la serie original, la tripulación del Enterprise comienza a evidenciar los efectos de la edad. Lejos de mostrar a un grupo de jóvenes y guapos tripulantes que viajan por el espacio, las siguientes películas nos mostrarán a un grupo de viejas glorias que nunca se rinden a pesar de haber dejado atrás sus mejores años. En lugar de viajar movidos por el ansia de aventura, serán las circunstancias las que les obliguen a volver a la acción.

"Star Trek II: The Wrath of Khan" prepara sutilmente el camino para sus secuelas, repartiendo las piezas sobre el tablero: el dispositivo Génesis, la Teniente Saavik, el hijo de Kirk... y el misterio de Spock. Por razones que no comentaré para no desvelar el final de la película, Spock lleva a cabo una de las acciones más dramáticas y emotivas que ha visto la historia del Enterprise. Las consecuencias de esta acción tendrán importantes repercusiones en el futuro, aunque no las veremos hasta las siguientes películas.


"Star Trek II: The Wrath of Khan" recaudó algo menos que la primera película, pero resultó mucho más rentable al haber sido menor la inversión en efectos especiales. La película se convirtió en un inmediato éxito entre los fans, los cuales suelen considerarla como la mejor película de la franquicia. También impactó con fuerza a futuros profesionales del medio, como el director Quentin Tarantino, quien ha confesado que es su película favorita (y, de hecho, "Kill Bill Vol. 1" comienza con una cita extraída de ella). No cabe duda de que esta película es uno de los momentos álgidos de la franquicia y uno de los largometrajes de ciencia ficción que más impacto ha tenido sobre la cultura popular. A pesar de ello, Star Trek aún tenía mucho que ofrecer.

Especial Star Trek:

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