9 de septiembre de 2010

[Series] Star Trek: The Original Series (La Serie Original)

En 1966 se estrenó "Star Trek", una serie de televisión de presupuesto tan modesto que prácticamente se consideraba una producción de serie B. Su temática se movía dentro del género de la ciencia ficción y narraba las aventuras de la tripulación de la nave estelar Enterprise a lo largo y ancho de la galaxia. En su tercer año en antena, los índices de audiencia eran tan bajos y las presiones por su cancelación tan insistentes que su creador y productor ejecutivo, Gene Roddenberry, comenzó a desvincularse de ella. Finalmente, tras 79 episodios, la serie fue cancelada. Tiempo después, ya durante la década de los 70, las reposiciones de la serie obtuvieron un éxito abrumador y la convirtieron inmediatamente en una serie de culto generadora de todo un fenómeno social. El resultado: cinco series derivadas (una de ellas de animación), once películas, cientos de libros y cómics, decenas de videojuegos... y un impacto en la cultura audiovisual de proporciones absolutamente desmesuradas.

"El espacio: la última frontera. Estos son los viajes de la nave estelar Enterprise, en una misión que durará cinco años, dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas y de nuevas civilizaciones... hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar."
Con estas líneas, narradas por el Capitán Kirk (William Shatner), comenzaba la cabecera de "Star Trek". En ellas ya se puede intuir parte del espíritu de la serie. La tripulación del Enterprise constituye un grupo de exploradores, de aventureros. Amparados en la ciencia que diseñó su nave estelar, exploran la galaxia. No son guerreros, aunque tengan que luchar en ocasiones. Todo lo contrario, pues la suya es una misión de paz.

El visionario Gene Roddenberry ideó un futuro absolutamente adelantado a su tiempo. En el futuro de "Star Trek" la humanidad, así como sus aliados de otros planetas, se encuentran unificados bajo la Federación de Planetas Unidos. Los prejuicios raciales y sexuales han desaparecido por completo, así como los conflictos entre naciones. La Tierra se encuentra completamente en paz. Las guerras, el hambre, la pobreza... todo eso ha quedado en el pasado. La humanidad se ha lanzado al espacio, colonizando nuevos mundos y buscando los secretos del cosmos. Aunque la Federación tenga una estructura militar, es obvio que su intención es claramente antimilitarista. Sus miembros actúan más como científicos y diplomáticos que como militares. Su objetivo último es la búsqueda de conocimiento.

La tripulación del Enterpise es fiel reflejo de esta filosofía. Se trata de una tripulación formada por miembros de distintas razas, grupos étnicos y naciones. En ella, tanto hombres como mujeres, comparten los puestos de responsabilidad. Quizá esto no parezca gran cosa en la actualidad, pero si nos trasladamos a la década de los 60 nos haremos una idea de lo progresistas que resultaban estas ideas. Mientras los prejuicios raciales entre blancos y negros alcanzaban niveles nunca vistos y el machismo era la tendencia imperante, "Star Trek" hablaba de una sociedad igualitaria y carente de todo prejuicio. Mientras el mundo se sumergía en la Guerra Fría y crecía la enemistad entre Estados Unidos y la Unión Soviética, "Star Trek" nos mostraba una tripulación formada por gente de distintos países trabajando codo con codo. La serie incluso ponía a una mujer (y además negra) en un puesto de gran responsabilidad como oficial de comunicaciones del Enterpise y, además, a un ruso como navegante de la nave, lo cual era poco menos que impensable en la época.

Sin duda, éste es uno de los principales atractivos de la serie: su optimismo y su creencia en un futuro mejor para todos. Mientras que otras producciones de ciencia ficción auguraban que el uso de la tecnología acabaría provocando un futuro de guerra y sufrimiento, para "Star Trek" el conocimiento científico y los avances tecnológicos suponen la salvación de la humanidad, el fin de las guerras y la consecución de una auténtica edad dorada. Es más, pues estos avances científicos conllevan también la consecución de una sociedad utópica, en la que no existe el dinero y todos, independientemente de su sexo, raza o nacionalidad, trabajan por el bien común.


Toda esta ideología se refleja en el elenco protagonista, cuyos miembros han sido elevados a la categoría de mitos de la televisión. El Capitán James Kirk (William Shatner) es americano; el oficial científico, el Señor Spock (Leonard Nimoy), es un alienígena medio humano medio vulcaniano; la oficial de comunicaciones, Nyota Uhura (Michelle Nicols), es africana; el oficial médico, el Doctor Leonard McCoy (DeForest Kelley), es americano; el piloto de la nave, Hikaru Sulu (George Takey), es japonés; el ingeniero jefe, Montgomery Scott (James Doohan), es escocés y el navegante de la nave, Pavel Chekov (Walter Koening), es ruso. Diferentes razas, diferentes nacionalidades (incluso diferentes planetas), pero un mismo objetivo: llegar a donde nadie ha podido llegar.

El protagonismo descansa principalmente sobre el Capitán Kirk, el Señor Spock y el Doctor McCoy. Kirk es el hombre de acción, valiente y arrojado, además de un conquistador nato para el sexo opuesto. Spock es el hombre de ciencia, dividido entre su naturaleza humana emocional y su naturaleza vulcaniana que sólo concibe la lógica pura. Finalmente, McCoy es el escéptico, el cínico del grupo. Tres personajes bien diferentes caracterizados por tres actores absolutamente opuestos que alcanzan un equilibrio casi perfecto. Evidentemente, la pareja formada por Kirk y Spock recibe especial tratamiento, pues a pesar de ser prácticamente antagónicos comparten lazos de amistad. La emotividad de Kirk, acentuada por las ya clásicas sobreactuaciones de Shatner, contrasta fuertemente con la frialdad casi robótica y la impasividad de Spock. De igual forma, la intuición y la pasión de Kirk contrastan con el intelectual uso de la lógica de Spock. Ambos personajes se complementan a la perfección y juntos constituyen una unidad mayor que la suma de sus partes.

Por otro lado, la serie no sólo resultó revolucionaria a nivel social, sino que incluso resultó pionera en el aspecto tecnológico, adelantando avances que aún tardarían décadas en llegar. "Star Trek" introdujo conceptos como las pantallas táctiles, la comunicación inalámbrica mucho antes de que apareciese el primer teléfono móvil, el escáner médico mucho antes de que se inventase el TAC o las cintas de memoria mucho antes de la aparición del disquete.

En el aspecto argumental, "Star Trek" introdujo conceptos actualmente básicos dentro de su género, como son el viaje a velocidades superiores a la de la luz (velocidades warp o velocidades de pliegue espacial), las reacciones entre materia y antimateria, las paradojas temporales, las dimensiones alternativas, los mundos paralelos, las formas de vida carentes de forma física, el teletransporte (ideado originalmente como una forma de ahorrar costes de producción evitando tener que rodar escenas en las que la nave aterrizase) y un largo etcétera. Si bien es cierto que los argumentos de los diferentes capítulos oscilan entre lo ridículo y lo genial, no cabe ninguna duda de que constituyen uno de los más importantes pilares de la ciencia ficción. Infinidad de libros, series y películas posteriores se basan en las ideas que presentó "Star Trek".

No obstante, el auténtico momento de gloria de "Star Trek" llegaría algo más tarde, con las películas. La serie original, a pesar de sus muchos momentos brillantes, ha envejecido bastante mal (aunque haya sido remasterizada para obtener un mejor acabado visual). El hecho de que se tratase de una serie de bajo presupuesto y que en ocasiones tuviese que recurrir a lo que era, probablemente, los escenarios y el atrezzo de otras producciones (de ahí que muchas historias estén ambientadas en mundos similares al pasado de la tierra y parezcan sacadas de un western) le resta gran parte de su potencia. Por lo tanto, a pesar de sus interesantísimas historias, muchos capítulos se hacen largos y repetitivos. Por supuesto hay que tener en cuenta que se trata de una serie de la década de los 60, con un ritmo y una narrativa muy diferentes de los de las series actuales. Hay que saber tolerar sus puntos negativos para poder disfrutar de sus puntos positivos.


Más allá de su valor como curiosidad histórica y origen de auténticos iconos culturales del siglo XX como el Enterprise o el Señor Spock, la serie original de "Star Trek" destaca por su extraordinario contexto, su original diseño de producción (especialmente destacable es el diseño de las naves estelares y de los clásicos uniformes de la Federación) y por sus brillantes ideas, desarrolladas con mejor o peor suerte. La esencia de la serie sería retomada, perfeccionada y elevada hasta niveles increíbles en la posterior saga de películas, pero la semilla la encontramos en estos 79 episodios. Como suele decirse, el resto es historia.

Especial Star Trek:

2 comentarios:

  1. Nunca he sido demasiado fan de Star Trek, aunque siempre me ha atraido bastante.

    El problema que he tenido hasta ahora (y que tengo) es que no sabía por dónde empezar: la serie original de la que hablas en el post, como bien dices, ha envejecido bastante mal y claro, tengo miedo de que eso vaya a influenciarme.

    Por otra parte las películas tampoco sabía si verlas sin conocer algo de la historia original de la serie, y bueno, por no hablar de todo el resto de material que se puede encontrar sobre la misma, si lo deseas...

    Al final, acabé viendo la película de J.J. Abrams y la verdad es que me gustó bastante el rollo... aunque creo recordar que a tí no te moló mucho.

    De todos modos, es un alivio saber que solamente hay 79 episodios de serie, por lo que algún día empezaré a verlos. Me provocan curiosidad.

    Me ha encantado el post!

    Un saludo!

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  2. Muchas gracias, Mike. Me alegro de que te haya gustado el post ^^

    Te comento algunas cosas...

    - Sobre la película de J.J.Abrams: Tenía muchas esperanzas puestas en ella, pero no llegó a convencerme del todo. La peli no me desagrada, pero creo que, en su búsqueda de modernizar Star Trek, se alejó bastante del espíritu original. Demasiados efectos especiales, demasiadas poses molonas y poco mensaje implícito. Creo que ya me entiendes.

    - Sobre por dónde empezar con Star Trek: Como digo en el post, la serie original ha envejecido bastante mal. Sin embargo, no ocurre lo mismo con las películas. Están situadas argumentalmente después de la serie, aunque realmente no es necesario conocer la serie para poder verlas. Además, todas siguen un hilo argumental común que está bastante autocontenido y no hacen apenas referencias a la serie. Me gustaría escribir alguna entrada sobre ellas más adelante. Quizá pueda servirte de guía.

    - Sobre la serie original: Aunque haya envejecido mal, sigue teniendo unos cuantos episodios absolutamente geniales y merece la pena verlos. Eso sí, hay que hacerlo con la mente abierta y con tolerancia, poniendo las cosas en su contexto, que la serie tiene 40 años. Aún así hay momentos absolutamente surrealistas con los que no puedes evitar partirte de risa (especialmente con las peleas de Kirk, que quedan bastante ridículas).

    Si tienes curiosidad, yo te recomiendo que te animes y te pongas a ver algo de Star Trek. Si no la serie original, al menos las películas.

    ¡Un saludo!

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